Apenas cinco días después de decretar el estado de excepción en todo el país, el presidente Nicolás Maduro advirtió este miércoles, 18 de mayo, que podría decretar un “estado de conmoción interna si se presentan hechos de golpismo” y reiteró que hay “amenazas graves” sobre la paz del país.

El estado de conmoción interna, un “tercer nivel” dentro del estado de excepción y emergencia económica que decretó el pasado viernes, es “un recurso que tengo como Jefe de Estado si se presentan hechos de golpismo”, dijo en una cadena nacional horas después que la oposición intentó, por segunda vez en menos de una semana, marchar hasta la sede del Consejo Nacional Electoral.

“No lo dudaré para decretarlo si fuera necesario (…) ojalá no haga falta”, señaló.

Durante un acto de asignación de pensiones a más de mil trabajadores de la pesca en el estado Anzoátegui, el mandatario indicó que según la Constitución, el estado de excepción y emergencia económica puede ser aplicado en “circunstancias económicas extraordinarias que afecten gravemente la vida económica de la Nación”, aun cuando su decreto fue rechazado este martes 17 por el Parlamento de mayoría opositora

“Yo creo que aquí nadie duda (…) que estamos en una situación excepcional que amerita acciones excepcionales (…) para poder proteger la paz del país”, resaltó y añadió que el decreto le “da libertad para proteger al pueblo”, la “soberanía y la integridad territorial”.

A juicio de  Maduro, la AN “ha venido mintiendo sobre el nuevo decreto” y los medios de comunicación exponen falsedades al señalarlo como dictador. Por estas razones, pidió a los ministros explicar el decreto que da al Ejecutivo, entre otras, las facultades para dictar las medidas que considere pertinentes en aspectos políticos, económicos y sociales.

“Esa Asamblea debería ponerse al servicio para ayudar a la producción económica”, subrayó y denunció que, en lugar de contribuir en el complicado escenario venezolano, fomentan la especulación y “se van por el mundo a conspirar y malponer al país”.

El pasado martes consideró que el Parlamento “perdió vigencia política” y que “es cuestión de tiempo para que desaparezca”, aunque expertos en leyes aseguraron que no existe mecanismo constitucional para clausurar la AN, como supuestamente dejó entrever el mandatario en sus declaraciones.

Con información de EFE