Edad promedio de los fallecidos por coronavirus es de 61 años

COCUYO CHEQUEA · 17 SEPTIEMBRE, 2020 10:53

Edad promedio de los fallecidos por coronavirus en Venezuela es de 61 años

Texto por Jeanfreddy Gutierrez | @Jeanfreddy

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Se aceleró de nuevo la mortalidad. En el período de los doce días comprendidos entre el 4 y el 15 de septiembre se reportaron 101 muertes, para un total de 502 admitidas por la administración de Nicolás Maduro. Esto revela que de nuevo se acortó el tiempo para llegar a la cifra de otros 100 fallecidos por COVID-19.  Esto después que las anteriores 99 muertes se reportaran en 14 días.

Si se repasan los anuncios, la primera centena de decesos tomó 124 días y las siguientes 102 muertes se reportaron en 22 días. Más tarde se redujo a 13 días cuando se reportaron oficialmente 101 muertes entre el 7 y el 19 de agosto.

Así que la evolución reciente muestra que tras un promedio de 7,8 muertes por días, se descendió a 6,6 muertes, y ahora se elevó de nuevo a 8,4 muertes por día.

Hay que acotar que en el reporte brindado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez el 10 de septiembre, aunque anunció nueve fallecidos, en el conteo oficial sólo se sumaron ocho así que aunque el conteo es de 502 muertes en los reportes oficiales aunque hay 503. La diferencia podría ser en la muerte del 10 de septiembre, en Apure, de la que no se brindó ningún otro dato.

Para esta nota se tomará el dato de 503 fallecidos.

Mortalidad reciente sin detalles

Lo que es consistente con el reporte anterior es la falta de información sobre las personas fallecidas. En los últimos doce días sólo en dos reportes se dieron datos de municipios, profesiones y condiciones previas de salud.

Así que en 68 de los 101 casos sólo se sabe sexo, edad y entidad, sin municipio, condición de salud o profesión, mientras que en un caso sólo se informó los estados donde ocurrieron los decesos.

Es decir, que sólo se conoce la profesión de 25 personas y la condición previa de salud de apenas 15 de los últimos 101 decesos reportados.

Asciende la mayoría masculina

Para este análisis de nuevo se usan los datos oficiales de la Comisión Presidencial para el COVID-19 de la administración de Maduro, como las progresiones detalladas de los casos y fallecidos del Centro de Estudios del Desarrollo (Cendes) de la Universidad Central de Venezuela.

Este último informe encontró una diferencia entre el conteo por género publicado en el Sistema Patria y los datos anunciados a diario.

Así que con 62.655 casos, el Sistema Patria reporta que 35.973 son hombres, lo que arroja una tasa de masculinidad de 57,4%, con una baja desde el 58,1% del 3 de septiembre. Por otro lado, el Cendes reporta un poco más, 36.683 hombres, lo que arrojaría una proporción de 58,5%, que también representa un descenso desde la anterior cuando era 59,5%.

De las 503 casos de fallecidos, 335 son hombres y 131 mujeres, mientras que los pacientes sin sexo especificado apenas subieron de 36 a 37. Así que los hombres pasaron de 71,6% a 71,9 % entre los casos con datos de género. Sin embargo, los desconocidos bajaron de 9% a 7,4%, lo que coadyuva a que la mortalidad masculina vuelva a ascender después de un descenso previo.

Con estas estadísticas, el promedio de edad de los hombres fallecidos se ubica en 60 años, un ascenso después de promediar 59,4 años desde que se llegó a las 303 muertes. Por grupos etarios, hay seis menores de 30 años, otros 20 entre los 30 y 39 años, 39 fallecidos entre los 40 y 49 años, hay 82 en la década de los cincuenta y 99 entre los sexagenarios, donde se concentra la mayoría de muertes masculinas.

Hay además 48 entre 70 y 79 años, y finalmente 25 decesos entre 80 años o más, con un hombre de 91 años como el más longevo. El mayor aumento se dio en el grupo de entre 60 y 69 años de edad al pasar de 76 a 99 muertes en doce días, un incremento de 30,3%.

Por entidad hay 55 decesos de hombres en el Distrito Capital, 53 están en Zulia, 39 en Táchira, 33 está en Miranda, 24 en Sucre, 22 en Mérida, 21 en Carabobo, 16 en Apure, 13 en Aragua, 11 en Nueva Esparta, nueve en Lara y Anzoátegui, siete en Trujillo y Bolívar, cinco en Falcón, cuatro en Guárico, dos en Monagas y Amazonas, uno en Yaracuy y Cojedes. Hay dos hombres sin estado detallado.

