Chavismo aún tiene incentivos para volver a la mesa de negociación, dicen analistas

POLÍTICA · 18 OCTUBRE, 2021 18:54

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Ibis Leon | @ibisL


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Politólogos consultados consideran que es muy probable que el proceso de negociación se reanude a pesar de que el oficialismo se levantó de la mesa, en señal de protesta por la extradición del empresario colombiano Alex Saab a Estados Unidos.

En opinión de estos expertos, el chavismo sigue teniendo incentivos importantes para volver a sentarse en Ciudad de México. Mientras que los noruegos adelantan sus gestiones para no dejar morir el proceso.

“El gobierno sí necesita la negociación para un eventual levantamiento de sanciones y tener legitimidad interna y externa. También le sirve para codiseñar un sistema político que les dé garantías en caso de que pierdan elecciones a futuro. Recordemos que ellos quieren ganar en 2024 (año en el que tocan las presidenciales) de mejor forma, no como en las elecciones de 2018 que fueron desconocidas, y necesitan recursos para ello”, explica, Maryhen Jiménez, doctora en Ciencias Políticas de la Universidad de Oxford.

El politólogo y consultor Pablo Andrés Quintero también cree que el chavismo tiene incentivos para mantenerse en la negociación, de lo contrario habría dinamitado el proceso mucho antes: “Decir que al gobierno no le importa negociar es desconocer las dinámicas del poder y no ver las implicaciones de las sanciones que hacen que el gobierno se siente a negociar. Necesitan levantar las sanciones y regresar a los mercados internacionales”.

No obstante, el analista admite que Maduro ha demostrado que puede mantenerse en el poder con medidas coercitivas en su contra.

“Tienen aliados poderosos como Rusia, Irán y China, aunque en menor medida, Turquía y por supuesto Cuba. El Gobierno estratégicamente supo posicionar a Venezuela como un conflicto geopolítico y el país terminó siendo una ficha de estos aliados. Las sanciones terminan beneficiando la narrativa del gobierno y bajo ningún concepto incentivan su salida del poder más bien lo enquistan, con excepción de algunas sanciones individuales”, expone.

La influencia estadounidense

Los expertos coinciden en que la reanudación de la negociación pasa por Estados Unidos y la presión que también puedan hacer otros actores como la Unión Europea.

Rusia abogó por la negociación como única salida posible a la crisis política que atraviesa el país. 

Rusia dice que no hay alternativa al diálogo en Venezuela

“La negociación seguramente se retoma después de las elecciones del 21 de noviembre, pero muchas cosas dependerán de las comunicaciones que se den entre el gobierno de Maduro y el gobierno de la Casa Blanca. También con la participación de otros grupos como la Unión Europea, Centro Carter, Grupo de  Boston, muchos actores van a pujar para que se retome”, argumenta Quintero.

 “Es muy importante que el Reino de Noruega mantenga su firmeza en cuanto a los mecanismos y las reglas claras de la negociación. Estados Unidos también es un actor clave, el gobierno de (Joe) Biden tendrá que analizar cuáles son las oportunidades que existen para reactivar el proceso. La negociación es mucho más que la reunión presencial a la que tenemos acceso los ciudadanos, mucho del trabajo que se tiene que hacer es diplomático, de presiones no públicas y de construcción de incentivos”, agrega Jiménez.

Pero también la sociedad civil venezolana tiene un rol protagónico en cuanto a la presión que debe ejercerse sobre la élite política para aumentar los costos de abandonar la negociación, destaca la analista.

¿Por qué el gobierno chavista prioriza a Saab por sobre la negociación?

Saab representa para el gobierno un activo, en cuanto a que le permitió generar operaciones en muchas áreas y esquivar las sanciones internacionales. Es un actor importante que maneja mucha información “, responde Quintero.

Para Jiménez, la significación de Saab para el oficialismo tiene que ver con una serie de intereses que están vinculados a la supervivencia, especialmente en el ámbito económico.

A juicio de la politóloga, el trabajo de la oposición democrática debe centrarse en tender puentes con la sociedad organizada en Venezuela y con el chavismo descontento, redefinir el liderazgo y fortalecer la ruta de la negociación.

Otro factor que entra en juego en la negociación es la continuidad del gobierno interino cuyo mandato vence a finales de 2021 de acuerdo con el Estatuto que Rige la Transición Hacia la Democracia que aprobó la Asamblea Nacional electa en 2015.

A juicio de actores políticos como el coordinador nacional de Voluntad Popular, Leopoldo López, la desaparición de esta estructura paralela dañaría la negociación en México porque considera que la legitimidad del interino es el capital con el que cuenta la oposición en ese proceso.

Sobre este punto, Jiménez señala: “Desmantelar el gobierno interino va a tener un costo para la oposición porque es la apuesta a la que más se le ha invertido recursos en los últimos años, ahora bien, el balance es limitado, lo que vemos hoy en día es que esta figura ha creado nuevos obstáculos para lograr la democratización de Venezuela porque su mantenimiento se convirtió en un fin en sí mismo. Pero la derrota de esta estrategia puede significar una oportunidad para reconfigurar una nueva oposición que entienda las limitaciones que impone el actual régimen político”.