Oliver Blanco es el nuevo canciller venezolano: qué pesó en su nombramiento y qué cambios se esperan
Para Luis Rendueles, que Oliver Blanco no venga del chavismo es una señal hacia afuera. Para Iván Rojas, se simula apertura hacia adentro y hacia afuera

La designación del internacionalista Oliver Blanco como nuevo canciller de Venezuela por parte de la gobernante encargada, Delcy Rodriguez, no estuvo exenta de polémica. Por un lado, se consideró un giro importante del interinato al nombrar, por primera vez, a una persona no militante del chavismo, en lo que Estados Unidos probablemente tuvo que ver.
Por el otro, el funcionario formado en las filas de Acción Democrática (AD), y exdirector de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la Asamblea Nacional de mayoría opositora en 2016, fue tildado de “traidor” por aceptar un cargo tan relevante en un régimen denunciado ante organismos internacionales por violar derechos humanos. También hubo “felicitaciones” que avivaron aún más la diatriba en redes sociales.
¿Qué hay detrás de esta decisión? ¿Qué representa que haya sido recibido por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio? ¿Qué se espera que cambien en la política exterior?
Analistas consultados por Efecto Cocuyo señalan que Miraflores se ha inclinado por un interlocutor con Washington sin línea ideológica que sirve para “ejecutar”, con la venia del Departamento de Estado. Advierten que el interinato puede estar “simulando una apertura” a lo interno y externo que le permita superar el aislamiento internacional.
Señal hacia afuera
“En base a ese futuro, cómo seguir consolidando las relaciones internacionales, cómo ampliarnos a todo el mundo, he decidido designar a Oliver Blanco como canciller de la República Bolivariana de Venezuela. Yo espero que este equipo fortalecido siga avanzando en los cambios y en la recuperación geopolítica de Venezuela en ámbitos de cooperación de amistad con todos los países”, informó Delcy Rodriguez, el pasado 29 de octubre, durante un acto público en Miraflores, en el que Blanco estuvo presente.
El político de 34 años agradeció el nombramiento con un video en el que se manifestó “especialmente orgulloso” de acompañar a la interina en un “proceso de transformación democrática”. Igualmente expresó su convencimiento de que una democracia sólida se construye con “participación, instituciones, garantías, respeto a las diferencias y voluntad de entendimiento”. Aseguró que en esta etapa “todos tenemos algo que aportar” para garantizar buenos resultados.
“El gobierno encargado prefiere tener un interlocutor con Washington antes que un canciller de la línea ideológica. Que Oliver Blanco no venga del chavismo es una señal hacia afuera. Pudieron pesar dos cosas. Una, que EEUU necesita hablar con alguien con quien pueda hablar sin reservas ideológicas. Dos, que un canciller sin base propia en el chavismo no compite por poder, ejecuta”, es la lectura del politólogo Luis Rendueles.
El consultor político y profesor universitario prefiere no afirmar si la Casa Blanca estuvo detrás directamente en la sustitución de Félix Plasencia, quien ahora asume la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia. Sin embargo, recordó que, a partir de los eventos del 3 de enero, la política exterior de Venezuela la define el tutelaje de EEUU, por lo que no sería extraño que desde Washington se hubiera pedido designarlo como ministro de Relaciones Exteriores.
Incluso, no descarta que Blanco sea visto como una “figura transitoria” en caso de que se declare la vacante absoluta de la Presidencia y mientras se llama a elecciones.
La defensora de DDHH y ex presa política, Rocío San Miguel, causó sorpresa por extender sus felicitaciones a Blanco. En un mensaje publicado en su cuenta de la red X se refirió al nuevo canciller como amigo y le deseó “sabiduría y templanza en una responsabilidad que exige representar a todos los venezolanos, sin distingo, y contribuir desde la política exterior a la seguridad, los derechos humanos y el diálogo democrático”.
“Cuidado con la lectura equivocada”
La abogada Bony Pertiñez recordó el paso de Blanco por un programa radial sobre DDHH en la emisora (actualmente cerrada) por el retiro de la concesión durante el gobierno de Nicolás Maduro en 2019.
“Hoy te felicito con mucho cariño por tu nombramiento como canciller de Venezuela. Deseo que aquella vocación que compartimos, siga guiando tus pasos, con la mirada puesta en la justicia, la libertad plena de todos los presos políticos y el reencuentro de todos los venezolanos”, escribió en X.
Para el internacionalista Iván Rojas, es difícil saber con certeza si el gobierno de EEUU tuvo algo que ver con la decisión del interinato respecto del nuevo canciller, pero tampoco considera descabellado que Washington prefiera una figura no asociada al chavismo tradicional, en la medida de lo posible, para esas funciones.
“Aunque no es una figura del chavismo, es importante no hacer la lectura equivocada de que Blanco viene de la oposición. No está asociado a la coalición principal de partidos de oposición desde hace bastantes años. Siento que en su nombramiento pesaron su experiencia a nivel comunicacional, tanto en lo político como fuera, y la confianza que pueda tener la presidenta interina en él. Nadie que no sea de entera confianza va a ser nombrado en estos momentos por el Ejecutivo. Esta no es una expansión de la coalición gobernante”, opinó.