Si se consideran sólo los últimos 101 casos, con 73 hombres fallecidos, las entidades con más fallecidos son Táchira con diez, Mérida con nueve, Apure y Aragua con ocho, Distrito Capital y Miranda con siete, Nueva Esparta y Carabobo con cinco, Sucre y Anzoátegui con cuatro, Monagas con dos y Zulia, Guárico, Lara, Bolívar y Amazonas con un hombre fallecido cada una.

Ellas, siguen subiendo en edad

Las mujeres que han fallecido promedian una edad 65,4 años, idéntico al corte anterior con 402 muertes, por lo que aún siendo minoría son sensiblemente mayores que los hombres fallecidos. De nuevo, la explicación está en la distribución etaria. Sigue sin haber féminas fallecidas menores a 30 años, pero hay cinco entre los 30 y 39 años y 15 entre los 40 y 49 años, apenas una más que la quincena anterior.

La mayoría está entre los 70 y 79 años con 37 casos y las sexagenarias con 39 casos. Ahora hay 18 en la quinta década de vida, mientras las mayores de 80 subieron un 33% para llegar a 16, lo que también ayudó a subir el promedio de edad.

Hay un solo caso de una mujer fallecida sin edad detallada.

Por estado se ubican 26 fallecidas en Zulia, 19 en Distrito Capital, 17 Miranda, ocho en Sucre, 11 en Mérida, nueve en Táchira, cuatro en Vargas (donde sólo han muerto mujeres), Aragua y Carabobo, tres en Monagas, seis en Apure (todas en últimos 27 días), tres en Lara y Trujillo, dos en Nueva Esparta, Bolívar, Yaracuy, Anzoátegui, Amazonas y Cojedes y finalmente una mujer en Guárico y Falcón.

Si se consideran sólo las últimas 27 reportadas, las fallecidas se reportaron en la siguiente forma: Distrito Capital cinco, Mérida cuatro, Miranda con tres, Zulia, Táchira, Monagas, Carabobo y Apure dos mientras que en Yaracuy, Cojedes, Aragua, Anzoátegui y Amazonas se reportó una fallecida en cada una.

El caso en el que no se reportó sexo en la última quincena está en Apure.

Letalidad y mortalidad

Si se compara el número de muertes con los casos encontrados, se obtiene la tasa de letalidad, esta se ubica apenas en 0,8%; mientras que la mortalidad, que compara los fallecidos con la población, es de 17,63  muertes por millón de habitantes, al considerar una población de 28,5 millones de personas en Venezuela, como encontró la Encovi 2019-2020.

De acuerdo con el siguiente gráfico generado por Our World In Data, Venezuela seguiría exhibiendo la tasa de letalidad más baja de Sudamérica, con 503 muertes sobre 62.655 casos tras el reporte del 15 de septiembre.

Sin embargo, el diputado y médico José Manuel Olivares ha señalado que el monitoreo que realiza junto a su equipo brindaba para el 31 de agosto la cantidad de 778 muertes, que sumaría 397 no admitidas. Si se suman estas no anunciadas entonces el total sería de 900 muertes. Esto resultaría en una letalidad de 1,43%.

En ese caso, la letalidad seguiría siendo la más baja del continente, por debajo de Paraguay con 1,9%, Surinam con 2% y Argentina con 2,1%.

Vale comparar el 0,8% oficial con países vecinos con similar cantidad de casos como Honduras y Costa Rica. En el primero de estos países el 15 de septiembre se registraban 2.087 muertes en 68.620 casos y en el segundo 621 muertes en 57.361 casos. Letalidades de 3,04% y 1,08%, respectivamente. De forma similar en los fronterizos Brasil y Colombia se reportan tasa de letalidad de 3,03 % y 3,2 % respectivamente.

En contraste, la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, que en su segundo informe sobre COVID-19 estimaron que a finales de agosto habría unos 7 mil casos diarios y podrían duplicarse para diciembre, también incluyeron dudas sobre las cifras de letalidad.

El texto científico agrega que si tuviésemos las mismas tasas que los países vecinos, habría unos 210 fallecidos cada 24 horas. Este subregistro, que ha sido denunciado por meses por el diputado y médico José Manuel Olivares es respaldando también por la explicación de la ecoepidemióloga y bióloga María Eugenia Grillet ante la falta de suficiente testeo y laboratorios, que llevan a reportar días en que algunos estados no tienen casos nuevos.

