Viraje internacional modifica la estrategia de Guaidó, según politólogos

POLÍTICA · 21 MARZO, 2021 10:30

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo


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El dirigente opositor Juan Guaidó ya no menciona el mantra que lo hizo popular en 2019: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. En su lugar insiste en cinco pilares de acción política.

Estos son: construir la mayor y mejor unidad posible, el rescate de la capacidad de movilización para incrementar la presión interna, la atención de la emergencia humanitaria compleja, el fortalecimiento de la alianza internacional para incrementar la presión externa y la celebración de elecciones libres y justas.

Para la doctora en ciencias políticas Maryhen Jiménez el cambio de estrategia, al menos desde el punto de vista discursivo, se debe a dos factores: la derrota del mantra y un viraje en la política de los aliados internacionales.

“No se alcanzó la meta, no se cumplió la promesa de 2019 de los tres pasos, por eso tienes que dar un viraje, hacer un replanteamiento, repensar tu estrategia para poder aspirar a la confianza y credibilidad de la población (…) este giro también se da porque hay un ambiente internacional que cambia, Venezuela no es prioridad para (Joe) Biden, quien sabemos que no tiene esa posición de máxima presión; la administración demócrata tiene la convicción de que la salida más sostenible es la negociación”, expone.

La politóloga también destaca que las elecciones ya no estén condicionadas únicamente a las presidenciales, una demanda que era un punto de honor para la oposición que encabeza Guaidó que además exigía, en su momento de mayor fuerza, que este proceso electoral se convocara sin Nicolás Maduro en el poder.

“La intransigencia parece haberse moderado porque no tienen la capacidad de imponerse”, señala.

Jiménez considera que los cinco pilares de acción política “tienen más sentido” considerando que un contexto político tan complejo no se resuelve con tres simples pasos.

“Es curioso que haya sido la misma oposición la que de algún modo simplificó el proceso de transición en un contexto además de emergencia humanitaria compleja. Lo positivo es que parece que se avecina un aprendizaje colectivo, esperemos que esto sea así”, expresa.

El politólogo Óscar Vallés también opina que el cambio de estrategia del opositor se da porque “no hay un entorno internacional favorable a un cese de Maduro de un día para otro”. “La situación internacional no está para que el G4 se encierre en sí mismo con el mantra”, afirma.

El profesor universitario sostiene que el matiz que introduce Guaidó está relacionado con las demandas de la sociedad civil. “Durante febrero se dio una especie de descentralización de la unidad democrática y en estados como Mérida, Táchira, Sucre o Monagas se dieron reuniones importantes de sectores de la sociedad civil que empezaron a organizarse para evaluar si participar o no en las próximas elecciones. El Foro Cívico también empezó a ser un catalizador interesante que empezó a promover la posibilidad de participar (en la renovación del CNE)”, manifiesta.

A su juicio, la respuesta de Guaidó y el sector que lo respalda busca “ponerse a tono y en sintonía con los reclamos” para “no quedar al margen”.

¿Negociación en marcha?

El surgimiento de una nueva plataforma de actores sociales llamada Foro Cívico presiona un nuevo intento de negociación para elegir un Consejo Nacional Electoral creíble.

Maryhen Jiménez sostiene que esta coalición “es una ventana de oportunidad”: “Es un actor autónomo que busca preparar la mesa y el terreno para una negociación; en ese sentido, es constructivo tener unos candidatos como los que se presentaron entre los que hay personas con una alta trayectoria que luchan por sus derechos civiles y políticos. La estrategia opositora de Guaidó debería ser la de apoyar, así sea un apoyo implícito, al no atacar, esta iniciativa y ver si esto contribuye a poner la mesa (para negociar)”.

La politóloga insiste en que la oposición debe definir reglas claras para la toma de decisiones si aspira reaglutinar sus fuerzas en una mejor unidad. “Para tener una instancia de coordinación efectiva tienes que tener estatutos para la toma de decisión que aumenten los costos de salidas individuales que pongan en riesgo la unidad”, precisa.

También destaca la necesidad de que las fuerzas democráticas incorporen al chavismo que no acompaña a Maduro y a las distintas corrientes de oposición, además de definir una estrategia electoral que busque la acumulación de la fuerza: “Se tiene que entender que ya no tienes un ambiente internacional que tenga opciones ni sobre ni debajo de la mesa, la ruta es la electoral para ir construyendo agendas integrales que generen confianza y den paso a una negociación”.

“La oposición de Guaidó debe ver como una oportunidad la iniciativa del Foro Cívico que se ha movido de manera asertiva en pro del voto. Lo que tiene que entender es que un régimen con estas características siempre va a tener ventajas electorales, la oposición debe construir las condiciones electorales en el camino y la mejor forma de hacerlo es aprovechar esta apertura, que la Asamblea Nacional chavista tenga la disposición de debatir públicamente quiénes son los aspirantes a rector debe ser visto con atención”, agrega Óscar Vallés.