La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y el liderazgo de María Corina Machado se ciñen prácticamente al plan de Estados Unidos para Venezuela: estabilización, recuperación y transición, sólo que añaden una etapa: la reconciliación antes de la última fase.
Al mismo tiempo, aunque se admite que deben crearse las condiciones, estimulan el ambiente electoral y la reorganización de las organizaciones políticas en todo el país, en torno a la ruta de nuevas elecciones presidenciales y de otros cargos que debe abrirse en cualquier momento.
No hay lapsos definidos, pese a que dirigentes políticos han expresado que lo ideal sería ubicar los próximos comicios para el último trimestre del año o el primer trimestre de 2027, pero se expresa el deseo: “elecciones ya” y “para elegir todo”, como lo expresó Machado el pasado domingo 12 de abril, en pronunciamiento conjunto con la PUD.
Para politólogos consultados, la oposición mayoritaria entiende que debe mantenerse la coordinación con el tutelaje de Washington, con el secretario de Estado, Marco Rubio, como principal apoyo, pero al mismo tiempo presionar por la aceleración de los cambios políticos. Si bien el plan de la Casa Blanca no tiene plazos establecidos, se sostiene, tampoco están dispuestos a permitir que el interinato de Delcy Rodríguez se prolongue demasiado en el tiempo porque es el objetivo, se advierte, de la exvicepresidenta de Nicolás Maduro.
Un plan con agitación
“El plan de Rubio no especifica los tiempos de cada fase porque hay elementos que pueden entrecruzarse en la línea de ejecución. No se pueden dar límites de tiempo porque son planes políticos que dependen de muchas variables; es difícil hacer estimaciones”, apuntó el politólogo Piero Trepiccione en declaraciones a Efecto Cocuyo.
Sin embargo, el analista político y de tendencias electorales aclara que ello no excluye la repolitización de la sociedad luego de un frustrado deseo de cambio que se expresó en los comicios del 28 de julio de 2024 y de un fuerte periodo represivo que trajo reducción del espacio público y el pluralismo político.
A través de una videollamada, en el encuentro con los líderes nacionales y enlaces estadales de la PUD, Machado volvió a prometer un pronto regreso al país para “juntos” recorrer todas las parroquias de los 335 municipios del país. Este 14 de abril, tras una reunión con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, la Premio Nobel de la Paz 2025 admitió que todos quieren un proceso de cambio más rápido en Venezuela, pero volvió a hablar de comicios que podrían organizarse en nueve meses, con amplia participación (electores y partidos) y observación internacional.
“Hay que animar y estimular a la gente. Se asume el plan establecido, pero hay que animar”, subraya Trepiccione.
En su pronunciamiento, la PUD, coordinada por Roberto Henriquez, planteó ocho claves para lograr una transición democrática en Venezuela: liberación de todos los presos políticos (entre 400 y 600, según ONG), desmontaje del aparato represivo, reinstitucionalización que incluye la designación de un nuevo Poder Electoral, condiciones electorales específicas; garantías para la libertad de expresión, asociación y manifestación, levantamiento de inhabilitaciones políticas, devolución de tarjetas y símbolos a los partidos políticos y retorno seguro de los exiliados.

Juego estratégico
“La oposición representada en la PUD y Machado deben jugar estratégicamente con el tutelaje para poder completar el proceso hasta llegar a la transición democrática. EEUU, por un pragmatismo energético, sigue concentrado en el área económica por la guerra que tiene con Irán, y Venezuela, con esas reservas petroleras, le da seguridad. Delcy Rodríguez coopera, pero esto debe tener un límite, no puede perpetuarse”, coincide el politólogo Santiago Rodríguez.
También cree positivo la especie de relanzamiento de la ruta democrática por parte de la PUD con la presencia de los líderes de los partidos Encuentro Ciudadano, Primero Justicia, Acción Democrática, La Causa R, Copei, Convergencia, Voluntad Popular y Proyecto Venezuela, así como la ratificación del respaldo a Machado que no dejó por fuera a Edmundo González.
Durante una intervención, el exdiplomático, que no llegó a juramentarse como presidente electo de Venezuela luego de los comicios del 28 de julio de 2024, se centró en promover la unidad de las fuerzas democráticas para empujar el proceso que se abrió el 3 de enero con la detención de Maduro.
“Que la Plataforma y Machado permanezcan alineados le da más fuerza, más coherencia, sobre todo a lo interno, más liderazgo, más unidad de mando. Ahora la tarea es promover la unidad en las bases en todo el país donde debe haber esperanza, pero también mucha angustia e incertidumbre porque la crisis económica y el aparato represivo no han cesado”, advirtió a Efecto Cocuyo.
A su juicio, Washington debe lograr una articulación con las fuerzas democráticas en Venezuela lideradas por Machado y triangular con Miraflores para facilitar el camino a la transición, porque hasta ahora, afirmó, luce más cercano a Delcy Rodríguez que al cambio político cuya necesidad reconocen los principales voceros de EEUU, con excepción del propio presidente Donald Trump.