El exdiputado de la AN de 2015, actual dirigente de Unión y Cambio, Ángel Medina, coincide en que en el nombramiento de Blanco en la Cancillería tuvo que haber influido su cercanía con la interina y su desempeño en funciones previas como viceministro para Europa y América del Norte. A su juicio, esta decisión no pasó sin antes ser consultada a Washington.
“La figura de Oliver Blanco es una ruptura de las formas y criterios con los que se designaba a un canciller. Hasta ahora ha sido una figura reservada, lejos de la beligerancia mostrada por antecesores como Iván Gil, sus posturas son poco conocidas, como sus opiniones sobre temas específicos. Está por verse su desempeño en la Cancillería”, expresó.
La foto con Rubio
Este lunes 2 de junio, fue noticia la foto de Blanco con Rubio. No hubo apretones de manos, sonrisas ni declaraciones a medios de comunicación.
“Yo vi una reunión formal, sin gestos de cercanía ni simpatía, a diferencia de la reunión con Dinorah Figuera. Rubio lo recibió y comunicó en términos protocolares, y eso también dice algo. Washington reconoce a Blanco como interlocutor, pero deja claro que es una conversación de trabajo y no un respaldo político (…) La foto legitima el canal, pero no dice qué se acordó”, observó Rendueles.
Tras el encuentro, el Departamento de Estado publicó un comunicado con lo tratado en la reunión: reformas institucionales que sienten las bases para la celebración de elecciones libres, justas y creíbles en Venezuela, que se continúe con la liberación de los presos políticos, cooperación y seguridad energética.
“Es una señal de que el proceso de transformación de las relaciones bilaterales no solo continúa sino que se profundiza. El gobierno interino está en un constante proceso de equilibrio entre mantener el control sobre el Estado y realizar los ajustes que desde la Casa Blanca le presionan para que acometa. Liberación de presos políticos, reformas electorales, entre otros cambios, no han terminado, más bien apenas comienzan, y el gobierno estadounidense no quiere que el proceso se estanque”, sostuvo Rojas.
Medina coincide en que Caracas y Washington buscan afianzar una relación que se reconstruyó a partir del 3 de enero, con la detención del exgobernante Maduro y la diputada Cilia Flores.
Este 2 de noviembre, Blanco sostuvo un encuentro con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, para completar lo hablado con Rubio y discutir, según un comunicado del Departamento de Estado, los “avances” en Venezuela y el plan de tres fases.
En esta oportunidad ambos funcionarios sí se dieron la mano para la fotografía, lo cual fue interpretado como que el secretario de Estado no quiso mostrarse “demasiado amistoso” con el canciller venezolano.
Bessent reafirmó el compromiso de EEUU con la recuperación económica de Venezuela. En este sentido, destacó la necesidad de revitalizar sectores clave, impulsar la producción energética y reconectar el sector financiero del país con el sistema internacional, con el objetivo de restaurar la confianza, atraer inversiones y sentar las bases para un futuro más próspero. Blanco, por su parte, dijo que conversaron sobre el acceso a los organismos financieros multilaterales y las oportunidades de cooperación económica binacional.
Este 3 de noviembre, el nuevo canciller llegó a España para participar en la Cumbre Iberoamericana este miércoles y jueves en Madrid a la que no asistió Delcy Rodríguez.
Se espera moderación
A poco menos de una semana de su estreno en funciones, Blanco reportó el recibimiento del ministro de Portugal, Manuel Castro Almeida, con una delegación de empresarios interesados en invertir en Venezuela. Además, una llamada con el ministro de Estado de Asuntos Exteriores de Qatar para abordar la cooperación bilateral, oportunidades de inversión y desafíos globales.
Rendueles espera del nuevo canciller un desempeño “moderado” en sus comunicaciones, a diferencia del resto del funcionariado del chavismo, incluida Delcy Rodríguez. Advierte que con el apoyo de EEUU, las críticas desde sectores de la oposicion no lo afectarán políticamente. Apostaría a que tras el encuentro con Rubio y su comunicado se conozcan algunos anuncios en materia electoral en Venezuela.
“Yo lo mediría con cuatro cosas concretas: una fecha, la composición del CNE, el levantamiento de inhabilitaciones y la observación internacional. Sin eso, la reunión se queda en una foto y un tweet”, dijo.
Rojas recordó que Blanco será “dependiente” de la línea de Caracas y Washington como “ejecutor” de la política exterior de Venezuela, por lo que no se puede esperar autonomía en su desempeño.
“Lo que vaya a cambiar es parte de lo que sea que Rubio haya proyectado para Venezuela, y en la interpretación y espacio que pueda encontrar el gobierno interino para ejecutar esa agenda y también favorecer sus propios intereses. Probablemente la continuación, y profundización, de lo que hemos visto en estos últimos meses es lo que se verá de Blanco en funciones”, apuntó.
Medina espera mayor apertura del interinato con occidente, países de la región y en general con aliados de EEUU.
