Siete lecciones que dejaron las negociaciones en Barbados y Noruega

POLÍTICA · 20 JULIO, 2021 15:07

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Ibis Leon | @ibisL


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La oficina de Washington para América Latina (Wola) y el Instituto de la Paz de Estados Unidos (Usip) elaboraron un informe que reconstruye los intentos de negociación de 2019 protagonizados por representantes de Nicolás Maduro y de la oposición venezolana en Barbados y Noruega a propósito de la nueva mediación que intentan los noruegos este 2021.

El documento aporta nuevos hallazgos y lecciones sobre el proceso a partir de entrevistas a profundidad a miembros de los equipos negociadores, a altos funcionarios estadounidenses y otros diplomáticos.

Hallazgos

Una de las revelaciones que contiene la investigación tiene que ver con el rechazo que manifestó la delegación oficialista a la propuesta de un Consejo de Estado que suponía la renuncia de Nicolás Maduro. De acuerdo con el planteamiento, Maduro tenía que ceder el poder a un Consejo de Estado mixto que se encargaría de supervisar la convocatoria de nuevas elecciones.

Este Consejo de Estado lo ofreció administración de Donald Trump. Pero las fuentes chavistas consultadas indicaron que fue descartada porque “viola la Constitución de 1999 y tampoco logró esbozar garantías políticas, judiciales y económicas postelectorales creíbles para todas las partes interesadas”.

Al mismo tiempo, el gobierno de Trump se negó a que la oposición venezolana pactara la repetición de elecciones presidenciales con Maduro en el poder, una condición que pedía el oficialismo.

Ambas partes percibieron a Estados Unidos como indispensable para las negociaciones de 2019, pero las divisiones entre el Consejo de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado complicaron su participación en el proceso. “Funcionarios estadounidenses y negociadores de la oposición señalan tensiones claras: los diplomáticos del Departamento de Estado apoyaron las discusiones, pero funcionarios del Consejo de Seguridad las vieron simplemente como una herramienta para profundizar las divisiones dentro del chavismo”, señala el reporte.

“La falta de voluntad de los Estados Unidos para flexibilizar las sanciones le dio un poder de veto que se ejerció de manera contraproducente. Las sanciones sectoriales de los EEUU, anunciadas en agosto de 2019, presentaron una excusa para que Maduro paralizara las discusiones y para que la oposición declarara un fin al proceso”, agrega el informe.

Lecciones

1️⃣ La mesa de negociación se debe reestructurar para incorporar un conjunto más amplio de actores. Futuras negociaciones deben tener más paridad de género e incluir un espacio claro para consultar con organizaciones de la sociedad civil, grupos de derechos humanos y víctimas.

2️⃣El Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega sigue siendo el actor mejor posicionado para facilitar futuras negociaciones. Pero también se podría requerir la incorporación más activa de los facilitadores para incluir propuestas creativas para superar los obstáculos. Algunos entrevistados sugirieron que aliados de Maduro como Rusia, China o Cuba podrían ser observadores o garantes.

3️⃣ Un camino a la re-institucionalización, en lugar de buscar una solución inmediata a la crisis venezolana, probablemente tendría más éxito. Fuentes gubernamentales suelen afirmar que les interesa una solución que vaya más allá de las elecciones y que incluya garantías para la coexistencia política.

4️⃣ Cualquier solución va a requerir elecciones libres y justas, pero también la formulación de un resultado que permita un lugar seguro para el Chavismo en el paisaje político del país.

5️⃣ Los Estados Unidos debe abandonar su enfoque de “todo o nada” para la presión, y dejar claro que el avance de la implementación en los puntos acordados puede conducir a un alivio gradual de las sanciones sectoriales, medidas que se podrían revertir en caso de incumplimiento.

6️⃣ Los actores internacionales más allá de EE.UU. deben tener la oportunidad de jugar un papel de apoyo en las negociaciones, ya sea como garantes u observadores. Debe haber una coordinación entre ellos.

7️⃣ Los actores internacionales pueden apoyar los avances en las negociaciones, dejando claro que ninguna alternativa a la negociación (la normalización de relaciones con Maduro por un lado, o el reconocimiento incondicional e indefinido de Guaidó en el otro) es viable.

Diferencias y coincidencias

La profesora de filosofía política y ciencias sociales de la Universidad Simón Bolívar Colette Capriles señaló, durante la presentación del informe este martes 20 de julio, lo que en su opinión es el “nudo” que dificulta “la zona de posible acuerdo” entre el chavismo y la oposición.

“Tanto el chavismo como la oposición coinciden en adoptar el objetivo de alcanzar elecciones justas y competitivas como método para distribuir el poder. El punto es que el significado de justas y competitivas no es igual para ambos. Para la oposición se trata de garantías para participar y hacer respetar los resultados de una elección, para el chavismo significa poder llegar a las elecciones sin las sanciones que según ellos le impidan desarrollar su gestión (y afecten su popularidad). Esto resume el nudo de la zona de cualquier posible acuerdo en el futuro”, expuso.

En el informe, fuentes del oficialismo aseveran que las sanciones “impiden mostrar los méritos de su gobernanza” y, por lo tanto, el levantamiento de las mismas es condición indispensable para garantizar elecciones justas desde su óptica.

La analista considera necesario construir un proceso previo de coordinación a lo interno de la oposición, entre los aliados internacionales y los actores de la sociedad civil antes de iniciar la negociación formal.

“Uno de los obstáculos que ha habido en procesos anteriores está asociado a la construcción de la agenda y la sociedad civil puede aportar en la construcción de esta agenda”, sostuvo.

Capriles subrayó la necesidad de “venezolanizar” la negociación; es decir, que la conversación obedezca a los intereses de los venezolanos y no de actores internacionales.

“Hoy hay más costo político para las partes y más prudencia en la construcción de las agendas. El camino que plantea una negociación este año está mejor construido que lo que ha sido antes”, opina.

Lea el informe Negociando un Retorno a la Democracia en Venezuela aquí.

Foto: El País