Maduro busca legitimar elección del 6D con “indultos” y concesiones, según analistas

POLÍTICA · 1 SEPTIEMBRE, 2020 19:31

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Ibis Leon | @ibisL


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La liberación de presos políticos, este lunes 31 de agosto, revela que hay un nuevo proceso de negociación en marcha y que el gobierno de Nicolás Maduro busca obtener reconocimiento internacional para las elecciones del 6 de diciembre a cambio de concesiones que no amenacen su supervivencia, opinan analistas.

“Sin duda tiene que ver con una negociación donde se está calibrando la convocatoria electoral de Maduro para el 6D. Nadie suelta a unos rehenes, como lo son los presos políticos, a cambio de nada y esto tiene que ver con un proceso de negociación que se está dando entorno a la convocatoria de elecciones”, afirma la analista Carmen Beatriz Fernández.

La profesora universitaria también señala que la medida responde a que la Mesa de Diálogo Nacional (MDN) no le sirve al régimen chavista para ganar el mínimo reconocimiento que aspira.

“Maduro creó la MDN pensando que podía ser relevante, es la oposición creada a su imagen y semejanza con la que querría contar. Pero esa mesa se ha hecho irrelevante a los ojos de la comunidad internacional porque la jugada ha sido tan grotesca que nadie la ha comprado y por eso vienen todas estas presiones particularmente de (Josep) Borrell en nombre de la Unión Europea”, expone.

El alto representante de la Unión Europea, Josep Borrell, advirtió que no hay condiciones ni garantías mínimas de credibilidad y transparencia para las elecciones parlamentarias.

Así mismo reveló que el gobierno de Maduro ofreció ampliar los lapsos electorales, una medida que calificó como “un paso en la buena dirección, pero insuficiente para que la UE pueda estar en disposición de desplegar una misión de observación electoral”.

El politólogo Francisco Alfaro coincide con que la MDN no es suficiente para legitimar los comicios y, por lo tanto, la nueva Asamblea Nacional que surja de esa convocatoria, lo que dejaría al país en una situación de desinstitucionalización total.

El doctor es estudios de paz y de conflicto considera que el gobierno de Maduro “está buscando la manera de lograr cierto tipo de legitimidad internacional porque, si bien es cierto que las sanciones no han logrado el objetivo de un cambio de gobierno, si están generando problemas de acceso a recursos que probablemente se incrementen a lo largo del próximo año. Ya se han anunciado nuevas sanciones sobre el diesel lo cual afectaría a la población”.

La desinstitucionalización complicaría el rol de la comunidad internacional al dejar al país sin interlocutores legítimos o con titulares difusos en las instituciones, explica Alfaro. Un ejemplo de esto fue la respuesta del Fondo Monetario Internacional a la solicitud de ayuda financiera que hizo Maduro, la cual fue rechazada por falta de claridad sobre quién es el Presidente de Venezuela.

“El problema es que si se sigue en este proceso de desinstitucionalización, donde nos vamos quedando sin referentes políticos de diversa tendencias y se sigue delegando poder en grupos irregulares o no institucionales a lo largo del territorio, lo que pudiésemos estar viendo es la fragilización o fragmentación del territorio, y esto es algo muy peligroso que hasta ahora beneficia a Maduro, pero que se le puede revertir”, advierte.

Advierte que no es lo mismo iniciar un proceso de transición hacia la democracia con autoridades que funcionen bajo las reglas de un Estado que hacerlo con grupos irregulares que reclamen espacios apunta de armas .

El propio Nicolás Maduro admitió, en alocución este martes 1 de septiembre, que otorgó los indultos para «favorecer la participación electoral».  «Firmé el indulto para avanzar en el diálogo, para avanzar en la creación de condiciones que permitan la más amplia participación electoral, para avanzar en la creación de confianza», dijo.

Su convocatoria se produce luego de un momento en el que el partido de gobierno tiene ventaja, porque la mayoría opositora decidió no participar y la disidencia de izquierda fue anulada por el Tribunal Supremo de Justicia.

¿Quién está detrás de la negociación?

Para la profesora Carmen Beatriz Fernández, está claro que hay una presión de varios actores o entidades que han vuelto a crear un espacio de negociación entre los que identifica a la Unión Europea con Josep Borrell a la cabeza, acompañado de la cancillería española y de la Iglesia católica, tanto a nivel del Vaticano como de la Conferencia Episcopal Venezolana, “pues hay una alineación de mensajes y de esfuerzos que parecen mostrarlo”.

Desde el punto de vista de los actores políticos locales “el empujón de (Henrique) Capriles es muy claro”, confirma.