Apure, la mayor mortalidad

Al poner la lupa en la mortalidad y letalidad dentro de Venezuela, se encuentra que en Mérida está la mayor letalidad del país con 2,92% de los casos detectados. Es seguido de Cojedes con 2,32%.

El estado andino reporta 37 fallecidos en 1.265 casos, mientras el llanero tiene cuatro pero con sólo 169 contagios.

En el corte anterior estos puestos eran ocupado por Guárico y Carabobo, donde habían fallecido el 3% de los contagiados. Ahora ambas entidades rondan el 2,07%.

Le siguen Sucre con 1,8%, Trujillo con 1,75% y Táchira con 1,57%. Los más bajos en letalidad son Yaracuy y Bolívar con 0,3% y Vargas con 0,1%. El estado Vargas es el que posee la tasa de contagio por población más alta del país con 10,34 casos por cada mil habitantes, lo que equivale a un contagio cada 97 habitantes.

Por otro lado, si se considera la mortalidad, que compara el número de muertes según la población, el liderazgo sigue siendo ocupado por Apure, que pasa de 39,2 a 61,1 muertes por cada millón de habitantes. Le sigue Amazonas con 45,3 muertes por millón. Mérida ocupa el tercer lugar con 41,8 muertes por millón.

Le siguen Táchira con 40,5 muertes por millón de habitantes y Distrito Capital con 37,2.

Las entidades que tienen menos fallecidos con respecto a quienes lo habitan son lideradas por Yaracuy con sólo 4,8 muertes por cada millón, seguida de Monagas y Bolívar con 5,6 muertes por millón de personas.

Entre las últimas 101 muertes, Mérida lidera con 13 fallecidos. El Distrito Capital y Táchira llegaron a la docena, seguido de Apure con 11, Miranda y Aragua con nueve, Carabobo con siete, Nueva Esparta y Anzoátegui con cinco, Sucre y Monagas con cuatro, Zulia con tres, Amazonas con dos y finalmente una en Yaracuy, Lara, Cojedes, Guárico y Bolívar.

Zulia, más afectado y más joven

Con más de 3,7 millones de habitantes en su territorio, el Zulia no exhibe altas tasa de mortalidad o letalidad, pero sus 82 pacientes fallecidos lo deja una vez más a la cabeza de la lista: 26 mujeres, 53 hombres y tres de quienes no se informó el sexo de los casos.

El Zulia tiene ahora 16,3 % de los fallecidos del país aunque hace dos semanas tenía 19,7 %. Exhibe una letalidad de 1,38% de los casos reportados y 21,7 muertes por millón de personas.

Entre los fallecidos hombres en Zulia el promedio de edad es de 55,4 años, un ligero aumento de 0,2 años con el registro anterior y exactamente cuatro años menos que el promedio nacional masculino, aunque se desconoce la edad de cinco hombres.

Del total, 28 vivían en Maracaibo, cuatro en San Francisco, dos en Cañada de Urdaneta y uno en Rosario de Perijá, Francisco Pulgar, Colón y Lagunillas; mientras que se desconoce la ubicación de 19 casos.

Ahora se cuentan nueve comerciantes y dos informales (al sumarse uno), un trabajador de empresa petrolera, un técnico químico y uno aeronáutico, dos médicos y un “profesional de la salud”, un efectivo militar y dos funcionarios públicos. También un jubilado, un zapatero, un cocinero, así como dos obreros, un transportista de carga pesada, un educador jubilado y un pescador. Se desconoce el oficio de 29 hombres.

Para las zulianas la edad promedio entre las fallecidas es de 56,3 años, lo que implica un aumento de casi un año más con el corte anterior, pero establece una diferencial sustancial de 9,1 años con el promedio nacional femenino.

De nuevo, sin datos para las dos últimas mujeres fallecidas, se mantiene que 11 eran de Maracaibo y una en cada una de estas localidades: San Francisco, Cabimas, Lossada, Semprún y Mara. Ocho casos no tienen ubicación de municipio. Entre los oficios se puede ubicar a cuatro comerciantes, tres amas de casa, una docente y una médica jubilada, pero se desconocen datos profesionales de 15 féminas, más de la mitad de las muertes reportadas.

