La oposición mayoritaria encabezada por María Corina Machado promueve elecciones para finales de 2026 o principios de 2027, pero a juzgar por declaraciones del presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, concedidas a un medio español, los próximos comicios en Venezuela no parecen estar en la agenda del interinato, al menos en el corto plazo. 

En entrevista con el diario español El País, el hermano de la gobernante encargada, Delcy Rodríguez, advirtió que “lo más importante ahora es la economía” —recuperación basada en la cooperación con Washington— antes que resolver cualquier otro tema; las elecciones, por ejemplo. También sostuvo que, antes de convocar a las urnas, los factores políticos dentro y fuera del chavismo deben ponerse de acuerdo en torno a la escogencia de un Poder Electoral que goce de la “confianza” de todos. Otro acuerdo, apuntó, es qué tipo de comicios deben hacerse primero. 

Para expertos electorales consultados por Efecto Cocuyo, es “falso” el dilema de primero la economía y luego elecciones y la democracia. “Van de la mano”, se afirma, y que en Venezuela, con sus particularidades, ambas se necesitan. 

La exrectora suplente del Consejo Nacional Electoral (CNE) Griselda Colina y el politólogo Jesús Castellanos Vásquez subrayan que es imperativo reconstruir la ruta electoral antes del llamado a votar (CNE imparcial, actualización del Registro Electoral, levantar inhabilitaciones políticas y devolver tarjetas a partidos, entre otras), pero que técnicamente es posible realizar comicios en el tiempo promovido. 

También responden al jefe del Parlamento que un nuevo ente comicial debe contar con la confianza de todos los sectores, no solo del chavismo y a quienes ellos reconocen como “oposición”, por lo que sería una pésima decisión escoger una vez más a rectores que solo respondan a parcialidades políticas, tal como ocurrió en la renovación parcial del Poder Ciudadano (fiscal y defensor del pueblo).

Se recuerda además que el tutelaje y lo que se acuerde con Washington serán determinantes en las condiciones electorales y una fecha. ¿La tarea de la oposición democrática? Rearticularse y presionar por condiciones.

Falso dilema 

 “Es un falso dilema la priorización de lo económico que se quiere posicionar. Por supuesto que el bienestar económico debe ser abordado, pero se requieren instituciones democráticas que manejen los recursos con transparencia y de forma equitativa. Son cuatro años sin aumento del salario mínimo pero eso no desdice la mejora institucional”, sostuvo Colina. 

La defensora de derechos humanos recordó que, a la par de una renovación parcial del Poder Ciudadano, se habla de cambios en la directiva del Banco Central de Venezuela (BCV) y un levantamiento de sanciones al ente emisor, por lo que ambas agendas, afirmó, pueden combinarse. 

“No se trata de ponernos en esa disyuntiva. Se debe comenzar también con los cambios institucionales y eso no se está viendo”, agregó. 

Jorge Rodríguez sostuvo que era “necesario” que la economía venezolana avanzara hacia un “dinamismo tal que la población sienta que todo este proceso valió la pena», en coincidencia con voceros de EEUU como Marco Rubio, quien ha pedido a los venezolanos “paciencia” en cuanto al tema de las elecciones presidenciales. Tras la detención de Nicolás Maduro del 3 de enero, el secretario de Estado de EEUU dio a conocer un plan de tres fases para Venezuela: estabilización, recuperación (económica) y transición.

En entrevista con medio español, el jefe del Parlamento dijo que deben producirse acuerdos sobre nuevo CNE y tipo de elecciones a convocar

«El plan económico es el objetivo fundamental del gobierno de EEUU, aunque eso por sí solo no le va a generar todos los frutos que Donald Trump y su gestión esperan.  Sabiendo esto, el rodrigato le entrega productos como leyes, concesiones, posibilidades de extracción de minerales, y a la par, planean su perpetuación en el poder. ¿Es factible que el gobierno de EEUU se conforme solo con lo económico? ¿Qué tanto puede hacer Delcy Rodríguez para atraer y mantener una inversión privada internacional, en la que no existen garantías, el país sufre una crisis humanitaria de enormes proporciones y, en simultáneo, la gente común reclama y protesta?”, sostiene Castellanos Vásquez. 

A juicio del politólogo, Trump sabe que “tutela una dictadura” y lo que haga o deje de hacer el régimen de Delcy Rodríguez, al que reconoció legalmente a mediados de marzo, le puede afectar directamente. 

