OPINIÓN · 21 ENERO, 2022 05:20

El TSJ como marioneta

Ver más de

Marino Alvarado | @marinoalvarado

¿Cómo valoras esta información?

5
QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

El Tribunal Supremo de Justicia en Venezuela desde hace años es un instrumento que el Ejecutivo Nacional maneja a su antojo. Al no ser independiente, cumple obedientemente órdenes. No es capaz de valerse por sí mismo. Por esa razón, su estructura cambia de una forma u otra de acuerdo a los intereses políticos del Poder, de conformidad con las coyunturas políticas del país. Se asemeja a una marioneta.

Primero fue Hugo Chávez y su cúpula quienes se propusieron amoldar un TSJ a su medida. Que le sirviera para reprimir, que avalara el abuso de poder y que tolerara la enorme corrupción. Así, en el año 2004 a través de la Asamblea Nacional reformó la ley que rige al máximo tribunal y amplió el número de magistrado de 20 a 32. Se argumentó que más magistrados garantizarían más eficiencia.

La realidad es que fue transformado en un instrumento más sumiso, se produjo un incremento significativo de personal, mayor gasto, menos justicia.

Se eligieron magistrados que no cumplían con los requisitos y algunos de ellos ni la ética para ocupar tan alta responsabilidad de Estado, pero eso importaba poco. Lo que le interesaba en ese momento a Chávez era que le ayudaran a consolidar su proyecto autoritario.

Se recurrió a los magistrados para barrer todo resquicio de autonomía en los tribunales del país, cualquiera fuese el área de trabajo, pero el mayor control se asumió con los tribunales en materia penal. Fueron despedidos jueces sin respetar los procedimientos, se designaron de manera arbitraria jueces en distintos niveles, eso sí, provisorios, para poder salir de cualquiera si no acataba los lineamientos políticos.

Al morir Chávez, el Poder Judicial era una gran maquinaria de represión y de corrupción. Dócil, presto a cumplir cualquier orientación, a poner la firma en cualquier sentencia que ya se le había ordenado redactar. Maduro llegó para consolidar esa perversidad.

Afianzó aún más el papel del TSJ como maquinaria para la represión política. Los magistrados y magistradas se convirtieron en cómplices de los crímenes de lesa humanidad que han ocurrido al menos desde 2014. Quitaron la inmunidad a parlamentarios para facilitar su encarcelamiento u obligarlos a exiliarse. Justificaron el uso de armas de fuego para el control de manifestaciones. Reforzaron el juzgamiento de civiles en la jurisdicción militar, avalaron allanamientos ilegales a sede de partidos políticos y secuestraron la autonomía de partidos imponiendo autoridades.

Iniciando 2022, es decir, ocho años después, se reforma de nuevo la ley del Tribunal Supremo de Justicia. Sin mayor justificación, se lleva el número de magistrados otra vez a 20. Se impone una vez más un procedimiento para la elección que es reñido con el mandato Constitucional.

Pronto se elegirán algunos magistrados. Hay suficientes razones para ser pesimista en el cambio de Ley y nuevos nombramientos.  Es difícil que el Tribunal deje de ser marioneta. Tal vez los hilos para garantizar sus movimientos serán menos visibles, pero marioneta al fin.

La dictadura sigue necesitando de un TSJ a su medida. Que les sirva a sus propósitos. En estos tiempos de actuación de la Corte Penal Internacional, que le sea útil para simular justicia. Igual, que continúe al servicio de la represión.

Por la necesidad de aparentar cambios, pudiera permitir la dictadura que ingresen a la estructura algunos magistrados con credenciales y dispuestos a realizar una labor independiente, pero garantizará su control y uso para sus propósitos. Seguirá manteniendo militantes de la causa disfrazados de jueces y disciplinados. La exigencia de un sistema de justicia independiente y eficaz, seguirá en la agenda. 

***

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores.

