Evaluación de estructuras después de un sismo: ¿Qué hacer?
Colegios de Ingenieros, UCV y el Centro de Ingeniería Sísmica preparan voluntarios para inspecciones y ofrecen ayuda al gobierno

Mientras la atención se centra en el rescate del mayor número de sobrevivientes posibles de los dos terremotos que azotaron zonas de Venezuela como Caracas, Miranda, Aragua y con gran afectación en La Guaira, hay otra preocupación que crece con las horas entre la ciudadanía: cómo saber el grado de los daños sufridos en edificios y casas, si son seguros para seguir habitando, si aguantarían otro sismo o a quién acudir para orientación o recomendaciones.
“Si en este momento hay personas atrapadas o en peligro inmediato, llama al 171 (Protección Civil) o al Cuerpo de Bomberos de tu zona. No esperes el informe”, es la primera recomendación que hace una plataforma diseñada por ingenieros y arquitectos, SismoAyudaVE, puesta al servicio de la población para evaluar la seguridad de una vivienda tras el sismo.
El Colegio de Ingenieros de Venezuela, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela y el Centro de Ingeniería Sísmica (Cisis), entre otras instituciones, se organizan para poner sus conocimientos a la orden de las autoridades venezolanas y la ciudadanía, en una segunda fase, que advierten, debe seguir y profundizarse luego de que culminen las labores de rescate: la evaluación de las estructuras con daños mayores o menores que no colapsaron o se derrumbaron por completo.
Hay gente que todavía permanece en calles, plazas y parques ante la duda de si sus viviendas son seguras o no. El coordinador del Cicis, ingeniero Gustavo Coronel Delgado, indicó en sus redes sociales que esas personas deben poder obtener una recomendación de expertos y autoridades para que puedan regresar a sus casas, recobrar la tranquilidad y el descanso.
Pero mientras las inspecciones presenciales llegan mediante la creación de brigadas de voluntarios que ya operan en zonas como Chacao y Guarenas, en el estado Miranda, los expertos utilizan distintos medios (redes sociales con live en vivo, videos, posts con imágenes) para orientar a la gente sobre los posibles daños sufridos en casas, edificios y apartamentos y si requieren ayuda urgente o pueden abordar las soluciones con más calma.
¿Cómo saber si una grieta implica riesgo o no?
Entre los expertos hay consenso sobre que grietas en paredes que permanecen firmes y que solo levantan la pintura o el friso o levantan losas, no comprometen la estructura y que la atención debe centrarse en columnas (elementos verticales que sostienen la estructura) y vigas (elementos horizontales que soportan la carga y garantizan estabilidad).
Ante la proliferación en redes sociales de imágenes que indican que grietas en estructuras son peligrosas o no, Coronel Delgado muestra el Boletín de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, número 61 del periodo octubre-diciembre de 2023, sobre evaluación rápida de daños en edificaciones, basado en daños de sismos pasados en Venezuela, como el de Cariaco, estado Sucre, en 1997.
El documento señala, por ejemplo, que grietas en columnas de concreto armado menores de 1 mm de ancho no representan un daño importante, pero si hay desconchado del concreto, el daño es severo. Si se cayeron porciones de concreto o hay acortamiento de la columna, el daño es completo e inminencia de colapso en la estructura.

Un criterio similar aplica para las vigas de concreto armado. Ancho de grietas menores a 1 mm es un daño menor; grietas de 1 mm a 2mm de ancho es daño moderado; grietas mayores a 2 mm de ancho y aplastamiento es daño severo; si hay caída de concreto, doblado de barras y desplazamiento vertical visible, el daño es completo.
“Muchas veces el daño no estructural puede ser muy escandaloso. Paredes que son tabiques solamente de relleno, de separadores, que se dañan muy frágilmente y que nos generan alarma. Pero si hacemos una revisión, podemos identificar si las columnas y las vigas están sanas, que esa edificación, cuando haya volcado la pared, puede ser estructuralmente segura. El riesgo es que esa pared pueda caer sobre personas, hay otros riesgos como el volcamiento del mobiliario en nuestros apartamentos durante una réplica”, señaló el profesor e investigador en una entrevista televisiva.

