Politólogos no dan por cerrada vía diplomática entre EEUU y Miraflores pero tampoco descartan mayor escalada militar 
Trump, según NYT, habría ordenado a Grenell el cese de contactos diplomáticos

De acuerdo con The New York Times, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cancelado un acercamiento diplomático con la administración de Nicolás Maduro para abordar el tema del despliegue militar contra el narcotráfico, que amenaza con extenderse más allá del Caribe, por lo que el puente que trataban de levantar el enviado especial Richard Grenell y Jorge Rodríguez quedaría suspendido. 

Otro medio norteamericano, CNN también filtró que el Departamento de Justicia estadounidense tiene elaborada una lista de carteles de la droga contra los que Trump podría autorizar “uso de la fuerza letal” al ser catalogados como una amenaza para EEUU. 

Ambas informaciones siguen a la notificación que hizo Trump al Congreso de declarar a EEUU en conflicto armado contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas hacia suelo norteamericano, que abre la puerta a persecuciones en cualquier punto sea marítimo o terrestre. Está incluido el llamado Cartel de los Soles, con el que Washington vincula a Maduro como uno de sus supuestos líderes y por quien ofrece una recompensa de 50 millones de dólares.  

Sigue incertidumbre

Ante este escenario, politólogos consultados por Efecto Cocuyo aún no dan por cerrada la vía diplomática para lograr negociaciones entre el gobierno de Trump y Maduro, pero tampoco descartan una mayor escalada militar; de allí que afirman priva la incertidumbre sobre los reales objetivos de Washington y el desenlace de la actual coyuntura. 

“Hay mucha incertidumbre, no sabemos si una mesa de diálogo con la mediación de Qatar ha sido una posibilidad. De cualquier forma no creo que ninguna vía esté cerrada, ni la de las negociaciones ni la de una mayor escalada militar. Tampoco creo que EEUU haya tomado todavía cualquier decisión definitiva con respecto a Venezuela”, señaló el politólogo Luis Remiro. 

El también especialista en Relaciones Internacionales recordó que en la actualidad, EEUU tiene varios frentes abiertos, el conflicto Rusia-Ucrania, el genocidio en Gaza para lo cual se busca un acuerdo de paz, el cierre de gobierno por la falta de acuerdo en torno al presupuesto nacional, la política de deportaciones, mas el despliegue militar en el Caribe para combatir el narcotráfico, ante lo cual no cree que darle un finiquito a la situación de Venezuela sea una prioridad en la agenda de Trump. 

El pasado 25 de septiembre, el enviado especial de EEUU, Richard Grenell, aseguró que ha estado dialogando con Miraflores de manera directa por orden de Trump, orden que habría sido revertida según el NYT, luego de que el presidente norteamericano sostuviera un encuentro con altos mandos militares el jueves 2 de octubre y llamara a Grenell para “cesar toda comunicación diplomática”. 

“Las puertas de la diplomacia nunca se cierran”

Recientemente, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar, Majed Al-Ansari, declaró a un medio colombiano que mantenía abierto un canal de comunicaciones entre EEUU y Venezuela, dirigido a “discutir ideas” que puedan contribuir con desescalar tensiones entre ambos países. 

“Las puertas de la diplomacia nunca se cierran. Maduro todavía puede tratar de conseguir un interlocutor creíble, válido, para mediar y buscar una salida a esta crisis. No le queda otra maniobra, y cuando hablo de salida puede no ser la que él quiere ni para lograr otra negociación para ganar tiempo, sino para tener cierto control sobre los daños colaterales en su entorno. Lograr un eventual exilio, protección o incluso que su partido (Psuv) siga teniendo vigencia ”, sostuvo el politólogo Santiago Rodríguez. 

En este sentido, el profesor de la Universidad de Carabobo estima que Miraflores seguirá tratando de tender puentes para bajar la presión, aunque esta vez -coincide con otros analistas- EEUU no estaría dispuesto a que Maduro siga usando el diálogo o las negociaciones para intentar ganar tiempo, por lo que se conjugan la desconfianza con el carácter ilegítimo que Trump ha dado a la gestión chavista, al considerar que tiene vínculos con el narcotráfico y que no ganó las elecciones presidenciales de 2024. 

“La dificultad para Maduro es que EEUU no ve esto como un problema político, ideológico de derecha contra la izquierda. No lo ve como un legítimo representante de la izquierda latinoamericana, sino como un estado forajido, un grupo vinculado con el narcoterrorismo y por eso ha sido tan agresivo con el tema militar, la única respuesta que parece esperar es un abandono del poder”, advirtió.  

La peor vía 

Remiro espera que Miraflores se siga moviendo entre la persistencia por lograr un diálogo con EEUU y las demostraciones militares para hacer ver que está en capacidad de ofrecer resistencia a un eventual ataque externo, pero también con mayor represión contra la oposición como garantía de control interno. 

“Maduro tampoco parece tener claro cuáles serán las próximas acciones de EEUU, mientras tanto pide al Papa que actúe como mediador y sigue con la parafernalia de la defensa de la soberanía nacional, los ejercicios militares, a sabiendas de que no están preparados para repeler ninguna acción militar y ataca a lo interno a la oposición, arreciando los encarcelamientos”, expuso.

Remiro no pone en duda que la Fuerza Armada y los organismos policiales “ideologizados” estén dispuestos a enfrentarse a cualquier invasor u ofrecer resistencia, en vista de que sus cúpulas se benefician de la extracción de rentas económicas. 

Al respecto, Rodríguez sostiene que un enfrentamiento o una resistencia, seria la peor vía para Maduro si las negociaciones no se concretan, en vista de que hasta ahora tampoco han contado con la incondicionalidad de aliados externos como Rusia, ocupados de sus propias crisis y a lo interno tiene una población que votó mayoritariamente en 2024 por un cambio de gobierno y está descontenta por el elevado costo de la vida. 

Este 6 de octubre, el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, volvió a afirmar que no les importan las amenazas y que Maduro llegará  y pasará diciembre, contrario a lo que vaticinan sus adversarios.