Destrucción de lanchas en el Caribe y el Pacífico no han cesado, denuncias del chavismo sí 
Analistas llaman la atención sobre disminución de ataques en el Caribe tras captura de Maduro

El Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) ejecutó este 4 de mayo un ataque cinético letal contra una embarcación vinculada a supuestas organizaciones terroristas designadas, que transitaba por rutas de narcotráfico en el Caribe.

Según el componente militar norteamericano, dos tripulantes de la lancha murieron en la operación. La acción, ordenada por el general Francis L. Donovan, se realizó sin bajas en las fuerzas estadounidenses.

Este ataque se enmarca en la Operación Southern Spear, una campaña intensiva contra el narcotráfico marítimo. En los últimos meses, SOUTHCOM reportó múltiples acciones similares. En abril de 2026 se registraron varios ataques que dejaron tres y dos fallecidos respectivamente. En marzo, otra operación acabó con cuatro narcoterroristas.

Desde febrero, las cifras acumulan decenas de bajas en lanchas rápidas (narcolanchas) que operan en el Caribe y el Pacífico Oriental.

Las autoridades estadounidenses justifican estas intervenciones por la inteligencia que vincula las embarcaciones a redes de narcoterrorismo.

La destrucción de lanchas rápidas en el mar Caribe y el océano Pacífico por parte del ejército de Estados Unidos, si bien se han distanciado un poco en el tiempo, en comparación con el año 2025, no se ha detenido en lo que va de año, con al menos 20 embarcaciones hundidas y más de 60 muertes de tripulantes, reportadas por medios internacionales. 

Analistas consultados por Efecto Cocuyo advierten sobre que la mayoría de los casos, 15 voladuras, se han producido en el Pacífico, cercano a Colombia, lo cual no es casual luego de la detención del exgobernante Nicolás Maduro y de Cilia Flores en territorio venezolano, el pasado 3 de enero y la disminución del gran despliegue aeronaval norteamericano en el Caribe, aunque la zona, aclaran, sigue vigilada. 

“Estas operaciones, siempre han estado vinculadas a la lucha contra el narcotráfico, y eso no ha cambiado. Claro que hubo un despliegue adicional de fuerzas relacionado con lo que ya sabemos, que fue la operación del 3 de enero para la captura de Maduro, pero la operación contra el narcotráfico, la principal, que no es la Resolución Absoluta del 3 de enero, sino la Operación Lanzas del Sur, sigue en marcha. Y en ese sentido, por el momento, no parece haber ningún motivo para que deje de ser así”, señaló el internacionalista Victor Mijares. 

El ataque más reciente se produjo el 26 de abril. El Comando Sur de EEUU informó sobre la destrucción de una lancha rápida en el Pacífico oriental y la muerte de tres tripulantes, señalados de transportar drogas. Las fuerzas militares norteamericanas siempre han referido a los ocupantes de estas embarcaciones como “narcoterroristas”. 

Medios como el The New York Times registran 54 ataques en ambas aguas con 185 muertes y tres sobrevivientes, desde que este tipo de operativos inició el 2 de septiembre de 2025 en el Caribe. A mediados de agosto, EEUU comenzó un despliegue aeronaval que incluyó la presencia del portaaviones más grande del mundo, el Gerald R. Ford. Entonces el gobierno de Maduro lo denunció como un bloqueo dirigido a derrocar su gobierno y se declaró militarmente preparado para responder.

El foco se mudó al Pacífico

“La mayoría de los ataques recientes se han producido en el Pacífico oriental, es decir, en las costas del Pacífico, cerca de Colombia, desde Colombia hacia el norte, Panamá y los países centroamericanos que limitan con esa costa, hasta los EEUU. Se han registrado menos ataques en el Caribe y eso es muy significativo. ¿Qué está pasando?  Yo diría que una de las causas tiene que ver con que el despliegue de la Armada estadounidense en el Caribe, después del 3 de enero, cambió radicalmente”, expresó el almirante (r) Edgar Morillo.   

El exintegrante de la Fuerza Armada venezolana (Fanb) destacó que el colosal portaaviones, con su grupo de combate, llamados destructores, se retiró en febrero del Caribe para dirigirse al Medio Oriente en plenas tensiones con Irán y desde finales de abril emprendió regreso a EEUU. 

