EEUU y Miraflores suben un peldaño más en la escalada: la lectura de militares venezolanos retirados
El gobierno de Maduro intenta demostrar Fuerza ante la Casa Blanca, enviando dos F-16

Dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informara sobre la destrucción de una embarcación proveniente de Venezuela, con un alijo de drogas, la administración de Nicolás Maduro responde con lo que el Departamento de Defensa norteamericano ha señalado es una provocación: dos aviones F-16 vuelan cerca de un buque estadounidense desplegado en el mar Caribe. 

El Pentágono advirtió además a Miraflores que la acción es una “interferencia” del operativo del combate al tráfico de drogas en aguas internacionales. Pero este 5 de septiembre se conoció sobre otra medida de la administración Trump: el envío de 10 aviones de combate F-35 a Puerto Rico para “reforzar” el combate al narcotráfico en el Caribe que ya incluye 8 barcos de guerra.

Analistas políticos han reiterado que no esperan una incursión del ejército de EEUU en territorio venezolano, ni como parte del despliegue contra los carteles de la droga – entre ellos el denominado Cartel de los Soles, con el que vinculan a Nicolás Maduro – ni para provocar un cambio de gobierno en Venezuela. 

Pero no se atreven a vaticinar con exactitud hasta dónde puede llegar la presión de Washington. Las últimas acciones de lado y lado son vistas como una “escalada” de las tensiones entre ambos países, cuyos resultados concretos aún están por verse. 

“Jugada osada”

“A estas alturas EEUU ha dejado claro que está dispuesto a usar todo su poderío militar para combatir el narcotráfico, lo que incluye impedir que la droga que sale del oriente de Venezuela llegue a México, el Caribe y EEUU. Son operaciones puntuales para atacar las rutas del tráfico de drogas, asfixiar a carteles como el Cartel de los Soles. Tampoco descarto que busque influir en militares venezolanos para que le quiten su apoyo a Maduro y faciliten su captura”, expresó el militar retirado, José Antonio Colina. 

El también presidente de la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) se une a las voces de quienes no esperan una invasión de EEUU a Venezuela, lo cual, a su juicio, es factible desde el punto de vista militar pero no político. Igualmente coincide en que la maniobra de Miraflores con los F-16 es una provocación que no mide las posibles consecuencias, entre ellas una respuesta de fuerza norteamericana que Venezuela no “tiene la capacidad” de enfrentar. 

Mandar dos aviones a volar cerca de un destructor es una jugada osada que busca justificar una invasión a Venezuela que no está planteada. La Fanb no está en capacidad operativa para combatir con la Fuerza Armada de EEUU y solo cuenta con 160.000 efectivos, necesitaría al menos 500.000. Si esta situación escala más, sería la responsabilidad de Venezuela, no porque EEUU se lo plantee”, opinó Colina. 

El exintegrante de la Fanb recordó que Venezuela ha “estado comprando chatarra” militar a Rusia y que la única tecnología que podría ser útil es la que permite la fabricación de drones de combate con la cooperación de Irán.

El analista internacional argentino, experto en armas y equipamiento, Andrei Serbin Pont, advirtió en su cuenta de la red social X que los F-16 venezolanos no disponen de misiles aire-superficie. A su juicio, el costo financiero y político a la hora de “neutralizar las escasas capacidades militares convencionales de Venezuela es muy bajo”, algo que “deberían entender” Maduro y sus aliados».

Milicianos no compensan

“El gobierno tiene cómo provocar a los EEUU, el problema es que no tiene capacidad para enfrentarse a la potencia militar del mundo, entonces ¿cuál es la razón de una provocación? Demostrar ante sus seguidores y aliados que ellos son guapetones, pero en una situación real y de conflicto con EEUU nos barrerían (…) actualmente la Fanb no cuenta con equipos militares tanto de ataque como defensa. Nuestras armas, así como los sistemas de combates y defensas, están en algunos casos deteriorados  por falta de mantenimiento y recursos, sin dejar de mencionar la desmotivación de los cuadros medios por la crisis económica”, coincidió el militar retirado, Carlos Hurtado. 

El excoordinador nacional de Clase Media Socialista, antigua aliada del chavismo en el Gran Polo Patriótico, afirmó que sería un “suicidio” que Maduro provocara un conflicto armado con EEUU. Desde su punto de vista tampoco podría contar con la intervención de Rusia, concentrada en la guerra con Ucrania, mientras que Irán, apuntó, sólo podría prestar una ayuda “limitada”, porque ya se enfrentó recientemente a EEUU, en el contexto de la guerra en la Franja de Gaza.

Ambos militares retirados no consideran “creíble” que Maduro cuente con más de 4 millones de milicianos, cifra que elevó a 8 millones en un discurso reciente. Apuntaron que estos civiles tampoco cuentan con la formación militar para combatir con otro ejército, sin dejar de mencionar que muchos son personas de la tercera edad, de escasos recursos, que se han alistado con la esperanza de obtener algún beneficio económico o de alimentación.

Algunas cifras indican que el número de milicianos no llega al millón y que el gobierno de Maduro tampoco tendría la capacidad de armarlos a todos.

En este sentido, Hurtado expresó su preocupación por la posibilidad de que Miraflores establezca el alistamiento militar obligatorio para los jóvenes que el gobierno de Hugo Chávez eliminó, en un intento por compensar la falta de soldados que serían necesarios en una eventual confrontación que también, coincide, la administración de Maduro busca provocar, pese a su falta de capacidad militar.