Conozca cuándo ponerse la dosis de refuerzo si le dio COVID-19

SALUD · 24 ENERO, 2022 20:30

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Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

Foto por Mairet Chourio | @mairetchourio

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Venezuela ha registrado su número más alto de casos nuevos de COVID-19 a comienzos de 2022, en paralelo al comienzo de la campaña de vacunación de refuerzo. En medio de la ola generada por la variante ómicron, muchas personas ya vacunadas con dos dosis contrajeron COVID-19 antes de poder recibir su tercera dosis. ¿Pero cuánto deben esperar para vacunarse nuevamente?

La respuesta a esa pregunta puede variar dependiendo de cada país. En el caso de Venezuela, el principal requisito para poder recibir la dosis de refuerzo, además de ser mayor de 18 años, es haber cumplido seis meses desde la aplicación de la segunda dosis (la última dosis del esquema básico de la vacuna contra COVID-19). 

El país, que implementa la vacunación de refuerzo desde el pasado 3 de enero, no cuenta con lineamientos claros de parte de las autoridades sanitarias en cuanto al tiempo de espera entre infección y vacunación. Sin embargo, Alexis García Piñero, inmunólogo del Instituto de Inmunología de la Universidad Central de Venezuela (IDI-UCV), recomienda que las personas que tuvieron COVID-19 cuando les correspondía el refuerzo esperen, al menos, 21 días para poder vacunarse.

“Las personas deben recuperarse completamente, sentirse bien, y pueden vacunarse a las tres o cuatro semanas de haberse recuperado”, dijo a Efecto Cocuyo.

Es resumen, su consejo es que, todo aquel mayor de 18 años que quiera vacunarse con el refuerzo debe esperar seis meses desde que recibió la segunda dosis y, si se contagió de COVID-19, recuperarse y aguardar tres semanas. 

¿Qué recomiendan en otros países?

España cuenta con un enfoque similar al expresado por García. En ese país, las personas que pueden recibir la dosis de refuerzo deben esperar al menos 4 semanas si son diagnosticadas con COVID-19.

Según las guías de la estrategia de vacunación contra COVID-19 en España, las personas podrán vacunarse con el refuerzo «cuando estén completamente recuperadas y haya finalizado el período de aislamiento y a partir de 4 semanas tras el diagnóstico de infección«.

A nivel regional, en Argentina recomiendan esperar 90 días una vez superada la enfermedad. Así lo explica el Ministerio de Salud de ese país: «Para el caso de la dosis de refuerzo, para optimizar la respuesta inmunológica en personas con diagnóstico COVID-19 se recomienda diferirla por lo menos 90 días una vez cumplidos los criterios de alta, si transcurrieron al menos 4 meses desde la aplicación del esquema inicial».

En Colombia, el Ministerio de Salud y Protección Social aconseja esperar al menos 30 días desde el inicio de los síntomas o desde que la persona salió positiva en la prueba diagnóstica. 

En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que las personas con COVID-19 activo deben posponer la vacunación de refuerzo al menos hasta que se hayan recuperado de la enfermedad aguda (si tuvieron síntomas), y hasta que cumplan los criterios para salir del aislamiento. Esa misma recomendación aplica para las personas que aún no se han puesto la primera dosis.

Los CDC también exhortan a las personas que tuvieron contacto con algún caso de COVID-19 recientemente a no acudir al centro de vacunación hasta que culminen la cuarentena. 

¿Qué vacuna ponerse como refuerzo?

Venezuela tiene disponibles una dosis de Sputnik Light (primera dosis de Sputnik V) o una dosis de Sinopharm como refuerzo. También permite la aplicación de una cuarta dosis de Abdala a aquellos que recibieron las primeras tres dosis de Abdala, aún considerada como candidato vacunal por las sociedades médicas venezolanas.

Aunque el país permite combinar las dosis para el refuerzo, según Alexis García, quien también fue el investigador principal de los ensayos clínicos de Sputnik V en el país, el escenario lógico es que la persona reciba el refuerzo de la misma vacuna que se aplicó inicialmente: por ejemplo, si recibió Sinopharm, que refuerce con Sinopharm, y si recibió Sputnik, que complete con Sputnik.

En el país, el Ministerio de Salud informó que las personas vacunadas con Sputnik V pueden reforzar con una dosis de Sinopharm o de Sputnik Light (dosis 1 de Sputnik V, frasco con líneas azules). Aquellos vacunados con Sinopharm o con Sinovac pueden recibir una dosis de Sinopharm, Sputnik o Abdala, mientras que aquellos que recibieron tres dosis de Abdala pueden ponerse una dosis de Sinopharm, Sputnik o Abdala.

El futuro

Los CDC de Estados Unidos destacan que después de vacunarse contra el COVID-19, la protección contra el virus puede reducirse con el paso del tiempo y debido a los cambios en las variantes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha resaltado que la efectividad de las vacunas frente al contagio y a la enfermedad sintomática disminuye a los seis meses de completado el esquema primario. En corto plazo, una dosis de refuerzo (booster) puede ayudar a restaurar parcialmente la efectividad de la vacuna mientras se desarrollan vacunas adaptadas a las variantes de mayor preocupación. 

Según la última actualización de la hoja de ruta del Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (Sage) de la OMS, las personas en mayor riesgo y que deben ser prioridad para recibir la dosis de refuerzo son los adultos mayores de 60 años, los trabajadores de salud y las personas inmunocomprometidas (personas con cáncer activo o VIH, trasplantados y personas que reciben tratamiento con inmunosupresores).  

El orden de aplicación de las dosis de refuerzo recomendado es el mismo que el de la serie de vacunación primaria: avanzar hasta incluir a los grupos de menor prioridad.

El Grupo Consultivo Técnico sobre la Composición de las Vacunas contra la COVID-19 de la OMS igualmente subrayó en enero que está analizando los datos científicos sobre las variantes para que, llegado el momento, se aconsejen fórmulas actualizadas de la composición de las vacunas ya disponibles. 

La finalidad de actualizar las vacunas, además de reducir el riesgo de muerte y de formas graves de enfermedad, es proteger de manera más eficaz contra la infección frente a ómicron y otras futuras variantes, con el objetivo de disminuir la transmisión comunitaria y la necesidad de medidas sociales y de salud pública estrictas, al igual que provocar una respuesta inmunitaria vigorosa y duradera para reducir la necesidad de sucesivas dosis de refuerzo.

En Venezuela, Alexis García concuerda con este planteamiento. El inmunólogo considera que, independientemente de que las personas hayan superado una infección previa, la dosis de refuerzo puede contribuir a ampliar la respuesta inmunológica, que abarca más que solo la producción de anticuerpos, mientras el mundo actualiza las vacunas.

“En mi opinión como inmunólogo, creo que lo que vamos a tener que hacer como estrategia desde el punto de vista de vacunación es tener vacunas de nueva generación que en su formulación puedan responder a las variantes que más están circulando, como ómicron y delta”, expresó.