Atención de emergencias: reto en medio de la pandemia de COVID-19 en Venezuela - Efecto Cocuyo

CORONAVIRUS · 13 ABRIL, 2020 21:12

Atención de emergencias: reto en medio de la pandemia de COVID-19 en Venezuela

Texto por Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

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La pandemia de COVID-19 está saturando los sistemas de salud del mundo. En todo el planeta hay un efecto colateral en la economía y sobre el resto de las personas con enfermedades convencionales. Mejorar la formación y mantener la atención de emergencias son los principales retos en medio de la propagación de la enfermedad del coronavirus, alertan expertos.

“No todos los casos son COVID-19. Hoy en día siguen ocurriendo infartos, accidentes, distintos tipos de problemas quirúrgicos como apendicitis y otros problemas que requieren una atención de emergencia. Incluso hay pacientes crónicos que requieren mantener una atención, como los que están en diálisis, los que necesitan seguir con su quimioterapia”, dice Manuel Figuera, médico infectólogo y vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI).

El desvío de los recursos económicos y sanitarios en los aspectos hospitalarios y manejo de pacientes puede afectar a los personas con otras patologías o enfermedades crónicas. En Venezuela, el fenómeno del ruleteo de pacientes de un hospital a otro se agrava ante la emergencia humanitaria compleja, las fallas en los hospitales, el temor y la inexperiencia de algunos trabajadores sanitarios que padecieron la falta de entrenamiento, dotación y preparación ante la enfermedad del nuevo coronavirus.

El 30 de marzo, una joven de 27 años murió tras buscar atención en distintas emergencias de hospitales, ambulatorios y clínicas de la capital venezolana. Según denunció una de sus familiares en Twitter, en algunos centros de salud no la recibieron por tener algunos síntomas similares a los del COVID-19. Otros no tenían camas disponibles.

Las emergencias de los hospitales designados como centinelas, centros pilotos para la atención de los pacientes sospechosos de tener COVID-19, ya contaban con una operatividad restringida y fallas en los servicios públicos, pero han tenido que adaptarse para continuar recibiendo pacientes, y las debilidades aún están presentes.

“En esas primeras semanas había falta de entrenamiento y preparación de algunas personas en los diferentes hospitales y servicios de salud. Se sabe que la pandemia produce pacientes y la idea es que se prepare al personal médico, de enfermeras y equipo de salud para la atención de los pacientes”, expresa Mariano Fernández, epidemiólogo y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

El hospital Dr. Domingo Luciani de El Llanito, hospital centinela ubicado al extremo este de Caracas, divide su atención en dos áreas de triaje: una para las enfermedades convencionales y otra para posibles casos de COVID-19. Sin embargo, los cupos de terapia intensiva ahora están destinados para pacientes con coronavirus, señalan fuentes del centro de salud.

Para Figuera, es importante que los sistemas de salud planifiquen espacios para la atención de todos los pacientes en emergencias, especialmente en Venezuela, un país con un sistema de salud frágil y con un déficit de más de 30 mil médicos que migraron en los últimos años, según la Federación Médica Venezolana.

“Cada país dice que tiene un número de camas de terapia intensiva, pero todas esas camas no las puedes ocupar para pacientes con COVID-19, porque hay otros pacientes que tienen problemas”, agrega el infectólogo.

Carpa hospital Domingo Luciani

Triaje respiratorio en El Llanito / Foto: @Hosp_D_Luciani

Clínico divide atención mientras se prepara

El Hospital Universitario de Caracas (HUC, Clínico) instaló dos carpas en las afueras del hospital: ambas constituyen un triaje respiratorio separado del área de emergencias para evitar o minimizar la coinfección. Todo el centro se prepara para la recepción de más pacientes.

“Se están atendiendo las emergencias que sean de peligro para la vida, cirugías de emergencia, cesáreas o partos. No se están atendiendo procesos electivos porque estamos en pleno período de preparación para recibir más pacientes de la epidemia”, explica María Eugenia Landaeta, jefa de Infectología del HUC.

Las carpas se instalaron cerca del ala donde se ubica el servicio de Infectología. La persona con síntomas respiratorios se dirige a las carpas y es interrogada. Allí evalúan el tiempo de evolución, los síntomas y posibles contactos. Si la evolución de los síntomas es corta, se toma la muestra para la prueba de laboratorio PCR. Si tiene más de siete días, se le hace primero una prueba rápida de despistaje.

“Todo el servicio de Infectología se ha dispuesto para la atención de pacientes con COVID-19 y las otras patologías infecciosas las está asumiendo el servicio de Pediatría en el caso de Niños o el servicio de Medicina Interna en el caso de adultos”, añade Tatiana Drummond, infectóloga pediatra del HUC.

Tras la instalación de las carpas, el suministro de agua, que antes era deficiente en algunos pisos e inexistente en otros, mejoró. Sin embargo, la dotación de equipos de protección personal sigue dependiendo de donaciones externas y continúan a la espera de los materiales que llegaron desde China.

En el Clínico hay cuatro camas de terapia intensiva reservadas para COVID-19. El hospital fue uno de los centros a los que acudió la joven de 27 años. Aunque no tenían camas disponibles, la atendieron, pero no pudieron ingresarla y la refirieron a otro centro.

Impedir escalada de casos y mantener atención

Para el médico epidemiólogo Mariano Fernández, en Venezuela se espera que la medida de cuarentena disminuya lo máximo posible la cantidad de casos de COVID-19. Sin embargo, dados los números y experiencias de otros países, Venezuela pudiera no escapar a la realidad de otras naciones.

“Va a ser duro si hay mayor cantidad de pacientes infectados y confirmados por COVID-19, pues probablemente los recursos de los hospitales se deriven hacia un sitio y va a ser más difícil atender”, indica Fernández.

Manuel Figuera, vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Infectología, asegura que Venezuela debe evitar los errores de otros países y aprender de aquellos que han manejado adecuadamente la situación.

“En Venezuela todos sabemos cómo es nuestro sistema de salud y no podemos permitir que lleguemos a una circunstancia de una escalada de casos. Tenemos que tener en cuenta que nuestro sistema de salud es muy frágil”, señala el infectólogo.

Figuera explica que el país debe buscar una apertura mayor “en todo nivel”, incluso un manejo multidisciplinario de la epidemia, con reconocimiento a la labor de los médicos, del personal de laboratorio y de enfermería.

“En otros países ha sido más importante la economía, la política, otros factores, pero al final, en medio de una pandemia como esta, lo más importante es la vida y la salud. Eso tenemos que rescatarlo en nuestro país. Todavía estamos pensando en otras cosas que desvían la atención. Debemos enfocarnos en la salud y en la apertura de la información y su manejo adecuado”, añade Figuera.