Protección a migrantes venezolanos en Colombia y EEUU envían un mensaje al mundo, dicen expertos

POLÍTICA · 10 MARZO, 2021 17:11

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Efecto Cocuyo @efectococuyo


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Beneficiarios y expertos consideran que las medidas de protección dictadas a favor de migrantes venezolanos en Colombia y Estados Unidos son un mensaje al mundo sobre la necesidad de atender esta crisis y prestar ayuda a quienes huyen de una emergencia humanitaria compleja.

Ambas medidas, sumadas a otras como las de República Dominicana que dará validez a los pasaportes vencidos de todos los venezolanos que residen allí y que ingresaron desde enero de 2014 a marzo de 2021, contrastan con las restricciones cada vez más acentuadas que han ido hasta las expulsiones de otras naciones como Perú, Ecuador, Chile y Trinidad y Tobago, entre otros.

Lo que entendieron EEUU y Colombia

Toda migración es buena porque repara la pobreza global. Las remesas benefician al país de origen, dinamiza el empleo directo e indirecto en el país de acogida, mueve la economía. La migración en el mundo representa 10 % del PIB global y eso lo han entendido Colombia y Estados Unidos. (Joe) Biden retornó a la historia de ese país que recibe a migrantes”, señala el sociólogo y coordinador del Observatorio de la Diáspora Venezolana, Tomás Páez.

Destaca que cuando Colombia ve que tiene casi 2 millones de personas en situación migratoria irregular y dicta una medida para integrarlos, darles acceso a la salud, a la educación, al trabajo y el emprendimiento, sabe que se los quita a las mafias del narcotráfico, la trata de personas y, en general, a la  “industria del mal” que se lucra con la migración ilegal y que incluye presuntamente a militares y funcionarios venezolanos.

Mariano de Alba, abogado experto en Derecho y Relaciones Internacionales, coincide que son medidas positivas porque habrá un número importante de venezolanos que de entrada van a tener la posibilidad de conseguir una estabilidad migratoria en Colombia y EE. UU.

Esa estabilidad viene acompañada de la posibilidad de conseguir con mayor facilidad un trabajo. El contexto económico mundial producto de la pandemia no ayuda en este momento, pero de entrada sí hay un beneficio parcial, que es la posibilidad de asentarse legalmente por un tiempo y a partir de ahí poder buscar mayores oportunidades”, sostiene.

 De Alba resalta que el gobierno de Colombia ha sido muy hábil en obtener una cooperación internacional importante para tratar de responder a los efectos de la numerosa migración venezolana, por lo que su decisión es también una apuesta para que esa cooperación siga creciendo.

Otros países de Latinoamérica, indica, no han logrado obtener tanto ayuda y por lo tanto el cálculo que realizan es distinto.

Expulsiones y deportaciones

Uno de los hechos más recientes fue la expulsión por parte del gobierno chileno de 138 migrantes venezolanos y colombianos varados en la frontera de ese país con Bolivia el 10 de febrero de 2021. La zona permanece militarizada, al igual que la frontera entre Ecuador y Perú para evitar el paso ilegal de migrantes.

En países como Argentina, Perú como de la Unión Europea también hay restricciones porque hay mitos y falacias en torno a la migración, en este caso de venezolanos, según los cuales llegan a delinquir, quitar trabajados, destruir salarios, lo cual está demostrado que no es así”, apunta Páez.

La xenofobia parte de casa

Páez alerta que a las medidas restrictivas que afectan a migrantes venezolanos se da en medio de un ambiente de xenofobia, promovida por declaraciones de funcionarios y que han traído como consecuencia incluso asesinatos.

Pero advierte que la xenofobia nace en casa, en Venezuela, con un gobierno que los empuja a irse al no resolver la crisis y violar derechos humanos y estigmatizarlos.

El primer xenófobo es el gobierno venezolano que ha desconocido la existencia de la diáspora desde el inicio, no hay estadísticas confiables, ni siquiera agradece a los países que los reciben. Una vez afuera los venezolanos no tienen acceso a documentos de identidad, este gobierno está generando niños apátridas por miles”, denuncia.

El mandatario Nicolás Maduro indicó recientemente que según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) la diáspora es de solo 600 mil venezolanos. Esto es calificado por Páez como un profundo “desprecio”.

 Cuestiona además, entre los rasgos de lo que asegura, la xenofobia de la administración de Maduro contra los connacionales. El hecho de que mientras regresaban debido a la pandemia por COVID-19 restringió el paso a solo tres días a la semana por la frontera con Colombia impulsó el paso por las trochas a lo largo 2.300 kilómetros de frontera.

También, recordó, se les estigmatizó al calificarlos como “armas bioterroristas”,  que venían a llenar de COVID-19 el país.

Según cifras de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), 5,45 millones de personas han salido de Venezuela; mientras que el Observatorio de la Diáspora Venezolana ubica la cifra en más de 6 millones 500 mil personas, distribuidos en 100 ciudades y 90 países.