El politólogo Francisco Alfaro cree probable que la negociación sea consecuencia de gestiones diversas. “Pareciera que la Mesa de Diálogo Nacional y sectores del G4 tienen responsabilidad en este logro y probablemente también se haya dado por algún tipo de mediación internacional; presumo que la Unión Europea ha tenido peso por cuanto ha aplaudido la decisión y es la que sigue apostando por condiciones electorales que permitan reinstitucionalizar el país”, manifiesta.

Y agrega: “La Mesa de Diálogo Nacional ha venido generando unos espacios de negociación en los que se han ido trabajando determinados puntos, lo lamentable de la MDN fue que se planteó como una salida paralela al mecanismo de Oslo, lo que mostró que el gobierno de Maduro no estaba interesado en el éxito del mecanismo de Oslo porque eso significaba perder poder”.

Turquía es un actor adicional. El canciller turco, Mevlüt Çavusoglu, confirmó la noche de este martes, gestiones que emprendió para propiciar un nuevo diálogo entre sectores del G4 y Maduro «para que se celebren elecciones».

En declaraciones dijo «estar complacido que la Administración de Venezuela haya acordado con la oposición», según reseña un tuit de News 24 Turk.

Condiciones electorales

Los analistas advierten que hacen falta más muestras de buena voluntad por parte de Maduro para que prospere un proceso de negociación que contemple mejores condiciones electorales.

“El gobierno usualmente da una zanahoria y después pega el garrotazo, tiene que dar más gestos de buena voluntad. Si se cumplen las condiciones electorales como las auditorias, las revisiones, etc., necesariamente se tendría que aplazar la fecha de la elección, el tema es si esto es lo que se busca o simplemente se quiere la participación de un sector más representativo de la oposición para lavarse un poco la cara”, cuestiona el politólogo Francisco Alfaro.

“Una postergación electoral está más que justificada no solo porque el cronograma se ha hecho tarde y mal, sino fundamentalmente porque Venezuela está viviendo las peores consecuencias de una pandemia y, si bien es cierto que otras sociedades han podido celebrar elecciones en medio de la pandemia, no son sociedades con los niveles de precariedad sanitaria que hay en Venezuela”, subraya Carmen Beatriz Fernández.

¿Qué debe hacer la oposición?

Mientras se hacen públicos los desencuentros entre María Corina Machado, Henrique Capriles y Juan Guaidó, el representante especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, calificó la opción de la fuerza como “realismo mágico”.

Una declaración que echa por tierra la propuesta de la dirigente Machado de invocar una coalición internacional que intervenga Venezuela, pero también contradice el popular lema “todas las opciones están sobre la mesa” que popularizó el propio gobierno de Donald Trump.

“Las declaraciones de Abrams hacia María Corina Machado son muy crudas, muy duras e incluso poco elegantes. Pero despejan las dudas sobre la viabilidad de una intervención armada en la que participe Estados Unidos y es positivo que se haya develado con tanta transparencia porque durante mucho tiempo se manejó esta posibilidad desde la ambigüedad”, responde Carmen Beatriz Martínez.

La posición de Abrams deja dos opciones: extender el periodo de la Asamblea Nacional que encabeza Juan Guaidó, como en un principio el líder opositor propuso; o usar las elecciones como un detonador de movilización social. “Aquí lo que estamos viendo es que hay varios escenarios y los actores políticos deben decantarse por el menos malo”, expresa.

Francisco Alfaro recomienda a la oposición luchar desde varios frentes ante la dificultad para definir una estrategia unitaria en tan corto plazo: “Visto que el margen de maniobra es muy pequeño y que los problemas internos de la oposición son muy gruesos, la solución más salomónica y menos destructiva sería entender que determinados sectores de la oposición pueden jugar un rol dentro de la Asamblea Nacional y otros desde la resistencia”.

La segunda tarea clave es definir el rol de la sociedad civil que puede contribuir con preservar los espacios democráticos que aún quedan como las universidades, las organizaciones de base y los gremios.

En su opinión, el gobierno de Maduro tenía claro, desde hace tiempo, que la opción de la fuerza era poco viable por lo que considera que las declaraciones de Abrams no atentan contra la percepción de la “amenaza creíble”.

“Lo grave es que un sector importante de la oposición haya generado esperanza entorno a esto y haya claudicado en la determinación de una estrategia. La oposición tiene que redefinir su estrategia, activar unos mecanismos de resolución de conflictos a lo interno, para canalizar las diferencias de manera constructiva. Esto va a tomar tiempo”, concluye.

