Imputan a seis GNB y un civil por la masacre de nueve personas en Cariaco

La Fiscalía del Ministerio Público imputó a seis efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y un civil por estar implicados en la masacre de Cariaco, ocurrida el pasado 11 de noviembre de 2016 en el sector El Porvenir de esta localidad, ubicada en el municipio Ribero del estado Sucre, donde asesinaron a nueve personas y tres resultaron heridas.

Los fiscales 42º nacional y 2º de Sucre, Mervings Ortega y Álvaro Caicedo, respectivamente, acusaron al jefe del Comando Nacional de Antiextorsión y Secuestro (Conas) en Sucre, mayor Diego José Challa Caraballo como determinador de los delitos de homicidio intencional con alevosía y en grado de frustración por los tres jóvenes que sobrevivieron a la masacre.

También fueron imputados el teniente Aldo Rafael Del Naza, así como los sargentos César Rafael Fuentes, Anthony José Ramos, Moisés Fernando Zamora y Robert Antonio Bastidas, por homicidio intencional calificado con alevosía contra los hermanos Carlos y Luis Cabello.

Así mismo, por homicidio intencional calificado en ejecución de un robo agravado respecto de Luis, Jackson, Javier, Jesús y Luis José Rodríguez, además de Eduardo Vallejo y Miguel Acosta; y el mismo delito pero en grado de frustración por los heridos.

El civil acusado es José Gregorio Ramírez, a quien se acusa de ser cómplice de los guardias nacionales, por homicidio calificado con alevosía y también en grado de frustración.

El pasado 11 de noviembre, tanto el teniente Del Naza como los sargentos Fuentes, Ramos, Zamora y Bastidas llegaron a El Porvenir, donde preguntaron por unas personas en una vivienda. Allí asesinaron a los hermanos Cabello, quienes salieron en defensa de su hermana, y minutos después se acercaron hasta la vivienda de la mamá de Luis José Rodríguez, donde lo asesinaron a él junto a su hijo Luis Bernardino Rodríguez y los primos de éste último: Javier Jesús Rodríguez Rodríguez (24), Jesús Rafael Rodríguez (24) y Jackson Rafael Rodríguez García.

Además, le causaron la muerte a Miguel Ángel Acosta García (30) y Eduardo Bautista Vallejo (52), quienes estaban reunidos después del cierre de la faena de trabajo, donde la mayoría laboraba en galpones pesqueros del sector Guaca.

De los tres heridos, dos también son miembros de la familia Rodríguez; los hermanos José Ramiro Rodríguez Brito, de 18 años y José Rafael Rodríguez Brito de 20 años, quienes sobrevivieron junto Samir Urbina, de 18 años.

Protestas

El 23 de noviembre, después de varias protestas de los vecinos de Cariaco y de poblados cercanos como Casanay y Chacopata, la Fiscalía detuvo al teniente y los sargentos, mientras que días después aprehendieron al comandante del Conas, Challa Caraballo y al civil, al descubrirse su implicación en el caso.

Las manifestaciones ocurrieron entre el lunes 21 y el 23 de noviembre, con cierres de la troncal 9 a la altura del puente sobre el río Carinicuao, en el municipio Ribero y más adelante en el municipio Andrés Eloy Blanco.

Esto generó además la visita del comandante de la Guardia Nacional Bolivariana, Mayor General Antonio Benavides Torres, quien se comprometió con la detención de los responsables y la colocación de un punto de seguridad.

Aunque entonces las exigencias de los pobladores fueron escuchadas a medias, al cumplirse este 11 de enero dos meses de la masacre, los familiares de las víctimas reclaman la supuesta implicación del alcalde de Ribero en el caso, por lo que la semana pasada tomaron el ayuntamiento para exigir su detención.

No obstante, en la imputación de los implicados ante el Tribunal Segundo de Control del estado Sucre, la Fiscalía no señala al mandatario municipal en este caso.