 Una mano a los migrantes

El 8 de febrero pasado, el presidente de Colombia, Iván Duque, anunció la presentación de un proyecto de Estatuto de Protección Temporal para migrantes venezolanos (Etpv) que están en este país y que suman 1.729.537, de los cuales 54 % está en situación migratoria irregular. La medida fue firmada por el mandatario el 1 de marzo.

El Etpv en Colombia tiene una vigencia de 10 años, que podría ser prorrogado. Aplica a venezolanos migrantes que se encuentren en Colombia en situación irregular al 31 de enero de 2021. El principal objetivo es regularizar la condición migratoria de los connacionales en ese país, otorgándoles la posibilidad, previo cumplimiento de requisitos, de trabajar y tener acceso al sistema de seguridad social.

El beneficiario de la medida podrá entrar y salir del país neogranadino, incluyendo Venezuela, sin restricciones, ventaja de la que no gozan quienes opten por solicitar refugio.

Un mes después, es el gobierno de Joe Biden el que también anuncia la medida de protección (TPS por sus siglas en inglés) que busca beneficiar a un aproximado de 323.000 venezolanos en situación irregular en EE. UU.

Tiene una vigencia de 18 meses a partir del 8 de marzo de 2021 y el plazo para solicitarlo es hasta el 5 de septiembre de este año. Este estatuto permite a los venezolanos en el país norteamericano obtener un permiso de trabajo y protegerlos de deportaciones.

Beneficios vs. dudas

 Los estatutos de protección son medidas recientes y los venezolanos en Colombia y EE. UU. evalúan aplicar o no al beneficio. Son muchas las dudas expresadas, principalmente por aquellos que tienen peticiones de asilo en curso y esperan respuesta.

En el caso de Colombia, las peticiones son excluyentes; es decir, no se puede optar por el Estatuto y la petición de refugio mismo tiempo. Migración Colombia recomienda tomar el Etpv porque le permite a la persona entrar y salir del vecino país sin restricciones, incluyendo Venezuela como destino, posibilidad que es negada con la petición de refugio.

En Estados Unidos, venezolanos señalan que el asilo permite optar más adelante por la ciudadanía mientras que el TPS de momento no, aunque se apuesta a que una reforma migratoria que llegó al Congreso estadounidense, cambie ese panorama.

Los venezolanos en Estados Unidos deben buscar ayuda legal especializada para asegurarse que su solicitud de estatus de protección temporal y solicitud de asilo, si la hubiere, sean realizadas correctamente. En general, las regulaciones estadounidenses permiten aplicar a la protección temporal y al asilo al mismo tiempo. Hay que estar seguros de que eso siga siendo así en el caso del estatus de protección temporal para los venezolanos. Ahora, en este contexto, es evidente que la solicitud de TPS es prioritaria porque hay un plazo perentorio para realizarla”, explica de Alba.

Páez añade que los venezolanos deben evaluar las ventajas y desventajas de acogerse a un beneficio u otro, según su situación individual, pero que en líneas generales la medida es positiva porque evitará deportaciones y facilitará la integración en el mercado laboral.

Compara por ejemplo con políticas de asilo de países del continente europeo como Alemania, donde apuntó, se pierde la nacionalidad venezolana si se acoge la alemana y no se puede regresar al país de origen, mientras que en naciones como EE. UU. no ocurre eso.

 Dominicana aporta

Según el ranking anual publicado a comienzos de año por Henley & Partners, firma especializada en planificación de residencia y ciudadanía, hay 97 países que exigen a las personas procedentes de Venezuela tramitar una visa para ingresar a sus territorios.

 Curazao, muy cercana a Venezuela, es uno de los países que más recientemente se sumó a la medida, a partir del 15 de enero de 2021, en un intento de controlar el ingreso de venezolanos a la isla.

 Un lamentable incidente fue protagonizado a finales de 2020 por Trinidad y Tobago, cuyo gobierno expulsó a 16 niños venezolanos, entre ellos un bebé de 4 meses y los echó al mar sin medir el peligro al que los expuso. Se tildó  de “personas indeseables” y “asaltantes” a los migrantes sin documentos que llegan a ese país, pese a que huyen de una crisis humanitaria.

La respuesta del gobierno venezolano, reconocido por Trinidad y Tobago, fue tímida y se limitó a reuniones bilaterales cuyos resultados se desconocen, mientras persiste la detención de venezolanos en ese país.

La cara de la moneda la representa también  República Dominicana, que si bien exige visa a venezolanos para entrar a su territorio, anunció este lunes 8 de marzo que todos los venezolanos con estadía vencida en el país, pueden utilizar su pasaporte no vigente o pronto a vencer para acceder al beneficio de mantenerse residiendo al menos otros 60 días en la nación caribeña.

La decisión
 se podrá prorrogar hasta tanto cesen las “condiciones extraordinarias” que les motivaron a emigrar, de acuerdo con lo establecido por el Gobierno, lo que alivia en buena medida la situación de quienes permanecen en ese país.