Mariano de Alba: El mundo es cada vez más pequeño para régimen de Maduro

POLÍTICA · 2 OCTUBRE, 2019 17:40

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Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez


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Un mundo cada vez más pequeño e incómodo para el chavismo. Así definió el abogado y especialista en derecho internacional y relaciones internacionales, Mariano de Alba, las nuevas sanciones contra los funcionarios del régimen de Nicolás Maduro y las decisiones tomadas la semana pasada a favor de una salida democrática en el país.

En entrevista con Efecto Cocuyo el jurista ofreció un balance de lo que fue la participación, tanto del chavismo gobernante como los delegados del presidente Juan Guaidó, en la 74 Asamblea General de la ONU, celebrada en Nueva York la semana pasada.

“El mundo cada vez es más pequeño e incómodo para cualquier persona vinculada al régimen y eso pudiese acelerar el quiebre que está propiciando la comunidad internacional”, sostuvo.

Sin embargo, de Alba fue claro cuando señaló que no solo es la presión internacional la que producirá un cambio democrático en Venezuela, pese a los esfuerzos de la representación de Guaidó por seguir aumentado los mecanismos de sanciones y arrinconamiento del chavismo gobernante.

“Esta presión es solo una parte del rompecabezas y mientras no haya un movimiento articulado en Venezuela que busque acelerar ese cambio con presión y acuerdos entre los distintos sectores de la población, el cambio no luce posible en el corto plazo”, explicó.

Tras las sanciones de la Unión Europea (UE) a otros siete funcionarios de Maduro, vinculados al homicidio del capitán Rafael Acosta Arévalo y la decisión de los países del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tiar) de perseguir a los funcionarios del chavismo involucrados en violación de DDHH, corrupción y otros delitos, de Alba cree que es una buena señal del compromiso de la comunidad internacional por apoyar una salida en Venezuela.

“Venezuela gana el ímpetu que debería saber que existe una buena cantidad de países y organizaciones que tienen la situación como prioridad en su agenda y están trabajando y tomando medidas concretas para hacer más factible el inicio del cambio, además de empezar a planificar todo el trabajo que será necesario para empezar a reconstruir el país”, indicó.

Recordó que el país vive una de las crisis más complejas del mundo, por lo que encontrar una solución es un reto tanto interno como externo. “La comunidad internacional puede ayudar y tomar medidas, pero al menos por ahora no está contemplando hace más que tomar medidas diplomáticas y económicas para tratar de que haya una solución, la cual sigue estando predominantemente en manos de los venezolanos”.

Aunque el chavismo cantó victoria, habló de éxito y saludó la participación de la vicepresidenta de Maduro en la ONU, Delcy Rodríguez, la realidad es que las sanciones, las decisiones del Tiar y la aprobación de una comisión de investigación para Venezuela, aprobada por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, son señales de que no hubo tal triunfo.

De Alba consideró que Maduro y sus funcionarios siguen el guión y la asesoría de los cubanos, cuando por un lado firmaron un memorando de entendimiento con la Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, pero rechazaron la comisión de investigación.

“Implícitamente quieren enviar el mensaje de que están dispuestos a colaborar, pero hasta donde ellos consideren. También de alguna forma están diciendo ‘por las buenas sí, por las malas, no’. Así que sí es un ‘apoyo lo que me conviene’”.  

Recalcó que mientras no haya un cambio de gobierno los problemas en Venezuela continuarán, pero hasta que no se produzca, los organismos internacionales deben seguir sumando esfuerzos para la atención de la población más vulnerable en el territorio nacional.

Por eso, la firma entre Bachelet y Arreaza para mantener a dos funcionarios de la oficina de la Alta Comisionada en el país, no servirá mucho porque “la efectividad de ese plan de trabajo es muy limitada; no hay una voluntad real de solucionar los problemas. El único interés del régimen es mantenerse en el poder a cualquier precio”.

Y aunque todas las presiones se siguen incrementado, en las filas de los adversarios de Maduro tampoco pueden hablar de una victoria, ya que el sistema de Naciones Unidas sigue reconociendo como interlocutor válido al régimen chavista y a sus funcionarios.

“(El chavismo) salió perdiendo en el sentido de que cada vez enfrenta mayores restricciones, aislamiento y presión internacional. Pero sigue siendo el gobierno a los ojos de la ONU y sigue controlando el aparato del Estado en Venezuela, por lo que para la mayoría de los países y organismos internacionales es indispensable continuar con la interlocución”, zanjó de Alba.