Llamado a crear milicias indígenas: ¿A cuenta de qué?, se preguntan el exgobernador Liborio Guarulla y Osibu

Guarulla recordó cuáles derechos de pueblos indígenas han sido vulnerados y Osibu expresa preocupación ante orden

El gobernante Nicolás Maduro conmemoró personalmente el 12 de octubre, rebautizado como Día de la Resistencia Indígena, con un acto público en Caracas, donde recibió símbolos y armas indígenas como obsequio por parte de la ministra, Clara Vidal, e inauguró dos estatuas dedicadas al Gran Cacique Guaicaipuro y la Cacica Urquía en la autopista que lleva el nombre del lider guerrero. 

En el contexto de tensiones militares con Estados Unidos, el líder chavista aprovechó la ocasión para llamar a la organización de “brigadas milicianas indígenas” para la defensa del territorio ante un eventual conflicto armado con la mencionada potencia extranjera. Incluso fue ambicioso al asegurar que pueblos indígenas de América le han enviado cartas en las que expresan disposición a “guerrear”, por lo que la conformación de los grupos iría más allá de las fronteras venezolanas. 

Ante la orden, dirigentes políticos indígenas consultados por Efecto Cocuyo se preguntaron cómo es que un gobierno y un proyecto político que han negado y siguen vulnerando los derechos de los pueblos ancestrales en Venezuela, puede pedir ser defendido frente a algún peligro. La lectura es también que EEUU no ha declarado ninguna guerra contra Venezuela y de paso se advierte que las comunidades indígenas son “amantes de la paz”, sin dejar de reclamar sus derechos.

Derechos vulnerados  

“No veo para qué, a cuenta de qué y por qué llamar a la creación de una milicia, cuando todos sabemos la situación que atraviesan nuestras comunidades indígenas. La Constitución de 1999 tiene un capítulo dedicado a los derechos indígenas, hay una Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas, pero lo que ha habido es una negación de nuestros derechos históricos”, expresó el exgobernador (2001 -2017) de Amazonas, Liborio Guarulla. 

El dirigente de Un Nuevo Tiempo (UNT) recordó que no se ha cumplido la demarcación de tierras indígenas de 2009, se eliminó el voto directo y universal indígena desde las parlamentarias de 2020, se han aplicado inhabilitaciones políticas contra dirigentes como en su caso, se ha forzado al  exilio a líderes indígenas, se ha excluido de cualquier tipo de participación a las organizaciones indígenas que no son afectas al chavismo y comunidades sufren los embates de la minería ilegal. 

Como se puede llamar a defender a un régimen que no ha sido respetuoso de nuestros derechos?”, se preguntó. 

Ataviado con camisa roja manga larga y accesorios indígenas, incluido un penacho, Maduro ordenó al comandante general de la Milicia Bolivariana, Orlando Romero, “profundizar y acelerar la expansión de la milicia indigena” en todos los territorios del país con población ancestral. 

“Si quieres la paz, prepárate para ganar la paz con la unión popular-militar-policial, con la unión nacional permanente. La orden está dada, ganar la paz, ejercer la soberanía permanente en nuestro territorio y mares, y defender el derecho a la vida”, exclamó Maduro, desde la autopista Gran Cacique Guaicaipuro (antes Francisco Fajardo), a la altura del Parque Carabobo, donde se erigen las dos estatuas. 

Al obsequiarle el penacho, la ministra de Pueblos Indígenas declaró a Maduro “jefe indio de Venezuela”. 

“Maduro no es un cacique”

Como muestra de la exclusión, Guarulla aseguró que para el Congreso  Mundial en Defensa de la Madre Tierra, celebrado en Caracas los días 9 y 10 de octubre como antesala al Día de la Resistencia Indigena, no fueron invitadas dos organizaciones -Orpia (Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas) y Puama (Pueblos Unidos Multiétnicos de Amazonas). El motivo, comentó, es que, pese a apoyar la gestión de Maduro y haber participado en elecciones, hicieron reclamos relacionados con la minería que molestaron al gobernador Miguel Rodríguez (Psuv). 

En este sentido, el exmandatario regional, inhabilitado por la Contraloría General de la República para ejercer  cargos públicos desde 2017, desestimó la viabilidad de unas milicias indígenas conformadas aunque sea solo por sus seguidores, cuando hasta a ellos los maltratan. 

“Los indígenas no somos tan torpes, brutos o estúpidos para enfrentarnos, en un caso hipotético, con un ejército tan poderoso como el de EEUU, en un conflicto en el que no tenemos nada que ver, ni buscamos. Somos amantes de la paz. Además Maduro no es un cacique o capitán indígena para ordenar eso. Como se nos pide apoyo cuando hemos sido tan humillados y maltratados”, fustigó Guarulla. 

En acto por el 12 de octubre, Maduro aseguró que indígenas de Sudamérica le han expresado apoyo. Foto: Red X

Desde finales de agosto, el Ejecutivo declaró que el alistamiento en la Milicia Bolivariana será permanente, así como los entrenamientos en los cuarteles de todo el país. Vale acotar que el Parlamento, a petición del Ministerio de la Defensa, prepara una Ley de los Comandos para la Defensa Integral, para “desarrollar” el principio de la “corresponsabilidad” entre el Estado y la sociedad en defensa del país, establecida en el artículo 326 de la Carta Magna. Está por verse sus implicaciones y alcance. 

Preocupación

El presidente de la Organización Socialista Indígena Bolivariana Unida (Osibu), Jesús Jiménez, señaló que algunos miembros de la etnia Warao, por ejemplo, forman parte de la Milicia Nacional en el territorio que habitan, pero advirtió que ahora el llamado de Maduro es distinto, porque es una convocatoria masiva. Señaló su preocupación porque formar parte de una milicia o tomar las armas se convierta en una “obligación” por ley. 

“Son tiempos de mucha confusión y estamos a la expectativa de lo que implica ese llamado y el desarrollo de los acontecimientos en Venezuela, hace falta más información y saber por qué llegamos a este punto del conflicto”, expresó. 

Recordó que los pueblos indígenas tienen sus propios usos y costumbres, formas de organización, incluyendo la forma de defender un territorio y ello debe ser respetado por cualquier tendencia política, en lugar de pretender que se plieguen a un llamado nacional, en una estructura organizativa tipo castrense.  

“Somos descendientes de pueblos con mucha sabiduría, con esquemas de cómo desenvolvernos y no podemos perder nuestra originalidad, si bien debemos respetar la Constitución. Se respeta a quienes a título personal decidan usar las armas a través de la Milicia, pero también se debe respetar a quien decida que no y no pasar a descalificarlo. La situación es compleja”, dijo.   

Osibu (parte del chavismo disidente) participó en los comicios parlamentarios de mayo para escoger a la representación indígena a la Asamblea Nacional (tres diputados) y a los consejos legislativos estadales, mas no en las elecciones municipales de julio. 

En su momento, Jiménez rechazó que el Ministerio para Asuntos Indígenas controlara el proceso electoral por encima de las competencias del Poder Electoral, desde la escogencia de los delegados en asambleas facultados para votar, la votación de los cargos públicos en disputa, hasta el manejo del Registro Electoral, entre otras irregularidades.