Detalles de la excarcelación de Rafael Tudares Bracho en medio de denuncias de extorsión

La familia mantiene la exigencia de libertad plena para Rafael Tudares Bracho y el cese de toda forma de persecución

Rafael Tudares Bracho, abogado y yerno del líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia, regresó a su hogar en la madrugada de este jueves después de 380 días de detención. Su esposa, Mariana González de Tudares –hija de González Urrutia–, confirmó la excarcelación mediante una publicación en la red social X.

González de Tudares describió el año transcurrido como una lucha estoica y muy dura. “Finalmente logramos la excarcelación de Rafael, y aspiramos, más temprano que tarde, su libertad plena, a la que tiene derecho”, expresó en su mensaje.

La excarcelación de Rafael Tudares Bracho, ocurrida la madrugada de este jueves en la residencia de la Embajada de Suiza en Caracas, generó reacciones inmediatas de figuras involucradas en el proceso.

Ricardo Cusanno (integrante del Foro Cívico), el propio Foro Cívico y la analista Indira Urbaneja emitieron declaraciones o comunicados públicos para aclarar su rol, negar acusaciones de extorsión y contextualizar la excarcelación.

Cusanno publicó la imagen del momento en que Rafael Tudares se reunió con su esposa Mariana González, junto al arzobispo Raúl Biord, el embajador suizo Gilles Roduit, la abogada Indira Urbaneja y él mismo.

En el texto que acompañó la foto, Cusanno defendió su participación y rechazó las acusaciones: “Hoy hago público mi aporte en este proceso de liberación; es única y exclusivamente mi honor y el de mi familia, en virtud de las falsas acusaciones por el supuesto delito de extorsión a las que he sido sometido por distintos personajes que, de manera pública y notoria, han instrumentalizado políticamente mi participación de muchos meses en espacios diplomáticos, acompañando junto a diversos actores de la sociedad venezolana”, dijo.

“Reitero y niego rotundamente las falsas acusaciones en mi contra, así como me reservo ejercer mi legítimo derecho a la defensa y presentar pruebas ante las autoridades nacionales e internacionales, desde donde, de manera indiscriminada y sobre la base de mentiras, he sido atacado”, agregó.

Cusanno vinculó su intervención a una “labor de mediación silenciosa” durante meses, orientada a fomentar soluciones al conflicto político y el reencuentro familiar.

El Foro Cívico, del cual Cusanno forma parte, por su parte emitió un comunicado en rechazo a los señalamientos recibidos en redes sociales tras la denuncia de Mariana González. La organización calificó las acusaciones como intentos de desacreditar reputaciones.

“Se busca desacreditar reputaciones mediante mensajes indirectos e insidiosos (…) con el propósito de difamar, injuriar, escarnecer o calumniar, instigada por el solo interés de promover la ‘sanción social’ de quien piensa distinto”.

Asimismo, la analista política Indira Urbaneja, propagandista del chavismo, publicó un extenso mensaje en X para justificar su participación en la excarcelación y la fotografía que la acompañó.

“Él (Tudares) no salió ni por presiones, ni extorsiones, ni María Corina, ni por su suegro, ni por nadie que no sea lo que voy a contar aquí”, dijo.

Negó que en las reuniones oficiales (guiadas por Suiza y el Arzobispado) se exigiera a Mariana presionar a su padre Edmundo González para renunciar a su lucha política: “En ninguna de esas dos reuniones, ¡Jamás! se le dijo a Mariana: ‘para que Rafael salga, tu padre debe renunciar’”. Afirmó que por confidencialidad no presentaría pruebas públicas, pero sí a instancias competentes e internacionales.

Aseguró que la medida de sustitución de privativa de libertad se trabajaba desde diciembre de 2025 bajo orden de Nicolás Maduro, “con gestos para mejorar la paz”, y se concretó la noche del 21 de enero con respaldo de Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez.

Estos comunicados surgen en respuesta a la denuncia de Mariana González del 19 de enero, quien alegó tres episodios de extorsión en sedes diplomáticas, el Arzobispado y oficinas de derechos humanos, con exigencias de que su padre abandonara su causa a cambio de la libertad de su esposo.

La familia Tudares mantiene que la excarcelación responde a su lucha y presión pública, mientras aspira a la libertad plena de Rafael.