Foto: republica.com

POLÍTICA · 1 SEPTIEMBRE, 2020

Maduro busca legitimar elección del 6D con “indultos” y concesiones, según analistas

Texto por Ibis Leon | @ibisL

La liberación de presos políticos, este lunes 31 de agosto, revela que hay un nuevo proceso de negociación en marcha y que el gobierno de Nicolás Maduro busca obtener reconocimiento internacional para las elecciones del 6 de diciembre a cambio de concesiones que no amenacen su supervivencia, opinan analistas.

“Sin duda tiene que ver con una negociación donde se está calibrando la convocatoria electoral de Maduro para el 6D. Nadie suelta a unos rehenes, como lo son los presos políticos, a cambio de nada y esto tiene que ver con un proceso de negociación que se está dando entorno a la convocatoria de elecciones”, afirma la analista Carmen Beatriz Fernández.

La profesora universitaria también señala que la medida responde a que la Mesa de Diálogo Nacional (MDN) no le sirve al régimen chavista para ganar el mínimo reconocimiento que aspira.

“Maduro creó la MDN pensando que podía ser relevante, es la oposición creada a su imagen y semejanza con la que querría contar. Pero esa mesa se ha hecho irrelevante a los ojos de la comunidad internacional porque la jugada ha sido tan grotesca que nadie la ha comprado y por eso vienen todas estas presiones particularmente de (Josep) Borrell en nombre de la Unión Europea”, expone.

El alto representante de la Unión Europea, Josep Borrell, advirtió que no hay condiciones ni garantías mínimas de credibilidad y transparencia para las elecciones parlamentarias.

Así mismo reveló que el gobierno de Maduro ofreció ampliar los lapsos electorales, una medida que calificó como “un paso en la buena dirección, pero insuficiente para que la UE pueda estar en disposición de desplegar una misión de observación electoral”.

El politólogo Francisco Alfaro coincide con que la MDN no es suficiente para legitimar los comicios y, por lo tanto, la nueva Asamblea Nacional que surja de esa convocatoria, lo que dejaría al país en una situación de desinstitucionalización total.

El doctor es estudios de paz y de conflicto considera que el gobierno de Maduro “está buscando la manera de lograr cierto tipo de legitimidad internacional porque, si bien es cierto que las sanciones no han logrado el objetivo de un cambio de gobierno, si están generando problemas de acceso a recursos que probablemente se incrementen a lo largo del próximo año. Ya se han anunciado nuevas sanciones sobre el diesel lo cual afectaría a la población”.

La desinstitucionalización complicaría el rol de la comunidad internacional al dejar al país sin interlocutores legítimos o con titulares difusos en las instituciones, explica Alfaro. Un ejemplo de esto fue la respuesta del Fondo Monetario Internacional a la solicitud de ayuda financiera que hizo Maduro, la cual fue rechazada por falta de claridad sobre quién es el Presidente de Venezuela.

“El problema es que si se sigue en este proceso de desinstitucionalización, donde nos vamos quedando sin referentes políticos de diversa tendencias y se sigue delegando poder en grupos irregulares o no institucionales a lo largo del territorio, lo que pudiésemos estar viendo es la fragilización o fragmentación del territorio, y esto es algo muy peligroso que hasta ahora beneficia a Maduro, pero que se le puede revertir”, advierte.

Advierte que no es lo mismo iniciar un proceso de transición hacia la democracia con autoridades que funcionen bajo las reglas de un Estado que hacerlo con grupos irregulares que reclamen espacios apunta de armas .

El propio Nicolás Maduro admitió, en alocución este martes 1 de septiembre, que otorgó los indultos para «favorecer la participación electoral».  «Firmé el indulto para avanzar en el diálogo, para avanzar en la creación de condiciones que permitan la más amplia participación electoral, para avanzar en la creación de confianza», dijo.

Su convocatoria se produce luego de un momento en el que el partido de gobierno tiene ventaja, porque la mayoría opositora decidió no participar y la disidencia de izquierda fue anulada por el Tribunal Supremo de Justicia.

¿Quién está detrás de la negociación?

Para la profesora Carmen Beatriz Fernández, está claro que hay una presión de varios actores o entidades que han vuelto a crear un espacio de negociación entre los que identifica a la Unión Europea con Josep Borrell a la cabeza, acompañado de la cancillería española y de la Iglesia católica, tanto a nivel del Vaticano como de la Conferencia Episcopal Venezolana, “pues hay una alineación de mensajes y de esfuerzos que parecen mostrarlo”.

Desde el punto de vista de los actores políticos locales “el empujón de (Henrique) Capriles es muy claro”, confirma.