“Para la causa democrática, el principal riesgo es que este intento de mejora en Venezuela” -concesiones a EEUU- que satisface hasta el momento a Trump, le da tiempo y recursos al rodrigato. Para el rodrigato, este tutelaje le ha impuesto la generación de cierto orden en el país y la determinación de algunos espacios que parezcan al menos democráticos, y eso se ha convertido en ventanas para los demócratas en Venezuela para movilizarse y crear redes de acción”, apuntó el politólogo.

Construir condiciones electorales

«No podría, pero con absoluta franqueza les digo que estamos promoviendo cambios de manera acelerada para que la gente sienta que las instituciones democráticas del país funcionan adecuadamente a efectos de cualquier eventualidad electoral», afirmó Jorge Rodríguez en la entrevista, al ser consultado por los plazos de la recuperación económica y la convocatoria a comicios.

En este punto aludió a un CNE que goce de la “confianza” de todos y que debe ser producto de un acuerdo nacional. Añadió que antes de acudir a las urnas, también debe producirse un acuerdo sobre cuál elección viene primero, si la presidencial o la del Parlamento o ambas. 

Tanto Colina como Castellanos Vasquez coinciden en que es imperativo la elección de un nuevo CNE, muy distinto al señalado de incurrir en fraude electoral tras las votaciones del 28 de julio de 2024, cuando, sin pruebas, proclamó a Maduro como presidente reelecto. 

Hay que empezar ya a construir las condiciones para un proceso electoral que sirva para rescatar la institucionalidad. Hay seis pasos fundamentales: un CNE ad hoc, actualización del registro electoral dentro y fuera del país, levantar inhabilitaciones contra partidos políticos y dirigentes, la observación electoral nacional e internacional, garantizar la cobertura de los medios de comunicación nacionales y extranjeros y garantizar las auditorías a las elecciones con expertos internacionales”, enumero la exrectora suplente. 

Colina recordó que, a raíz de las presidenciales de 2024, la observación electoral nacional “quedó desmantelada” debido a las trabas en el CNE y la persecución política, mientras que no se permitió la internacional. Subrayó que la invitación a misiones como la de las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA) requiere hacerse con suficiente anticipación.

“Coincidimos en que para la celebración de nuevas elecciones en Venezuela en un marco distinto es necesario un nuevo CNE. Este nombramiento debe cumplir con lo definido en la Constitución y con las buenas prácticas institucionales”, dijo el politólogo. 

¿Cuándo y cuáles elecciones? 

La líder opositora María Corina Machado declaró este 12 de abril, en un encuentro vía internet con la Plataforma Unitaria Democrática en Caracas, que Venezuela está unida y clama por su derecho a elegir libremente, cuando existan las condiciones. “Queremos elecciones para elegir todo”, afirmó.

Un día después, el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, criticó el llamado a comicios, aunque afirmó que el partido de gobierno, Psuv, estará preparado para cualquier convocatoria. 

Sobre la fecha de unas presidenciales o elecciones generales, Castellanos Vásquez indicó que, una vez renovado el CNE, los comicios podrían organizarse en seis meses como mínimo. Colina señala que técnicamente es posible organizar las votaciones para finales de año o el primer trimestre de 2027, “aunque no sean perfectas”. 

“Deben contener los seis elementos señalados; es un momento difícil, pero hay que avanzar. Actualizar el registro electoral dentro y fuera de Venezuela llevará más tiempo que eso, pero hay que comenzar y no poner más trabas, aprovechar la tecnología que ofrecen empresas internacionales. “Se pueden hacer elecciones en contextos de transición política como ocurrió en Bangladesh”, señaló la exrectora. 

Ambos expertos consideran que pueden convocarse separadas o en conjunto, elecciones presidenciales y las parlamentarias por la importancia de que un Poder Legislativo independiente inicie verdaderas reformas institucionales para el rescate de la democracia. Destacaron que ello debe ser producto de un acuerdo nacional, aunque la participación del tutelaje de EEUU también será determinante.

“La presión por elecciones este año, que es lo que corresponde por mandato constitucional ante la falta absoluta de quien detentaba ese cargo, Maduro, y ante la negativa en la práctica de respetar la voluntad popular de las elecciones de 2024, existe. Múltiples sectores democráticos en Venezuela la están exigiendo. No obstante, la decisión de celebrarlas depende principalmente del gobierno de EEUU y del rodrigato. En ese sentido, pareciera complicado que haya elecciones este ańo”, admitió el politólogo.