Condicionar elecciones al levantamiento de sanciones arroja pobres expectativas sobre negociación, señalan analistas

POLÍTICA · 1 DICIEMBRE, 2022 13:33

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Deisy Martínez


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La firma de un acuerdo social entre las delegaciones de Miraflores y la Plataforma Unitaria y que fue considerado un avance, apenas cumple una semana cuando, a juicio de analistas políticos, el gobernante Nicolás Maduro da dos pasos hacia atrás al condicionar la celebración de elecciones libres en Venezuela al levantamiento de las sanciones internacionales.

«Si quieren elecciones libres, queremos elecciones libres de sanciones. Ahí está el dilema, que las quiten todas para ir a unas elecciones libres, frescas, en el tiempo que se determine el Consejo Nacional Electoral y la Constitución», expresó sin tapujos Maduro, durante una rueda de prensa con medios internacionales este 30 de noviembre en Miraflores.

El politólogo Nicmer Evans y el doctor en Ciencia Política, Daniel Varnagy advirtieron que los señalamientos de Maduro generan expectativas «muy pobres» con relación a lo que pueda lograr la negociación recién retomada el pasado 26 de noviembre entre el Gobierno nacional y la oposición.

«Extorsión política»

«Cada vez que hay negociaciones y se adelanta un paso se recurre a armas que descalifican y obstaculizan el proceso, es una estrategia permanente del gobierno de Maduro, una extorsión política que afecta la posibilidad de mayores avances en beneficio del pueblo», señaló Evans.

Para el dirigente del Movimiento Democracia e Inclusión (MDI), mientras Miraflores logre sus objetivos económicos que es la liberación de recursos congelados en el exterior producto de las sanciones no avanzará hacia lo político. La muestra, indicó, es que se destinan 3.000 millones de dólares para atender áreas como electricidad, educación y salud y luego Maduro hace las declaraciones.

Sostuvo que independientemente de que sea Naciones Unidas la que administre los fondos, al final es el Ejecutivo el que decide dónde se invierten y tratará de capitalizar las mejoras que perciba la gente.

«Se genera una expectativa muy pobre, el foco de atención deberían ser las elecciones pero al final se convertirá en una negociación económica, no es un tema social en realidad porque será el Gobierno el que a fin de cuentas usará los recursos», dijo.

Te sugerimos: Maduro condiciona elecciones libres que pide la oposición al levantamiento de sanciones

El poder no es negociable

El dirigente de Primero Justicia y uno de los integrantes de la delegación opositora que negocia en la mesa de México, Tomás Guanipa, aseguró que sin desmeritar los acuerdos sociales, el objetivo central de las conversaciones que se vieron interrumpidas durante un año, es lograr elecciones presidenciales con garantías democráticas.

Entre las condiciones mínimas citó que se abra el Registro Electoral para la inscripción masiva de venezolanos dentro y fuera del país, que se eliminen las inhabilitación políticas contra dirigentes opositores y se devuelva a los partidos intervenidos judicialmente a sus legítimas autoridades.

Varnagy, profesor titular de la Universidad Simón Bolívar, recordó que el gobierno de Maduro ejerce en Venezuela un poder hegemónico sin contra peso en el resto de los Poderes Públicos y sin señales de ceder en ello, aún con las buenas intenciones que puedan tener los países acompañantes de la negociación para que se recupere la democracia en el país.

«Ese poder no es negociable y hará (el Gobierno) todo lo necesario para conservarlo», dijo.

También estima que haya más flexibilización de sanciones en tanto convengan económicamente tanto al gobierno de Estados Unidos como al de Venezuela, especialmente en el área petrolera, mientras Maduro, acotó, solo dará a cambio la reactivación progresiva de la producción petrolera con algunas mejoras que capitalizará como logros de su gestión.

«Las elecciones libres son un deseo dentro y fuera de Venezuela pero bajo un sistema hegemónico serán muy difíciles de lograr», lamentó.

A confesión de parte…

Evans esperaría que ante la «confesión» de Maduro los países acompañantes de las negociaciones como Colombia, Francia y especialmente el Reino de Noruega, evalúen su rol de ahora en adelante en las negociaciones. Apuesta que Noruega con gran experiencia como mediador maneje información que le permita suponer que se puede avanzar en las conversaciones porque, advirtió, no es la misma percepción que tiene la ciudadanía.

«Las declaraciones de Maduro fueron un reconocimiento de que no hay elecciones libres en Venezuela y que cada proceso está condicionado por sus intereses», acotó.

El también politólogo Enderson Sequera coincidió en que Maduro terminó admitiendo lo que la oposición a su gobierno tiene años denunciando: que en Venezuela no hay eleciones libres y competitivas por decisión del chavismo.

«Aclarado el juego: Sanciones por elecciones. Pelota en cancha del chavismo. Que el juego esté aclarado no implica que este conduzca, irremediablemente, hacia una transición», admitió.