 Monagas, Aragua y Anzoátegui los que más aumentaron

Monagas lideró el aumento del 400% al pasar de uno a cinco fallecidos. Le siguen Aragua con 100% al pasar de 9 a 18, Anzoátegui 83% al pasar de 6 a 11 decesos; Sucre con 62,5% al pasar de 8 a 13 y Apure con 55% al brincar de 20 a 31 víctimas fatales. Por su parte Mérida brincó de 24 a 37, muy cerca del incremento de Apure.

Portuguesa, Delta Amacuro y Barinas, así como el Territorio Insular Miranda -antiguas Dependencias Federales- se mantienen oficialmente libres de fallecidos aunque la gobernadora de Delta Amacuro denunció el 20 de julio que se había registrado la primera muerte en la entidad oriental.

Del resto, hay 77 muertes en Distrito Capital, 53 en Miranda, 48 en Táchira, 28 en Carabobo,13 en Nueva Esparta, 12 en Lara, 11 en Trujillo, nueve en Bolívar, ocho en Guárico, siete en Amazonas, seis en Falcón, cuatro en Vargas y Cojedes y tres en Yaracuy.

También hay tres víctimas de las que no se conoce su ubicación: el caso del 5 de julio que fue incluido a última hora por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, aunque Nicolás Maduro no la había contabilizado y del que no se tiene ningún dato, un hombre el pasado 9 de junio y otro hombre de 67 años del 20 de abril.

Apenas sabemos ahora de salud y profesiones

Desde el 5 de agosto prácticamente se abandonó la entrega de datos de comorbilidad en los reportes diarios. También conocida como “morbilidad asociada”, es un término utilizado para describir dos o más trastornos o enfermedades que ocurren en la misma persona y que aumentan la posibilidad de fallecer por COVID-19.

De las últimas 101 muertes, sólo en 15 se informó de las condiciones de salud previas y apenas la profesión de 25 personas. Así que en la base de datos elaborada por Efecto Cocuyo hay sólo 114 casos en los cuales se especificaron detalles sobre el estado de salud previa de las personas.

Así que ahora se tiene información de salud de apenas 22,7% de los casos aunque hace dos semanas antes esto ascendía a 24,6 % de los reportes pero se ubicaba en 62% el 15 de julio, cuando había sólo cien fallecidos.

Los casos con hipertensión arterial subieron a 64 personas (considerando que esta condición se reportó en 13 de los 15 casos con esta información) y aquellas con diabetes pasaron de 38 a 41. Las personas con problemas de exceso de peso siguieron en 21. Así mismo, si los fallecidos se clasifican por quienes tenían condiciones previas, 51 poseían una, incluyendo una embarazada; 31 tenían dos patologías recurrentes y 32 tenían tres o más comorbilidades.

Si se consideran sólo los casos con datos sobre su condición antes de contagiarse, entonces 56,2% tenían hipertensión; 36% diabetes y 18,4% sobrepeso; además, 44,7% tenían una condición, 27,2% tenían dos condiciones previas y 28,1% acumulaban tres o más, con apenas 0,87% que tenía buena salud.

De acuerdo con un estudio del Instituto de Epidemiología para la Salud Pública de Italia, publicado el pasado 17 de marzo, de 355 muertes por COVID-19 de 16.925 casos confirmados sólo 1% de las muertes no tenían condiciones de base, 25% una condición, 25% dos condiciones y 48% tres o más condiciones.

Y aunque sólo se ha reportado una persona fallecida sin condiciones previas de salud pero ahora se desconoce la condición de salud de 77,3% de los casos, por lo que ya no es posible hacer ninguna inferencia ni comparación aunque se puede ver que se duplican las muertes con una sola condición mientras parece subestimarse las de personas con tres o más.

Casos sin ocupación laboral

Algo similar sucede con las profesiones. Se conocen la ocupación laboral de sólo 158 casos, aunque siguen destacando los comerciantes con 39 casos. Entre el personal del sector salud que se ha oficializado, se encuentran 13 médicos y una médica jubilada, un enfermero y tres enfermeras, así como tres personas descritas como “trabajador de salud”, pero también hay un administrador de un centro de salud de 56 años que vivía en Catia y un supervisor de cadenas de farmacias.

