"Venezuela muere porque el sector salud entró en colapso", dicen enfermeras en protesta - Efecto Cocuyo

SALUD · 27 NOVIEMBRE, 2019 15:37

“Venezuela muere porque el sector salud entró en colapso”, dicen enfermeras en protesta

Texto por Mariana Souquett | @nanasouquett Fotos por Mairet Chourio | @mairetchourio

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Nuevamente en la calle. Enfermeras y enfermeros de Caracas protestaron la mañana de este miércoles, 27 de noviembre, en el Hospital Universitario de Caracas (HUC, Clínico) en un nuevo llamado para recuperar los centros de salud, recibir salarios equivalentes a 400 dólares como mínimo y exigir al Estado que vele por la atención a los pacientes.

Venezuela muere porque el sector salud entró en un colapso que está cobrando vidas. Mueren venezolanos por falta de medicamentos e insumos. Hoy nuestros hospitales son fantasmas del pasado y sufren la crisis generada por la falta de políticas”, dijo Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería del Distrito Capital.

Desde las 10 de la mañana, enfermeros y enfermeras de distintos hospitales de Caracas se concentraron en la entrada de la emergencia del Clínico de la Universidad Central de Venezuela. Con pancartas y pitos, llamaban a sus colegas a bajar y sumarse a la protesta. “No hay medicinas, no hay algodón, pero sí hay plata para la Revolución”, cantaban. “El que no protesta tiene el sueldo que merece”, gritaba un enfermero.

Protesta de enfermeras

Betty Labrador fue una de las enfermeras que bajó a denunciar las condiciones del hospital. Este 2019 cumplió 22 años de servicio en el área de Urología del Clínico. En los últimos años ha presenciado el deterioro del centro de salud.

“Los pacientes se están muriendo. El hospital se nos está cayendo. No hay agua y no funcionan los ascensores. Casi todas las personas traen agua para beber y tienen que bajar a buscarla para asearse. Tratamos de no tomar mucha agua porque los baños no están habilitados”, expresó.

En el piso ocho del HUC trabaja Elizabeth Narváez. Desde hace seis años es una de las enfermeras del área de Dermatología. Tiene tres hijos y afirma que su sueldo solo le alcanza para dos días. Además, la ausencia de agua en los baños la ha impulsado a llevar un pote de plástico para poder orinar.

“El agua llega hasta el piso 5. De ahí en adelante, las personas almacenan agua en pipotes porque la bomba tiene más de un año dañada y el agua no sube desde hace un año. Si usamos los baños así podemos agarrar una infección“, aseguró.

Naucela Gudiño, representante del gremio en Caracas, resaltó que seguirán exigiendo un sueldo digno “que no se pulverice con la inflación” y que les permita cubrir sus necesidades básicas y las de sus familias.

“Las enfermeras prácticamente prestamos una labor social. Muchas veces es más beneficioso quedarse en casa que venir al trabajo porque así ahorramos pasaje y evitamos el desgaste físico y no caminamos largos trechos”, agregó la también enfermera de la Maternidad Concepción Palacios con 41 años de servicio.

Darwin Acosta, enfermero del servicio de Psiquiatría del HUC, aseguró que en su área había 15 enfermeros. Ahora solo quedan dos por turno (mañana, tarde y noche).

“Muchos de mis compañeros se han ido este año y se siguen yendo. El dólar sigue subiendo y no hemos llegado a diciembre. En lo que lleguemos a diciembre no vamos a tener dinero para comprarles juguetes o ropa a nuestros niños”, indicó.

Pacientes también se sumaron

Yolanda Infante acompaña a su hermana desde hace seis meses en el servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario de Caracas. Necesitaban un bombillo para un microscopio para poder operarla de una aneurisma. Sin embargo, todavía no se ha concretado la intervención. “Buscamos cómo colaborar con la compra del bombillo, pero era muy costoso. Ahora nos dicen que ya lo consiguieron pero aún no lo entregan”, contó.

En Neurocirugía también está la mamá de Yana Barrios. Oriunda de Guárico, a sus 55 años, necesita una embolización, pero la ausencia de materiales y de recursos ha prolongado su tiempo de espera. Ya suma un año y un mes en el hospital.

“En el sector privado la operación nos sale en 13.000 dólares y nosotros no tenemos ni un dólar. Dependemos de una fundación para poder comer. Dejé mis estudios de ingeniería en sistemas para acompañar a mi mamá y aquí seguimos”, aseguró.

Destitución irregular

Iveth Hernández es enfermera del área de pediatría del hospital Dr. Miguel Pérez Carreño. Este mes recibió una notificación de destitución firmada por el director general de Recursos Humanos del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss).

“Cuando protestamos en las afueras del hospital, recorren todos los pisos pasando lista para ver quiénes participan. Nos presionan y nos quieren vulnerar nuestros derechos. Yo voy a seguir en la lucha y en la calle por Venezuela y por los pacientes”, indicó.

Aseguró que trabaja en otro centro privado porque su salario en el sector público no le alcanza. Su destitución del Pérez Carreño se debe a falta de puntualidad en su horario de entrada. “Pretenden que lleguemos a las 7 am cuando duramos dos horas para llegar al hospital. Vivo en Caricuao y ya he sido víctima de robo tres veces en el camino y todavía voy a trabajar. Aún así me quieren botar”, dijo.

Los Colegios de Profesionales de Enfermería de todo el país evalúan convocar un paro indefinido luego de dos meses de protesta, anunció la presidenta del Colegio del Distrito Capital, Ana Rosario Contreras.

Protesta de enfermeras - Ana Rosario Contreras