Es un error insistir en un Ejecutivo paralelo, advierten analistas

POLÍTICA · 19 OCTUBRE, 2020 20:42

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Ibis Leon | @ibisL

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Ejecutivo paralelo. Ni una consulta popular que saque una amplia mayoría a favor de Juan Guaidó ni unas elecciones parlamentarias que garanticen el dominio del chavismo en la Asamblea Nacional van a sacar al país de la “dinámica autodestructiva” en la que se encuentra, advirtió el politólogo Jesús González.

“Ninguna de las dos salidas le está proponiendo al país un acuerdo que impida la profundización del conflicto”, manifestó el especialista en gobernabilidad y gerencia durante el foro ¿Hacia dónde va Venezuela?, organizado por la asociación civil Muévete Venezuela el jueves 15 de octubre.

El analista político Simón García también considera un error lo que denomina “paralelismo institucional” al hacer referencia a la permanencia de un Ejecutivo que ostenta el poder fáctico y un gobierno interino que es más “testimonial y simbólico” porque no tiene ninguna incidencia en los procesos nacionales. “Es un error contribuir a un paralelismo institucional debilitando el sentido de las normas, de la Constitución, de unificación, de sostenimiento de una estructura de país”, expresó.

Ambos coincidieron en que la oportunidad de usar las parlamentarias como una salida institucional, negociada y electoral se perdió por falta de voluntad política e insisten en que es necesario un gobierno de unión y de integración que incluya al chavismo.

Un sector opositor y chavista cuestiona la continuidad indefinida del gobierno interino, que encabeza Guaidó, pues el periodo constitucional del Legislativo termina el 5 de enero de 2021.

Fractura militar

La posibilidad de que se produzca una fractura militar reaparece ante la profundización de la crisis, en opinión del politólogo Jesús González.

“Los escenarios políticos están estancados, pero puede ocurrir una fragmentación del Ejército, como ocurrió en Siria, donde el sector militar se veía monolítico y en cuestión de meses se fracturó. En Venezuela estamos ante la posibilidad cierta de que exista una fractura militar, están las condiciones políticas y sociales para que haya una escalada del conflicto. Hasta el momento no se ha dado y esto es lo que tenemos que agradecer”, advirtió.

Para González es necesario generar un proceso de negociación en el bloque opositor antes de que se intente un diálogo con el chavismo: “No sé si es posible porque unos ven una salida por la fuerza y otros por la negociación y la elección, y esto hace que se pierda el foco estratégico sobre el gran país que debemos construir”.

“La historia venezolana demuestra que detrás de los grandes cambios ha habido un programa de país, aquí hay un primer déficit respecto al gobierno y a la oposición porque no hay un programa viable, deseable ni sostenible de país”, agregó el analista Simón García.

Subrayó el papel de la Conferencia Episcopal Venezolana, de Fedecámaras y de las academias que pueden representar un motor de cambio en el país.

Y señaló que la oposición debe redemocratizarse y renunciar a la vía insurreccional. «Venezuela avanza más hacia una autocracia», manifestó.

Tareas pendientes

El politólogo Luis Remiro, quien también participó en el foro, enumeró tres tareas claves que debe asumir las fuerzas democráticas (tanto los políticos como los actores sociales). Estas son: generar una estrategia unitaria y realista, moderar el discurso y construir instituciones inclusivas.

Descartó una intervención militar extranjera en el país porque Estados Unidos, que es la potencia con el poder para hacerlo, no tiene voluntad “por los riesgos reputacionales y los costos” que implica.

No obstante, consideró la fractura militar como un evento posible y advirtió que los resultados de un proceso de esta naturaleza son inciertos. “Los militares han creado una hegemonía de control sobre los principales recursos del país y no sabemos qué puede ocurrir en un escenario de quiebre militar”, concluyó.

POLÍTICA · 19 OCTUBRE, 2020

Es un error insistir en un Ejecutivo paralelo, advierten analistas

Texto por Ibis Leon | @ibisL
Foto por Iván Ernesto Reyes

Ejecutivo paralelo. Ni una consulta popular que saque una amplia mayoría a favor de Juan Guaidó ni unas elecciones parlamentarias que garanticen el dominio del chavismo en la Asamblea Nacional van a sacar al país de la “dinámica autodestructiva” en la que se encuentra, advirtió el politólogo Jesús González.

“Ninguna de las dos salidas le está proponiendo al país un acuerdo que impida la profundización del conflicto”, manifestó el especialista en gobernabilidad y gerencia durante el foro ¿Hacia dónde va Venezuela?, organizado por la asociación civil Muévete Venezuela el jueves 15 de octubre.

El analista político Simón García también considera un error lo que denomina “paralelismo institucional” al hacer referencia a la permanencia de un Ejecutivo que ostenta el poder fáctico y un gobierno interino que es más “testimonial y simbólico” porque no tiene ninguna incidencia en los procesos nacionales. “Es un error contribuir a un paralelismo institucional debilitando el sentido de las normas, de la Constitución, de unificación, de sostenimiento de una estructura de país”, expresó.

Ambos coincidieron en que la oportunidad de usar las parlamentarias como una salida institucional, negociada y electoral se perdió por falta de voluntad política e insisten en que es necesario un gobierno de unión y de integración que incluya al chavismo.

Un sector opositor y chavista cuestiona la continuidad indefinida del gobierno interino, que encabeza Guaidó, pues el periodo constitucional del Legislativo termina el 5 de enero de 2021.

Fractura militar

La posibilidad de que se produzca una fractura militar reaparece ante la profundización de la crisis, en opinión del politólogo Jesús González.

“Los escenarios políticos están estancados, pero puede ocurrir una fragmentación del Ejército, como ocurrió en Siria, donde el sector militar se veía monolítico y en cuestión de meses se fracturó. En Venezuela estamos ante la posibilidad cierta de que exista una fractura militar, están las condiciones políticas y sociales para que haya una escalada del conflicto. Hasta el momento no se ha dado y esto es lo que tenemos que agradecer”, advirtió.

Para González es necesario generar un proceso de negociación en el bloque opositor antes de que se intente un diálogo con el chavismo: “No sé si es posible porque unos ven una salida por la fuerza y otros por la negociación y la elección, y esto hace que se pierda el foco estratégico sobre el gran país que debemos construir”.

“La historia venezolana demuestra que detrás de los grandes cambios ha habido un programa de país, aquí hay un primer déficit respecto al gobierno y a la oposición porque no hay un programa viable, deseable ni sostenible de país”, agregó el analista Simón García.

Subrayó el papel de la Conferencia Episcopal Venezolana, de Fedecámaras y de las academias que pueden representar un motor de cambio en el país.

Y señaló que la oposición debe redemocratizarse y renunciar a la vía insurreccional. «Venezuela avanza más hacia una autocracia», manifestó.

Tareas pendientes

El politólogo Luis Remiro, quien también participó en el foro, enumeró tres tareas claves que debe asumir las fuerzas democráticas (tanto los políticos como los actores sociales). Estas son: generar una estrategia unitaria y realista, moderar el discurso y construir instituciones inclusivas.

Descartó una intervención militar extranjera en el país porque Estados Unidos, que es la potencia con el poder para hacerlo, no tiene voluntad “por los riesgos reputacionales y los costos” que implica.

No obstante, consideró la fractura militar como un evento posible y advirtió que los resultados de un proceso de esta naturaleza son inciertos. “Los militares han creado una hegemonía de control sobre los principales recursos del país y no sabemos qué puede ocurrir en un escenario de quiebre militar”, concluyó.