Ayala Corao: No basta liberar presos, hay que reparar los daños - Efecto Cocuyo

POLÍTICA · 19 JUNIO, 2019 19:24

Ayala Corao: No basta liberar presos, hay que reparar los daños

Texto por Edgar López

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Michelle Bachelet podría contribuir a salvar la vida de muchos venezolanos, pero solo se trata de una contribución. El éxito de la visita de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh)  a Venezuela, que formalmente comienza hoy, 19 de junio, depende de que el gobierno de Nicolás Maduro acate cabalmente las recomendaciones que realice Bachelet para detener los estragos que ha causado la profundización de la emergencia humanitaria compleja en el país.

“Para verificar  que se trata de una auténtica apertura al escrutinio internacional en materia de derechos humanos no basta la aceptación de la visita, pues es necesario que se acepte el diagnóstico que ha adelantado la Oficina de la Alta Comisionada y, sobre todo, que se cumplan sus recomendaciones”, advirtió el expresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Carlos Ayala Corao.

“No basta la liberación de unos cuantos presos políticos – prosiguió el jurista- porque ese  tipo de gesto es típico de los dictadores, como Augusto Pinochet y Fidel Castro, para bajar las tensiones momentáneamente. Hay más de 700 presos políticos en Venezuela. Debe ser una liberación total y debe haber reparación de los daños causados a las víctimas directas y a sus familiares. Tiene que ser un nunca más. Para que el gesto sea sincero tiene que ser estructural,  que cualquier detención se ajuste al Estado de Derecho, lo cual presupone una real independencia de los órganos del poder público”.

Ayala Corao recordó que el Poder Ejecutivo controla todas las instancias del sistema de administración de justicia, las cuales operan para encubrir  sus arbitrariedades. “Hay 90 % de impunidad  en materia de criminalidad y casi 100% sobre violaciones de derechos humanos”, afirmó.

Como lo denunció el comisionado Francisco Eguiguren, relator para Venezuela de la CIDH,  el gobierno de Maduro ha desacatado las medidas de protección en favor de sectores de la población en situación de vulnerabilidad extrema: los niños, niñas y adolescentes del hospital J.M. de los Ríos, las parturientas y recién nacidos de la Maternidad Concepción Palacios, los miembros de las comunidades de la etnia Pemón… Y, además, las autoridades del Estado venezolano han desmentido y descalificado las estadísticas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y de la Organización Internacional para las Migraciones que indican que más de 4 millones de venezolanos han huido del país.

“Sí, hay un doble discurso sobre los mandatos de los organismos internacionales de protección de derechos humanos. Sin embargo, es un avance que se haya permitido la visita de la Alta Comisionada, pues el Estado venezolano se había negado persistentemente a este tipo de inspecciones en el terreno, y la misión técnica que vino al país hizo un valioso  trabajo de documentación directa. Ya vimos un avance de ese informe y fue contundente”, indicó Ayala Corao. En efecto, el 20 de marzo de 2019, Bachelet denunció  que “las autoridades se han negado a reconocer las dimensiones y la gravedad de la crisis en materia de cuidados médicos, alimentación y servicios básicos, por lo que las medidas que han adoptado no han sido suficientes”.

¿Un informe más?

El experto recordó que la visita de Bachelet a Venezuela es el resultado de la resolución del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, a través del cual se pidió a Bachelet, designada en el cargo de Alta Comisionada el 8 de agosto de 2018, elaborar un informe exhaustivo sobre “las graves violaciones de los derechos humanos en el contexto de una crisis política, económica, social y humanitaria”.

El informe que presentará Bachelet en las sesiones del Consejo de Derechos Humanos que se llevarán a cabo en julio próximo se suma al que suscribió su predecesor en el cargo,  Zeid Ra’ad Al Hussein, en julio de 2018, y que califica el ejercicio abusivo del poder en Venezuela  como “una espiral descendente que no parece tener fin”

Ayala Corao destacó que, además del Acnudh, los más importantes organismos de Naciones Unidas, como las relatorías y grupos de trabajo sobre desaparición forzada de personas, detenciones arbitrarias, desaparición forzada de personas y tortura, así como la CIDH han persistido en el monitoreo de la situación en Venezuela y han emitido informes. “Aunque estos organismos se les ha negado la entrada al país, las evidencias de violaciones de derechos humanos  que han recabado constituyen un acervo que ha permitido una mayor visibilización internacional sobre lo que ocurre en Venezuela”.

Explicó que todos los organismos internacionales de protección de derechos humanos se retroalimentan. “Por ejemplo, el informe que elaborará Bachelet se incorporará al proceso que se adelanta en la Fiscalía ante la Corte Penal Internacional, para determinar si Maduro y otros altos funcionarios gubernamentales han incurrido en crímenes de lesa humanidad”.

El experto en Derecho Internacional de los Derechos Humanos considera que el informe de Bachelet también podría contribuir a la realización de elecciones libres, a efectos de un cambio en la conducción política del país: “El sufragio es un derecho humano y los derechos humanos solo tienen posibilidad de realización efectiva en democracia, en un régimen político surgido de comicios justos”.

¿Solo 48 horas?

En 1978, el para entonces presidente de la CIDH, Andrés Aguilar, visitó los centros de detención y tortura de Argentina y pudo salvar vidas. Ayala Corao recuerda que Aguilar llegó hasta las cárceles con una lista de desaparecidos  y pudo dar con el paradero de Jorge Taiana, que a la postre fue canciller del país sureño.

“Lo ideal sería que Bachelet tuviera la oportunidad de entrar en contacto directo con las víctimas; que visitara el Helicoide, la Dgcim (Dirección General de Contrainteligencia Militar), así como algún centro de detención del interior del país; que fuera al hospital J.M. de los Ríos y conversara con las madres y con los niños que allí sufren el descalabro del sistema de salud. Sí, llama la atención que esta visita de la Alta Comisionada sea por poco tiempo y con un perfil protocolar”, comentó el jurista.

Extraoficialmente, fuentes de Naciones Unidas revelaron que la Alta Comisionada hubiera preferido permanecer  más tiempo en Venezuela, pero el gobierno no accedió. Ello implica una limitación que solo se podría superar si, como también ha trascendido en forma extraoficial, se establece en Venezuela una representación permanente del Acnudh.

“Para que sea efectiva, esa representación del Acnudh en Venezuela debe ser permanente  y con suficientes garantías para hacer incidencia en derechos humanos, lo cual implica acceso a información oficial y reconocimiento de su autoridad técnica”, señaló Ayala Corao.

Esa oficina permanente, como existe en México, Colombia y Guatemala -continuó el experto- debería estar integrada por un robusto equipo multidisciplinario que pueda hacer monitoreo en el terreno y actuar más rápida y efectivamente.

“Si la presencia del Acnudh en Venezuela se limita a un par de funcionarios que tengan prohibido inmiscuirse en asuntos controversiales y por un tiempo limitado, no sería de mucha utilidad”, advirtió Carlos Ayala Corao.