Ayuda de la tecnología
La plataforma SismoAyudaVE indica un enlace www.sismoayudave.com que contiene un formulario que se debe llenar con datos como el tipo de material y año de construcción del edificio o casa. Se deben incluir fotos o videos de los daños y el correo electrónico para recibir un informe con una valoración preliminar de la afectación.
El sistema envía un correo de confirmación de que la solicitud ha sido recibida con un código de reporte para evaluar el estatus. Se aclara que no sustituye a la inspección presencial y se invita a comunicarse con Protección Civil de la zona en caso de emergencia.
El sistema también invita a ingenieros o arquitectos a registrarse para unirse como inspector voluntario, previa verificación del perfil profesional en el enlace www.sismoayudave.com/inspector/registro. Con el mismo objetivo, la Facultad de Ingeniería de la UCV también invita a llenar un formulario a través de su cuenta en Instagram @fac_ingenieriaucv.
El coordinador del Cicis también indicó que crearon una aplicación con criterios de inspección unificados para los voluntarios. La cuenta en IG del Cicis es @cicis.inmme. Igualmente, ingenieros de la UCV, Simón Bolívar, privados y estudiantes de los últimos semestres se han reunido para evaluar criterios de inspección y conformación de brigadas, previa inducción técnica.
El Colegio de Ingenieros de Venezuela (@civoficial en IG) se puso a la orden del gobierno nacional para cooperar en labores de supervisión técnica de los daños causados por los terremotos y verificar la habitabilidad de los inmuebles. El presidente del gremio, Enzo Betancourt, indicó a través de un comunicado de prensa que conforman brigadas de ingenieros calificados para inspeccionar estructuras.
Asimismo, el ingeniero indicó que tienen previsto hacer un diagnóstico de hospitales, escuelas, puentes, viaductos, plantas de tratamiento de agua y redes de energía para evaluar su capacidad de operación. Asimismo, una evaluación de estabilidad de suelos, taludes y laderas para verificar riesgos de deslizamientos voluntarios.
Esperando inspecciones
“Ahorita se están ofreciendo unos ingenieros civiles para hacerlo gratuito (inspecciones), pero como hay tanta emergencia, van a atender las prioridades y después van a ir por cada apartamento. La Alcaldía de Chacao también está dedicada a eso. En Los Palos Grandes, que tuvo mayor daño, hay edificios que requieren mayor urgencia; se cayeron paredes y se ven los baños, se ve la cocina, se ve todo desde afuera; esos son los que van a revisar primero y después van a ir por partes”, comentó a Efecto Cocuyo Rita Vivas, vecina de Los Palos Grandes.
Indicó que su edificio no sufrió daños como el Petunia, al que vio en el suelo, pero que en su apartamento la pared se abombó. Mencionó que un vecino que es ingeniero le indicó que lo afectado fue solo el friso, pero los voluntarios ofrecieron una inspección más detallada, luego de que terminen de atender las prioridades.
La alcaldía de Chacao ha puesto a disposición los números telefónicos de PC (0424-120-67-07) y alcalde de Chacao (0412-387-83-11) para reportar afectaciones.
En Guarenas, PC ha hecho inspecciones en urbanizaciones y han declarado no habitabilidad de algunos edificios residenciales, pero vecinos del sector Nueva Casarapa todavía esperaban su turno la mañana de este 26 de junio. También tienen conocimiento de que ingenieros voluntarios recorren otros sectores y brindan asesoría, pero tampoco han llegado a la zona. En las imágenes compartidas por vecinos, se aprecian fachadas con grietas profundas, sectores completos de muros derrumbados y montones de escombros de bloques y concreto esparcidos en patios y pasillos. Los edificios se vieron mayormente afectados en la planta baja y en los techos centrales que cubren las edificaciones.

Edificios en la avenida San Martín también han pedido ayuda a ingenieros voluntarios a través de las redes sociales por presentar grietas en pasillos, levantamiento de losas en algunos pisos y puertas de apartamentos atascadas, a fin de recibir recomendaciones. Los expertos piden fotos y videos para una evaluación preliminar.

Etiquetas roja, verde y amarilla
Coronel Delgado recomienda a las personas que sospechan de daños graves en sus viviendas, irse temporalmente a casa de familiares o amigos si tienen la posibilidad o refugios habilitados por las autoridades, mientras llega la inspección.
Explica que en la evaluación y diagnóstico de las estructuras afectadas, los ingenieros emplean un sistema que emula a un semáforo en verde, amarillo y rojo, con la generación de una etiqueta que debe colocarse en un lugar visible del recinto inspeccionado. Menciona que lo ideal es que pueda ser en colaboración con organismos oficiales como Funvisis, con cuyas autoridades ya se reunieron, además del CIV.
“Una etiqueta en rojo significa que hemos observado daño severo en la estructura y que esa estructura está en riesgo de colapso si hay una réplica importante. Entonces esa estructura no puede ser reocupada. Posteriormente, una evaluación determinará si ese edificio puede ser recuperado o si se recomienda demolición. Debemos buscar la manera de asistir a las personas para reubicarlas a un refugio, albergue o espacio seguro o con familia”, explica el ingeniero.

La etiqueta en verde indica que el inmueble puede ser ocupado nuevamente, mientras que la amarilla señala que las personas pueden regresar a sus apartamentos o casas con precaución —aunque se sugiere que estén el mayor tiempo fuera del inmueble— y que se requieren evaluaciones más detalladas posteriormente. Señala que con esta etiqueta se deben generar informes con recomendaciones para recuperación, reparaciones como sellar grietas, soldar tuberías y reforzamiento para rescatar seguridad de edificios y casas.
El ingeniero advierte que somos un país sísmico y que esta experiencia debe servir para que probables eventos futuros tengan el menor impacto posible. En el caso de La Guaira, mencionó que la devastación puede obedecer a factores como protocolos no muy rigurosos para construcciones, sumado al deterioro adicional que genera el ambiente marino.
“Todas las estructuras podemos hacerlas seguras si las hacemos cumpliendo las normativas de construcción, independientemente del material y la tipología”, agregó.
Consulte el Boletín de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, número 61 del periodo octubre-diciembre de 2023, sobre evaluación rápida de daños en edificaciones aquí