“EEUU no parece estar coordinando entre las fuerzas políticas a lo interno, por eso es que vemos al gobierno encargado huyendo hacia adelante, radicalizándose, reprimiendo protestas, persiguiendo de nuevo y haciendo esos enroques como el del exministro de la Defensa, Vladimir Padrino Lopez, al ministerio de Agricultura. Trump tiene que leer esas señales porque no generan confianza, por esta situación Machado hace bien en presionar por elecciones”, acotó.
En su intervención ante la prensa, el domingo 12 de abril, Enríquez también resaltó la necesidad de un proceso de negociación política en Venezuela para viabilizar la transición democrática, generar garantías para los distintos actores y permitir la construcción de acuerdos que hagan posible la restitución institucional del país.
¿Qué significa la reconciliación?
Sobre la incorporación de la palabra reconciliación al plan para Venezuela, Trepiccione apunta a que la PUD interpreta que hay que reconciliar a la oposición y rescatar la ruta de la unidad, la articulación de fuerzas entre todos los actores políticos en aras de darle viabilidad a un eventual proceso de transición política.
“Adoptar el término tiene dos vertientes. Uno, la reunificación interna de los factores políticos y facilitar mínimos entendimientos”, dijo.
Al ser consultado si estaría incluida la representación en el Parlamento, integrada por Unión y Cambio de Henrique Capriles y Un Nuevo Tiempo (UNT), indicó que si bien lucen muy distanciadas las posiciones públicas, no se puede descartar que encuentren canales para la coincidencia.
UNT, al igual que Movimiento por Venezuela con Simón Calzadilla y Andrés Caleca, se separó de la PUD tras decidir participar en los comicios regionales y municipales de 2025, pese al fraude electoral del 28 de julio de 2024. En ese mismo contexto, dirigentes de PJ como Capriles y Tomás Guanipa fueron expulsados, por lo que montaron tienda aparte con Unión y Cambio, reconocida por el Poder Electoral.
“En política, la fuerza de las circunstancias obligan a tomar decisiones e incluso a coincidir. Habrá que ver si se produce algún diálogo que permita ampliar visiones sobre la participación. Yo creo que tras bastidores se debe estar buscando alguna articulación, pese a las narrativas extremas”, sostuvo.
En una entrevista para el programa Con La Luz de Efecto Cocuyo (3 de abril), el exdiputado José Guerra, miembro de Unión y Cambio, reconoció que hay “dos sectores de la oposición” (la interna y la que está en el exilio) que deben tender un puente y unirse en algo mínimo que es el llamado a elecciones en una fecha razonable, cumplida la renovación del CNE y la actualización del Registro Electoral.
Para el politólogo Rodríguez, allí es donde tiene que entrar una articulación de la Casa Blanca entre las vertientes antigobierno para seguir presionando al “rodrigato” y que dentro y fuera del país se perciba que Venezuela va hacia una transición, porque ello, subrayó, no está ocurriendo.
¿Recorrer Venezuela ahora?
Sobre las condiciones para la rearticulación de la oposición en las regiones y el recorrido por el país según la promesa de Machado, Trepiccione considera que pueden generarse a partir de acuerdos con el tutelaje. Para que no se vean afectadas las fases de estabilización y recuperación, dijo, pero establecer dentro del plan una ruta para garantizar el retorno del pluralismo y abrir más canales de participación.
El profesor Rodríguez no descarta que la gira internacional de Machado sumado a su llamado a elecciones, la amenaza de un pronto regreso y el pronunciamiento de la PUD vayan en la dirección de presionar y empujar una negociación entre las partes -interinato, EEUU y el liderazgo opositor- para destrabar la ruta hacia la transición democrática.
“Machado sabe que si aquí pasa un año y no ocurre nada, puede perder mucha popularidad y a eso es lo que está jugando Delcy Rodríguez, a que se alargue el tiempo para que haya un desgaste de todos los actores y permanecer más tiempo en el poder. Machado sabe que tiene que tomar cierto control y alertar, si es el caso, que Venezuela no va hacia la democratización y exigir con fuerza elecciones”, agregó.
En entrevista concedida al medio español El Debate, Machado reconoció que la paciencia se impone en el proceso tras la detención de Maduro. Afirmó que Delcy Rodríguez representa “el caos, la oscuridad y el pasado” y opera bajo restricciones internacionales que le recuerdan las consecuencias de incumplimientos.
«Todos quisiéramos que esto fuera mucho más rápido. Nadie está satisfecho. Todavía quedan 485 presos políticos. A mí me amenazan todos los días. La mayoría de sus colegas (periodistas) en Venezuela no se atreven a abrir la boca todavía, pero este es un proceso que, una vez que se activa, no tiene vuelta atrás. No hay manera de volver a meter el agua de vuelta en la represa», advirtió Machado.
Si bien Delcy Rodríguez ya se promueve igualmente como candidata presidencial, al chavismo no le agrada el llamado a elecciones de Machado. El jefe del Parlamento, Jorge Rodriguez, advirtió que la prioridad es la economía, mientras el jefe del partido de gobierno, Psuv, Diosdado Cabello, dice que los comicios no son la solución porque la oposición no reconoce la derrota y las usa para desestabilizar.

