¿Qué pasa con el proceso para renovar el TSJ a casi un mes del primer acuerdo de la mesa de diálogo?
Diputado (2015) Jorge Millán estima mayores avances con reanudación de las conversaciones a partir del 15 de septiembre

El 1 de septiembre pasado, la plenaria de la Asamblea Nacional (AN) con mayoría del chavismo sancionó de manera unánime la reforma parcial de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), para aumentar el número de integrantes del Comité de Postulaciones Judiciales de 21 a 23.
Más de una semana después, el Ejecutivo no ha promulgado los cambios a la legislación, con los que se esperaba se acelerara el proceso para la renovación total del TSJ (32 magistrados) en el Parlamento, acordado en la mesa de diálogo entre el gobierno encargado y la Comisión Delegada de la AN de 2015, el pasado 12 de agosto.
Consultado por Efecto Cocuyo, el integrante de la mesa de diálogo por la delegación opositora, Jorge Millán, no estima que haya avances con el proceso para la designación del máximo juzgado del país, hasta que no se reanude la mesa de diálogo a partir del 15 de septiembre y haya nuevas conversaciones cara a cara, aunque aclaró que hay una mesa técnica que ha venido trabajando sobre el tema.
La delegación opositora encabezada por la presidenta de la Comisión Delegada, Dinorah Figuera, aún no tiene fecha precisa de regreso a Venezuela, de acuerdo con Millán, por lo que puede ser cualquier día de la semana que viene. Además de Figuera y Millán, integran el grupo los diputados de 2015, Juan Miguel Matheus, Ramon López, Marco Aurelio Quiñones y Sergio Vergara. Los apoya una comisión conformada por Macario González, Desiree Barboza, Julio César Moreno y Elimar Díaz. Todos son miembros de los partidos Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP).
“Aspiramos a que el proceso para la designación de los nuevos magistrados avance lo más rápido posible; se dan los pasos necesarios. La aprobación de la reforma de la ley en la AN era fundamental y se hizo, y hay una mesa técnica trabajando en el tema con los tiempos planteados para tener un TSJ imparcial, con juristas honorables”, expresó Millán vía telefónica.
¿Está presionada la mesa?
A través de las redes sociales, la AN de 2015 hizo un llamado reciente (3 de septiembre) a juristas destacados y profesionales del Derecho en general para que acepten participar tanto en el Comité de Postulaciones Judiciales por la sociedad civil previa convocatoria como en el “consejo independiente de revisión de credenciales” de quienes se presenten como candidatos a magistrados del TSJ.
Dicha instancia adicional, que busca “blindar” la escogencia de magistrados, también fue acordada en la mesa de diálogo.
Una vez salga publicada la reforma de la ley en Gaceta Oficial, el Parlamento dominado por el chavismo debe nombrar la Comisión Preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales integrada por 11 diputados. Este grupo es a su vez el encargado de convocar a las postulaciones de los 12 representantes de la sociedad civil, que junto a la oncena de legisladores, completan la conformación del Comité de Postulaciones Judiciales que debe ser juramentado por la AN dominada por el chavismo.
El artículo 65 reformado establece que el Comité de Postulaciones está integrado por 23 miembros designados por la AN con la aprobación de las dos terceras partes de sus miembros, es decir, 11 diputados y 12 postulados por la sociedad civil. Se insta a tomar en cuenta la paridad de género y la participación de grupos que puedan ser discriminados o vulnerados.
Juristas como Carlos Ayala Corao han expresado preocupación sobre el riesgo de la aplicación de cuotas políticas en la selección de los nuevos magistrados del TSJ.
“Los seleccionados para los cargos de magistrados deben ser los que obtengan mayor puntuación en el baremo. Hay que dejar que el proceso avance. Nosotros no estamos de acuerdo con las cuotas partidistas”, respondió Millán a la inquietud.
Para analistas políticos como Luis Medina Gil y Erick Obermaier, el acuerdo petrolero que acaban de suscribir EEUU y el gobierno interino de Delcy Rodríguez, tendrá una incidencia en el funcionamiento de la mesa, “para bien o para mal”. Es decir, para acelerar los acuerdos o para “postergarlos”. Es un hecho que, desde los eventos del 3 de enero, el tema económico avanza más rápido que las reformas políticas que requiere Venezuela.
“A la mesa la tiene presionada la necesidad que tiene Venezuela de recuperar la democracia. El tema de los acuerdos económicos no está en las conversaciones, con lo que no estoy diciendo que no sean importantes y hay que estar atentos, pero nuestro interés es que se logre la transición a la democracia”, recalcó Millan.
Marco Rubio: La mesa ha progresado
Este 8 de septiembre, el secretario de Estado, Marco Rubio, de visita en Colombia, reiteró que esperan la celebración de elecciones en Venezuela, a partir del avance de las negociaciones que enfatizó, son para la “reconciliación” y “transición”. Aseguró que la mesa de diálogo, instalada el 6 de agosto, ha “progresado bastante” y debe seguir progresando.
Enfatizó que antes de llamar a elecciones, Venezuela debe tener un nuevo TSJ, Consejo Nacional Electoral, partidos políticos y una prensa “libre y abierta” para que los candidatos puedan expresarse.
Rubio expresó que EEUU espera que todo este proceso se de lo “más pronto posible” y subrayó que a la par de la reconstrucción económica, Venezuela debe tener una “reconstrucción cívica” con las instituciones necesarias que permitan “elecciones válidas”, de lo contrario, alertó, “será un caos” que “nadie quiere”.
