Un apartamento incendiado, tres lesionados y mucha incertidumbre dejan los drones del #4Agos - Efecto Cocuyo

Un apartamento incendiado, tres lesionados y mucha incertidumbre dejan los drones del #4Agos

Coredactado por Iván Reyes

El segundo dron.  A más de 12 horas de ocurrida la explosión, aún se sentía el olor a quemado en el apartamento 22 del edificio Don Eduardo. Este inmueble está ubicado entre las esquinas de Cristo a Viento en la avenida Este 12, a 800 metros de la tarima donde estaban Nicolás Maduro; la primera dama, Cilia Flores, y el alto mando militar. Inicialmente corrió la versión de que había explotado una bombona de gas, pero este domingo 5 de agosto,  vecinos y testigos directos reportaron  que  hasta allí fue a dar el segundo vehículo no tripulado que sobrevoló el sábado el acto presidencial.

Entrada del apartamento 22, donde, según testimonios, explotó el dron

Las piezas del dron chocaron contra las ventanas de los pisos siete, cuatro y dos, lo que dejó a su paso al menos tres heridos, un apartamento incendiado, un hueco en el techo de una de las residencias y algunas ventanas rotas.

Gladis de Peña, que vive en el piso siete del edificio de 15 niveles, contó este domingo 5 de agosto que el sábado se asomó a la ventana con su esposo luego de sentir la explosión que hizo que toda su casa se moviera.

Vio cómo un objeto gris y negro se acercaba a su residencia y chocaba contra su balcón. El humo que brotaba del aparato la asfixió, mientras que un fragmento caliente lesionó a su pareja en el brazo. Ambos fueron atendidos en el Hospital Vargas.

También resultó herida una muchacha del piso cuatro. Un trozo de vidrio de su ventana, tras romperse por la onda expansiva, la cortó en la frente.

El apartamento 22 fue uno de los más afectados en Don Eduardo. Testimonios aseguran que el dron entró por la ventana y explotó dentro de la vivienda, lo que produjo un incendio que no dejó heridos. Sin embargo, abrió un hueco en el techo del piso 1. Los habitantes de ambas residencias salieron ilesos.

Un vecino registró el incendio en el apartamento 22 del Edificio Don Eduardo

La mañana de este domingo 5 de agosto, alrededor de las 8:00 am, un grupo de funcionarios acudió de nuevo al edificio para buscar más evidencias de lo sucedido el pasado sábado. Los vecinos no lograron precisar a qué cuerpo de seguridad pertenecían los agentes.

Con el tránsito vehicular reestablecido en las avenidas Bolívar, Lecuna y en las calles circundantes, parece haber quedado atrás el alboroto que causaron los funcionarios de seguridad la noche anterior.

Frente al edificio Maracaibo, cerca de la esquina El Cristo, se estacionaron seis patrullas del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Cerraron el paso y se dispusieron a investigar y buscar evidencias del atentado fallido ocurrido pocas horas antes contra el presidente Nicolás Maduro

Las operaciones se concentraron entonces en el Hotel El Triángulo Dorado, ubicado en la esquina Curamichate, en la avenida Lecuna, donde vecinos comentaron que dentro del alojamiento se encontraba un explosivo que no había detonado y aseguraron que los funcionarios se retiraron de la zona a las diez de la noche

5:41 p.m, la onda expansiva

“Mira, nosotros estábamos de últimos, muy lejos de la tarima y la onda expansiva casi nos tumba. Imagínate tú cómo se vivió más adelante”. Esas fueron las palabras de uno de los empleados de sonido y video que trabajó durante la cadena presidencial de Nicolás Maduro.

El hombre y sus otros compañeros no lograron ver nada, pero sintieron una fuerte explosión. Ellos estaban a la altura del Museo de los Niños, es decir, a un kilómetro de la tarima, donde, presuntamente, explotaron cargas de explosivo C-4.

 

En Caracas caía la tarde, pero también la lluvia. Era leve la llovizna, pero algo fría, y la gente caminaba muy cerca del lugar donde ocurrió el presunto atentado contra el Presidente de la República. Luego de una hora de haber tenido lugar el suceso, algunas personas consultadas no sabían realmente qué había acontecido.

“Yo creo que eso lo hizo el mismo Gobierno. No sé”, dijo un motorizado que estaba parado en Parque Carabobo, muy cerca de la avenida Bolívar y se mostraba escéptico de la tesis del atentado.

Mientras tanto, en una tasca en la avenida México, al lado de la sede de la Fiscalía General de la República, varias personas bebían cerveza y parecían no darle mucha importancia a los sucesos de la avenida Bolívar.

En la avenida México, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) caminaban a paso lento, no parecían estar alterados por lo ocurrido. Minutos antes de las siete de la noche establecieron varias alcabalas y revisaron algunos vehículos que pasaban por la zona.

En la Bolívar el panorama era diferente. La lluvia se repetía, pero esta vez no había gente en la calle. Los únicos que todavía estaban en la arteria vial eran los militares. Cientos de miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) permanecían en la zona y tenían trancado el paso hacia la plaza Diego Ibarra.

“Por ahí no se puede pasar, no te van a dejar”, dijo uno de los funcionarios al equipo de Efecto Cocuyo que estaba en el lugar. Al preguntarle si sabía qué había ocurrido, el joven soldado dijo: “No sabemos qué pasó. Hubo una detonación, pero están investigando”, respondió el militar que acto seguido se formó en una columna ante las órdenes de un superior.

En la misma avenida, y ya con el paso negado, las sillas rojas que estaban en los laterales de la vía eran recogidas por varias personas que las subían a camiones, mientras tres funcionarios militares con fusiles corrían por la Bolívar ante la llamada incesante de un oficial.

7:00 p.m, cercado el paso por la avenida Lecuna

Hacia la avenida Lecuna el escenario era otro. Al menos una decena de personas observaban el movimiento de funcionarios en la esquina Curamichate, a 750 metros de la avenida Bolívar. La intersección fue cercada por funcionarios de la GNB, Sebín y las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes).  

 

 

 

Un señor le explicaba a otros cuatro transeúntes que vio cuándo el dron explotó y le causó heridas a siete personas. Los habitantes de una casa comunal ubicada en la esquina El Rosario colocaron su radio cerca de la puerta, todos atentos a la voz del ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, quien anunció que el Presidente se encontraba ileso y que en las próximas horas daría un mensaje al país.  

El Sebín no dejaba pasar vehículos de la esquina El Cristo a la esquina Vientos. La noche avanzaba y las investigaciones se enfocaron en la calle de la avenida Este 12, donde cayeron los restos del dron que explotó horas antes en la avenida Bolívar. La tensión era mayor en el edificio Don Eduardo, donde se incendió la sala de un apartamento en el piso 2. Protección Civil también se encontraba en el sitio.

Los funcionarios iluminaban con linternas el suelo en busca de material para la investigación. Algunos estaban encapuchados. El centro de las operaciones también se encontraba en el Hotel El Triángulo. Miembros del Sebin custodiaban la entrada del hospedaje.  

Los vecinos se asomaban por las ventanas para ver el trabajo de los cuerpos de seguridad. Otros se apersonaron en la entrada de sus respectivos edificios. Todos estaban nerviosos. Se asustaron al escuchar unos gritos. Luego descubrieron que se trataba de un indigente que le gritaba sin razón a los muchachos de Protección Civil. Una noche de mucha tensión y, sobre todo, incertidumbre.

Fotos y videos: Iván Reyes

 

Dron usado en supuesto atentado a Maduro cuesta hasta 8.000 dólares

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