¿Puede usarse ivermectina para tratar COVID-19?

SALUD · 24 ENERO, 2021 09:00

¿Puede usarse ivermectina para tratar COVID-19?

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo Fotos por Isglobal

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A muchos pacientes les han recetado ivermectina como parte del tratamiento contra el COVID-19. El uso del fármaco antiparasitario a la hora de enfrentar al coronavirus ganó fama durante el primer semestre de 2020 y pese a que su uso se ha desaconsejado, todavía algunos pacientes la siguen utilizando. ¿Pero puede usarse ivermectina para tratar COVID-19?

Hasta enero de 2021, el uso de tabletas de ivermectina en seres humanos está aprobado solo para el tratamiento de algunos gusanos parásitos (estrongiloidiasis intestinal y oncocercosis o “ceguera de los ríos”), además de formulaciones tópicas con receta médica para el tratamiento de parásitos externos y condiciones de la piel como la rosácea, explica la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

En el campo de la veterinaria, la ivermectina está aprobada para la prevención de la enfermedad del parásito del corazón en algunos animales pequeños y para el tratamiento de ciertos parásitos internos y externos en varias especies.

En junio de 2020, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que realizó una revisión rápida de todos los estudios in vitro (laboratorio) e in vivo (clínicos) sobre la ivermectina y el COVID-19 publicados hasta mayo de ese año. Uno de ellos, realizado en un laboratorio con dosis muy elevadas para los humanos, resaltaba que era capaz de inhibir la replicación del virus SARS-CoV-2 in vitro para células infectadas experimentalmente.

Otras dos prepublicaciones informaron su aparente utilidad para tratar pacientes con COVID-19 que requirieron ventilación mecánica. A partir de allí, muchos en el mundo comenzaron a utilizar ivermectina ante el coronavirus. Sin embargo, ninguno de estos últimos fue revisado por pares ni publicado formalmente e incluso fueron retirados posteriormente por utilizar una base de datos dudosa.

Así, la OPS concluyó que los estudios sobre ivermectina realizados hasta esa fecha presentaban un riesgo elevado de sesgo y muy poca certeza de la evidencia, que además era insuficiente para llegar a una conclusión sobre sus beneficios y daños. “La OPS desaconseja el uso de la ivermectina para todo fin diferente de aquellos para los que está autorizada”, dijo la organización.

Sociedades americanas se pronuncian

Diversas sociedades científicas de América han desaconsejando el uso de ivermectina para COVID-19 ante la ausencia de evidencia científica sólida para el tratamiento de la enfermedad.

Sociedades de Perú, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Panamá, República Dominicana y Venezuela emitieron comunicados alentando no utilizar el fármaco. La única excepción durante la pandemia son los estudios clínicos registrados.

“Ante la falta de adecuada evidencia hasta la fecha, distintas sociedades o asociaciones científicas de infectología, enfermedades infecciosas o de otras especialidades de distintos países no recomendamos el uso profiláctico, ni terapéutico, de ivermectina para COVID-19. En nuestros países algunos gobiernos locales o nacionales están usando de manera masiva e inadecuada la ivermectina guiados probablemente por intereses de diverso tipo”, destaca la Sociedad Venezolana de Infectología.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) además excluyó la ivermectina de los estudios Solidaridad, ensayos clínicos mundiales para encontrar un tratamiento eficaz contra el COVID-19 cuyos resultados preliminares se publicaron en octubre de 2020.

La FDA, por su parte, todavía destaca que la ivermectina no está aprobada para la prevención o el tratamiento del COVID-19. Además resalta que se necesitan pruebas adicionales para determinar si la ivermectina puede ser apropiada para prevenir o tratar el COVID-19. Lo primordial para indicar cualquier medicamento para tratar una enfermedad es probar su seguridad y eficacia.

“Debe evitarse el uso de ivermectina para la prevención o el tratamiento del COVID-19 ya que no se han establecido sus beneficios y seguridad para estos fines. Los datos de los estudios clínicos son necesarios para determinar si la ivermectina es segura y efectiva para tratar o prevenir el COVID-19”, expresa la agencia estadounidense.

Se necesitan más estudios

El médico venezolano Carlos Chaccour, quien ha estudiado el uso de la ivermectina durante la última década, coordinó en España un estudio piloto para evaluar el potencial de la ivermectina para reducir la transmisión del coronavirus cuando se administra poco después de la aparición de los primeros síntomas.

En el estudio, cuyos resultados se publicaron en la revista EClinicalMedicine este 19 de enero, participaron 24 pacientes con formas leves de COVID-19, y sin factores de riesgo, que acudieron al área de emergencia de la Clínica Universidad de Navarra (España) entre el 31 de julio de 2020 y el 11 de septiembre de 2020. Unos recibieron placebo y otros recibieron el medicamento.

Hallaron que para el día siete no había diferencia en la proporción de pruebas moleculares positivas (PCR, reacción en cadena de la polimerasa) entre los pacientes de ambos grupos.

Los que recibieron ivermectina tuvieron cargas virales más bajas estadísticamente no significativas al día cuatro. También mostraron reducción de algunos síntomas: 50% se recuperó más tempranamente de la hiposmia o anosmia (pérdida del olfato) y 30% reportó menos tos.

No obstante, el estudio señala que la ivermectina no redujo la duración de los síntomas como fiebre o malestar. Los investigadores destacan que el estudio piloto tuvo algunas limitaciones clave, por lo que alertan que la interpretación de sus resultados debe ser cuidadosa.

“Fue diseñado para explorar una señal potencial para el uso de la ivermectina en el COVID-19, no para proporcionar evidencia definitiva sobre la materia, de ahí su pequeño tamaño de muestra”, dicen.

Los investigadores concluyen que los hallazgos sobre la ivermectina justifican ensayos más grandes, que incluyan por ejemplo a pacientes con factores de riesgo para el desarrollo de formas graves de la enfermedad o pacientes con neumonía, con el fin de confirmar o negar los resultados. Destacan que incluso se pudiera explorar su uso profiláctico o como un tratamiento tardío.

¿Puede usarse ivermectina para tratar COVID-19? Todavía faltan más estudios.