Del mismo autor: 25 años de ejecuciones extrajudiciales en Venezuela

ESPECIALES · 19 MARZO, 2023

20 presas políticas

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 15 MARZO, 2023

Ser docente en Venezuela, un oficio en quiebre

Texto por Albany Andara, Reynaldo Mozo y Ronny Rodríguez

ESPECIALES · 5 MARZO, 2023

10 años de la muerte de Hugo Chávez

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 19 FEBRERO, 2023

Nicaragüenses en el destierro

Texto por Luz Mely Reyes | @LuzMelyReyes

ESPECIALES · 25 SEPTIEMBRE, 2021

Qué pasa en la frontera sur de Estados Unidos

Texto por Ivan Reyes | @IvanEReyes

ESPECIALES · 4 SEPTIEMBRE, 2021

Salud sexual en Venezuela: guía para jóvenes

Texto por Albany Andara Meza | @AlbanyAndara

ESPECIALES · 28 AGOSTO, 2019

Informe Bachelet

Texto por Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

ESPECIALES · 29 JUNIO, 2021

#PandemiaEnVenezuela

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 15 MARZO, 2021

#UnAñoDePandemia

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 20 FEBRERO, 2021

Explosión Monagas

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

ESPECIALES · 4 FEBRERO, 2021

Cáncer en Venezuela

Texto por Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

ESPECIALES · 7 NOVIEMBRE, 2020

INVESTIGACIÓN | Finanzas dispersas: el rompecabezas del Gobierno interino

Texto por Equipo de Investigación (*)

ESPECIALES · 5 JULIO, 2020

Civiles que hicieron historia

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 14 ENERO, 2020

INVESTIGACIÓN | Metro Dirección Colapso

Texto por María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin

ESPECIALES · 17 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | 102 toneladas de droga esfumadas en manos del Estado

Texto por Cristina González | @twdecristina

ESPECIALES · 16 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Vargas: Tragedia y olvido

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 22 OCTUBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Infancia de luto

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Parir y nacer en la Venezuela del hambre

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Misses y santos

Texto por Ana Griffin y Reynaldo Mozo Zambrano

ESPECIALES · 15 JULIO, 2020

INVESTIGACIÓN | Arco Minero del Orinoco: crimen, corrupción y cianuro

Texto por Julett Pineda y Edgar López

ESPECIALES · 30 MAYO, 2019

El amargo cacao venezolano: entre el delito y el asedio oficial

Texto por Vanessa Moreno Losada | @MoreLosada24

ESPECIALES · 1 JULIO, 2021

Venezolanos en el Río Grande

Texto por Luz Mely Reyes | @LuzMelyReyes

OPINIÓN · 27 MARZO, 2023 05:19

Tras la última voluntad de Beethoven

Un tempestuoso día de marzo de 1827, a los 56 años, falleció el compositor alemán Ludwig van Beethoven. Estaba en cama desde diciembre, fue atacado por ictericia, sus miembros y abdomen se hincharon, cada respiración era una lucha. Luego de fallecer, sus amigos se dedicaron a la tarea de clasificar las pertenencias personales, descubriendo un documento […]

OPINIÓN · 26 MARZO, 2023 05:50

La necesaria alternabilidad

La democracia es el régimen de gobierno que más garantiza el ejercicio pleno de los derechos humanos. Aunque, evidentemente, la historia se ha encargado de mostrarnos sus fallas, carencias y desviaciones, que en no pocas oportunidades han causado cansancio por parte de poblaciones enteras. Todo esto no significa que no sea perfectible y en el […]

OPINIÓN · 25 MARZO, 2023 05:08

Feminismo como actitud ante la vida

El poder de las mujeres crece cada vez más en todo el mundo, aún en países donde a ellas se les prohíbe mostrar la cara. La presión de las mujeres identificadas como feministas ha logrado, con el apoyo de algunos hombres, aprobar leyes a su favor, alcanzar puestos destacados en el gobierno, aumentar el número […]

OPINIÓN · 24 MARZO, 2023 05:47

El impacto de las sanciones económicas

En el artículo anterior mencionábamos que a pesar de la difícil situación económica de Venezuela, la gradual dolarización de los salarios, el trabajo informal y la resiliente capacidad de rebusque de la población han aumentado la capacidad adquisitiva de la población. El impacto de las sanciones de Estados Unidos en Venezuela ha sido objeto de […]

OPINIÓN · 21 ENERO, 2022

El TSJ como marioneta

Texto por Marino Alvarado | @marinoalvarado

El Tribunal Supremo de Justicia en Venezuela desde hace años es un instrumento que el Ejecutivo Nacional maneja a su antojo. Al no ser independiente, cumple obedientemente órdenes. No es capaz de valerse por sí mismo. Por esa razón, su estructura cambia de una forma u otra de acuerdo a los intereses políticos del Poder, de conformidad con las coyunturas políticas del país. Se asemeja a una marioneta.