“El gran despliegue que hubo en el Caribe para la captura de Maduro, se ha transformado en un despliegue alrededor de Cuba, aunque no en las mismas dimensiones y esto quizás reducirá  un poco más el impacto sobre las eventuales embarcaciones que salgan del lado colombiano o venezolano que de por sí han disminuido por la presencia estadounidense. A eso le podemos sumar la presencia de la CIA y la DEA en Venezuela para obtener información sobre el narcotráfico lo que garantiza más control y los cambios que hubo en las REDI y las ZODI”, sostuvo el militar retirado.

El 24 de abril se reportó el hundimiento de otra embarcación en el este del océano Pacífico con saldo de dos muertes, señaladas de traficar con drogas cuyo destino final es suelo estadounidense. El ataque previo (19 de abril) se produjo en el Caribe con la ejecución de tres personas a bordo. Los otros cuatro hundimientos en el Caribe se registraron el 25 de marzo de 2026 (4 fallecidos), el 23 de febrero (3 muertes), el 16 de febrero (3 muertes) y el 13 de febrero -el primero del año en la zona- (3 fallecidos). 

Venezuela y Colombia callan 

El Alto Comisionado de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha pedido a EEUU detener los ataques aéreos contra lanchas en el Caribe y Pacífico, la mayoría con drones MQ-9 Reaper, tildándolos de «inaceptables» y de posibles ejecuciones extrajudiciales.

Voces venezolanas como la del jurista Alberto Arteaga critican la “normalización” de la situación y se preguntan desde cuándo la pena de muerte, sin investigación y sin juicio, está justificada. 

Mijares subraya que EEUU mantiene la narrativa según la cual el narcotráfico es una amenaza para la seguridad nacional y, por lo tanto, se puede usar la fuerza letal contra  los tripulantes de las lanchas, considerados “combatientes». 

“Aunque algunos procedimientos y denuncias siguen abiertos dentro de EEUU, ni siquiera los gobiernos de la región lo mencionan. Es decir, gobiernos muy beligerantes, como, por ejemplo, el de Gustavo Petro, han dejado de hablar del tema. La prensa lo destaca, pero ya se ha convertido en un panorama generalizado. Se trata, pues, de una nueva normalidad en materia de políticas de seguridad en el Caribe y Latinoamérica”, admitió. 

Al profesor e investigador especializado en política exterior y seguridad, defensa no le extraña el silencio en Miraflores sobre el tema debido al tutelaje que el interinato ejerce sobre el gobierno interino de Delcy Rodríguez. Previo a la captura de Maduro,  el chavismo aseguraba que las embarcaciones no salían de Venezuela, luego se dijo que los tripulantes de lanchas en el Caribe eran pescadores. 

“Al actual régimen venezolano no le conviene tener ningún tipo de confrontación directa con EEUU, conociendo la capacidad y la voluntad del gobierno de Donald Trump para llevar a cabo acciones, incluso de carácter militar, como la operación de captura de Maduro. También están tratando de ver cómo sobrevivir, vemos una interesante metamorfosis del chavismo, que intenta convertirse en una fuerza cercana y aliada de EEUU, por lo que será muy difícil que veamos nuevas denuncias de este tipo”, aseguró el internacionalista.

¿Trump rendirá cuentas?

El presidente Petro por su parte, bajó el tono confrontacional con EEUU luego de su reunión con Trump, el 4 de febrero en la Casa Blanca. El mandatario norteamericano tildó a su par colombiano de “narcotraficante” al igual que Maduro y llegó a amenazarlo públicamente. El encuentro logró bajar las tensiones, sin embargo Petro ha expresado su apoyo al gobierno cubano y rechazado cualquier intervención militar sin hacer alusión directa a Washington.

Morillo dejaría a un próximo gobierno de EEUU, en el caso de que sea demócrata, una investigación para que la administración de Trump rinda cuentas sobre el despliegue militar en el Caribe y el Pacifico y lo que ha sido considerado como ejecuciones extrajudiciales.

“El discurso público y mediático sobre lo que ha hecho Trump en el Caribe y con Venezuela, ha ido disminuyendo. Desde el Congreso se intentó frenar el despliegue militar sin éxito, ahora se habla de que Marco Rubio debe más bien presentar un plan para la transición. Ahora el foco se trasladó al Pacífico y Cuba, con pocas posibilidades de que los intentos políticos por frenar a Trump prosperen”, agregó Morillo.

El 16 de febrero de 2026, se produjeron los ataques a lanchas con mayor número de muertes en lo que va de año. El Comando Sur de EEUU informó sobre la explosión de dos embarcaciones en el este del Pacífico, causando la muerte de ocho personas. Otro bote fue interceptado y neutralizado en el Caribe, con saldo de tres personas fallecidas.