Resaltan además 21 amas de casa, 16 “trabajadores independientes”, diez jubilados y pensionados así como seis efectivos militares. Sin embargo, el COVID-19 no hace distinción laboral porque también hay siete docentes, cinco funcionarios públicos, tres carpinteros, tres pescadores, tres comerciantes informales, tres agricultores y tres vigilantes así como un gerente de gimnasio, un empresario, un abogado, un productor audiovisual, dos obreros y dos transportistas, entre otros.

Se desconoce el oficio o profesión de 345 personas, así que aunque comerciantes, amas de casa y personal de salud son mayoría, tampoco pueden hacerse inferencias debido a que no hay datos del 6,6% de los fallecimientos.

Siguen subiendo muertes en los 70

Sólo un niño ha fallecido en Venezuela por COVID-19. Se trataba de un infante de 3 años de Lara que tenía una válvula cardíaca e hidrocefalia. Su caso fue anunciado por la gobernadora Carmen Meléndez el pasado 1 de junio y luego oficializado por Maduro esa noche en el reporte diario de la Comisión Presidencial. Vivía en Carora, municipio Torres.

Por grupos de edades, hay 30 fallecidos entre los 26 y 39 años; 54 entre los 40 y 49 años; 100 entre los 50 y 59 años; 137 entre los 60 y 69 años y finalmente 126 entre los 70 y 91 años. En 55 casos no se precisó la edad de la persona.

En el resto de los grupos etarios, el crecimiento fue así: los 29 a 39 años, pasó de 26 a 30 casos; es decir, 15,4 % más. Entre los de 40 a 49 años pasó de 43 a 54, un 25,6 % más; entre los de cincuenta años se pasó de 78 a 100, lo que es 28,2 % más y en los sexagenarios de 102 a 137, por tanto, 34,3% más, lo que lo convierte en el grupo etario que más creció.

Vale reseñar que es seguido de los mayores de 70 años, que después aumentar 34% en el corte anterior ahora suben 28%.

Aunque la letalidad es de 0,8%, esto cambia por grupos etarios. Baja al 0,2% en las personas entre 30 y 39 años; se ubica en 0,52% en los que están en la edad de los 40 años; 1,14% entre los 50 y 59 años y 2,46% para los ubicados en los 60 años y se encumbra en 4,9 % entre los mayores de 70 años. Esto considerando que se desconoce la edad del 11% de los fallecidos.

Cuando Venezuela tenía 100 muertes el promedio de edad entre los fallecidos era de 60,1 años. Con 151 muertes el promedio bajó a 59,6 años y con 202 se coloca en 59,9 años, debido a que las últimas 51 muertes muestran un promedio de 60,9 años. Con 303 fallecidos, el promedio subió a 60,4 años, consecuente a los seis meses que subieron tanto hombres como mujeres.

Al llegar a las 402 muertes, el promedio se ubicó en 61,1 años. Y ahora con 503 muertes se eleva a 61,6 años. Esto es consistente con el aumento de fallecidos de 60 años en adelante.

Siguen bajando muertes entre 50 y 59 años

Al llegar a los primeros 100 casos, había sólo tres casos entre las personas más jóvenes de 29 a 39 años, cuando entonces equivalía a 3% de los casos. Esto significa que se han multiplicado por diez desde el 15 de julio en cantidad, aunque ahora son el 6%. Esto coincide con el reciente anuncio de la Organización Mundial de la Salud sobre el cambio de la pandemia por parte de las personas más jóvenes.

Por otro lado, entre quienes están entre los 50 y 59 años, han pasado de 32 casos (50% de los casos con edad conocida) al llegar a las primeras 100 muertes a ser ahora sólo 19,9% cuando se han quintuplicado  los fallecidos. Era el 22,4% en el corte anterior de 402 muertes.

Usando los datos de Italia y Reino Unido, los investigadores de esos países han observado que las muertes en menores de 29 años rondan entre 0 y 0,2%. Entre 29 y 38 años es de 0,5% de las muertes estudiadas; en los 40 ronda entre 0,8% y 1,7%;  entre los 50 y 59 años es de 2,5% mientras que entre sexagenarios 9,7%. A partir de los 70 años se acumulan 79,8% de los fallecimientos.

Una marcada diferencia con Venezuela que ha ido cambiando con las últimas semanas. Ahora la mayoría de fallecidos no están en la década de los 50 sino en los sexagenarios, pero con importante incremento de los mayores de 70 años, acercándose así a la casuística global. Por otro lado, con una de cada 17 muertes, las personas entre 29 y 39 años muestran una mortalidad 18 veces más alta que en Italia y Reino Unido.

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