El politólogo Francisco Alfaro cree probable que la negociación sea consecuencia de gestiones diversas. “Pareciera que la Mesa de Diálogo Nacional y sectores del G4 tienen responsabilidad en este logro y probablemente también se haya dado por algún tipo de mediación internacional; presumo que la Unión Europea ha tenido peso por cuanto ha aplaudido la decisión y es la que sigue apostando por condiciones electorales que permitan reinstitucionalizar el país”, manifiesta.

Y agrega: “La Mesa de Diálogo Nacional ha venido generando unos espacios de negociación en los que se han ido trabajando determinados puntos, lo lamentable de la MDN fue que se planteó como una salida paralela al mecanismo de Oslo, lo que mostró que el gobierno de Maduro no estaba interesado en el éxito del mecanismo de Oslo porque eso significaba perder poder”.

Turquía es un actor adicional. El canciller turco, Mevlüt Çavusoglu, confirmó la noche de este martes, gestiones que emprendió para propiciar un nuevo diálogo entre sectores del G4 y Maduro «para que se celebren elecciones».

En declaraciones dijo «estar complacido que la Administración de Venezuela haya acordado con la oposición», según reseña un tuit de News 24 Turk.

Condiciones electorales

Los analistas advierten que hacen falta más muestras de buena voluntad por parte de Maduro para que prospere un proceso de negociación que contemple mejores condiciones electorales.

“El gobierno usualmente da una zanahoria y después pega el garrotazo, tiene que dar más gestos de buena voluntad. Si se cumplen las condiciones electorales como las auditorias, las revisiones, etc., necesariamente se tendría que aplazar la fecha de la elección, el tema es si esto es lo que se busca o simplemente se quiere la participación de un sector más representativo de la oposición para lavarse un poco la cara”, cuestiona el politólogo Francisco Alfaro.

“Una postergación electoral está más que justificada no solo porque el cronograma se ha hecho tarde y mal, sino fundamentalmente porque Venezuela está viviendo las peores consecuencias de una pandemia y, si bien es cierto que otras sociedades han podido celebrar elecciones en medio de la pandemia, no son sociedades con los niveles de precariedad sanitaria que hay en Venezuela”, subraya Carmen Beatriz Fernández.

¿Qué debe hacer la oposición?

Mientras se hacen públicos los desencuentros entre María Corina Machado, Henrique Capriles y Juan Guaidó, el representante especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, calificó la opción de la fuerza como “realismo mágico”.

Una declaración que echa por tierra la propuesta de la dirigente Machado de invocar una coalición internacional que intervenga Venezuela, pero también contradice el popular lema “todas las opciones están sobre la mesa” que popularizó el propio gobierno de Donald Trump.

“Las declaraciones de Abrams hacia María Corina Machado son muy crudas, muy duras e incluso poco elegantes. Pero despejan las dudas sobre la viabilidad de una intervención armada en la que participe Estados Unidos y es positivo que se haya develado con tanta transparencia porque durante mucho tiempo se manejó esta posibilidad desde la ambigüedad”, responde Carmen Beatriz Martínez.

La posición de Abrams deja dos opciones: extender el periodo de la Asamblea Nacional que encabeza Juan Guaidó, como en un principio el líder opositor propuso; o usar las elecciones como un detonador de movilización social. “Aquí lo que estamos viendo es que hay varios escenarios y los actores políticos deben decantarse por el menos malo”, expresa.

Francisco Alfaro recomienda a la oposición luchar desde varios frentes ante la dificultad para definir una estrategia unitaria en tan corto plazo: “Visto que el margen de maniobra es muy pequeño y que los problemas internos de la oposición son muy gruesos, la solución más salomónica y menos destructiva sería entender que determinados sectores de la oposición pueden jugar un rol dentro de la Asamblea Nacional y otros desde la resistencia”.

La segunda tarea clave es definir el rol de la sociedad civil que puede contribuir con preservar los espacios democráticos que aún quedan como las universidades, las organizaciones de base y los gremios.

En su opinión, el gobierno de Maduro tenía claro, desde hace tiempo, que la opción de la fuerza era poco viable por lo que considera que las declaraciones de Abrams no atentan contra la percepción de la “amenaza creíble”.

“Lo grave es que un sector importante de la oposición haya generado esperanza entorno a esto y haya claudicado en la determinación de una estrategia. La oposición tiene que redefinir su estrategia, activar unos mecanismos de resolución de conflictos a lo interno, para canalizar las diferencias de manera constructiva. Esto va a tomar tiempo”, concluye.

Foto: republica.com

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