Primero fue Hugo Chávez y su cúpula quienes se propusieron amoldar un TSJ a su medida. Que le sirviera para reprimir, que avalara el abuso de poder y que tolerara la enorme corrupción. Así, en el año 2004 a través de la Asamblea Nacional reformó la ley que rige al máximo tribunal y amplió el número de magistrado de 20 a 32. Se argumentó que más magistrados garantizarían más eficiencia.

La realidad es que fue transformado en un instrumento más sumiso, se produjo un incremento significativo de personal, mayor gasto, menos justicia.

Se eligieron magistrados que no cumplían con los requisitos y algunos de ellos ni la ética para ocupar tan alta responsabilidad de Estado, pero eso importaba poco. Lo que le interesaba en ese momento a Chávez era que le ayudaran a consolidar su proyecto autoritario.

Se recurrió a los magistrados para barrer todo resquicio de autonomía en los tribunales del país, cualquiera fuese el área de trabajo, pero el mayor control se asumió con los tribunales en materia penal. Fueron despedidos jueces sin respetar los procedimientos, se designaron de manera arbitraria jueces en distintos niveles, eso sí, provisorios, para poder salir de cualquiera si no acataba los lineamientos políticos.

Al morir Chávez, el Poder Judicial era una gran maquinaria de represión y de corrupción. Dócil, presto a cumplir cualquier orientación, a poner la firma en cualquier sentencia que ya se le había ordenado redactar. Maduro llegó para consolidar esa perversidad.

Afianzó aún más el papel del TSJ como maquinaria para la represión política. Los magistrados y magistradas se convirtieron en cómplices de los crímenes de lesa humanidad que han ocurrido al menos desde 2014. Quitaron la inmunidad a parlamentarios para facilitar su encarcelamiento u obligarlos a exiliarse. Justificaron el uso de armas de fuego para el control de manifestaciones. Reforzaron el juzgamiento de civiles en la jurisdicción militar, avalaron allanamientos ilegales a sede de partidos políticos y secuestraron la autonomía de partidos imponiendo autoridades.

Iniciando 2022, es decir, ocho años después, se reforma de nuevo la ley del Tribunal Supremo de Justicia. Sin mayor justificación, se lleva el número de magistrados otra vez a 20. Se impone una vez más un procedimiento para la elección que es reñido con el mandato Constitucional.

Pronto se elegirán algunos magistrados. Hay suficientes razones para ser pesimista en el cambio de Ley y nuevos nombramientos.  Es difícil que el Tribunal deje de ser marioneta. Tal vez los hilos para garantizar sus movimientos serán menos visibles, pero marioneta al fin.

La dictadura sigue necesitando de un TSJ a su medida. Que les sirva a sus propósitos. En estos tiempos de actuación de la Corte Penal Internacional, que le sea útil para simular justicia. Igual, que continúe al servicio de la represión.

Por la necesidad de aparentar cambios, pudiera permitir la dictadura que ingresen a la estructura algunos magistrados con credenciales y dispuestos a realizar una labor independiente, pero garantizará su control y uso para sus propósitos. Seguirá manteniendo militantes de la causa disfrazados de jueces y disciplinados. La exigencia de un sistema de justicia independiente y eficaz, seguirá en la agenda. 

***

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores.

Del mismo autor: 25 años de ejecuciones extrajudiciales en Venezuela

¿Cómo valoras esta información?

5

QUÉ CHÉVERE

QUÉ INDIGNANTE

QUÉ CHIMBO

OPINIÓN · 27 MARZO, 2023 05:19

Tras la última voluntad de Beethoven

OPINIÓN · 26 MARZO, 2023 05:50

La necesaria alternabilidad

OPINIÓN · 25 MARZO, 2023 05:08

Feminismo como actitud ante la vida