 

POLÍTICA · 31 ENERO, 2023

Condicionar elecciones al levantamiento de sanciones arroja pobres expectativas sobre negociación, señalan analistas

Texto por Deisy Martínez

La firma de un acuerdo social entre las delegaciones de Miraflores y la Plataforma Unitaria y que fue considerado un avance, apenas cumple una semana cuando, a juicio de analistas políticos, el gobernante Nicolás Maduro da dos pasos hacia atrás al condicionar la celebración de elecciones libres en Venezuela al levantamiento de las sanciones internacionales.

«Si quieren elecciones libres, queremos elecciones libres de sanciones. Ahí está el dilema, que las quiten todas para ir a unas elecciones libres, frescas, en el tiempo que se determine el Consejo Nacional Electoral y la Constitución», expresó sin tapujos Maduro, durante una rueda de prensa con medios internacionales este 30 de noviembre en Miraflores.

El politólogo Nicmer Evans y el doctor en Ciencia Política, Daniel Varnagy advirtieron que los señalamientos de Maduro generan expectativas «muy pobres» con relación a lo que pueda lograr la negociación recién retomada el pasado 26 de noviembre entre el Gobierno nacional y la oposición.

«Extorsión política»

«Cada vez que hay negociaciones y se adelanta un paso se recurre a armas que descalifican y obstaculizan el proceso, es una estrategia permanente del gobierno de Maduro, una extorsión política que afecta la posibilidad de mayores avances en beneficio del pueblo», señaló Evans.

Para el dirigente del Movimiento Democracia e Inclusión (MDI), mientras Miraflores logre sus objetivos económicos que es la liberación de recursos congelados en el exterior producto de las sanciones no avanzará hacia lo político. La muestra, indicó, es que se destinan 3.000 millones de dólares para atender áreas como electricidad, educación y salud y luego Maduro hace las declaraciones.

Sostuvo que independientemente de que sea Naciones Unidas la que administre los fondos, al final es el Ejecutivo el que decide dónde se invierten y tratará de capitalizar las mejoras que perciba la gente.

«Se genera una expectativa muy pobre, el foco de atención deberían ser las elecciones pero al final se convertirá en una negociación económica, no es un tema social en realidad porque será el Gobierno el que a fin de cuentas usará los recursos», dijo.

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El poder no es negociable

El dirigente de Primero Justicia y uno de los integrantes de la delegación opositora que negocia en la mesa de México, Tomás Guanipa, aseguró que sin desmeritar los acuerdos sociales, el objetivo central de las conversaciones que se vieron interrumpidas durante un año, es lograr elecciones presidenciales con garantías democráticas.

Entre las condiciones mínimas citó que se abra el Registro Electoral para la inscripción masiva de venezolanos dentro y fuera del país, que se eliminen las inhabilitación políticas contra dirigentes opositores y se devuelva a los partidos intervenidos judicialmente a sus legítimas autoridades.

Varnagy, profesor titular de la Universidad Simón Bolívar, recordó que el gobierno de Maduro ejerce en Venezuela un poder hegemónico sin contra peso en el resto de los Poderes Públicos y sin señales de ceder en ello, aún con las buenas intenciones que puedan tener los países acompañantes de la negociación para que se recupere la democracia en el país.

«Ese poder no es negociable y hará (el Gobierno) todo lo necesario para conservarlo», dijo.

También estima que haya más flexibilización de sanciones en tanto convengan económicamente tanto al gobierno de Estados Unidos como al de Venezuela, especialmente en el área petrolera, mientras Maduro, acotó, solo dará a cambio la reactivación progresiva de la producción petrolera con algunas mejoras que capitalizará como logros de su gestión.

«Las elecciones libres son un deseo dentro y fuera de Venezuela pero bajo un sistema hegemónico serán muy difíciles de lograr», lamentó.

A confesión de parte…

Evans esperaría que ante la «confesión» de Maduro los países acompañantes de las negociaciones como Colombia, Francia y especialmente el Reino de Noruega, evalúen su rol de ahora en adelante en las negociaciones. Apuesta que Noruega con gran experiencia como mediador maneje información que le permita suponer que se puede avanzar en las conversaciones porque, advirtió, no es la misma percepción que tiene la ciudadanía.

«Las declaraciones de Maduro fueron un reconocimiento de que no hay elecciones libres en Venezuela y que cada proceso está condicionado por sus intereses», acotó.

El también politólogo Enderson Sequera coincidió en que Maduro terminó admitiendo lo que la oposición a su gobierno tiene años denunciando: que en Venezuela no hay eleciones libres y competitivas por decisión del chavismo.

«Aclarado el juego: Sanciones por elecciones. Pelota en cancha del chavismo. Que el juego esté aclarado no implica que este conduzca, irremediablemente, hacia una transición», admitió.