Las ratas «invaden» el Parque del Este, alerta Sunep-Inparques

LA HUMANIDAD · 12 MAYO, 2022 13:51

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Albany Andara Meza | @AlbanyAndara


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El sindicato de trabajadores de Inparques denunció a principios de mayo que hay una plaga de ratas en el Parque del Este (Parque Generalísimo Francisco de Miranda), en Caracas. A través de un video difundido en redes sociales alertó que estos animales invaden cada vez más el aviario y algunas oficinas del lugar.

«Eso representa un peligro para el personal, que no tiene equipos o guantes. La rata transmite enfermedades zoonótica. Puede dejar sus desechos y la persona se contamina limpiando los comederos u otras zonas. Nosotros ya hicimos el reporte», expresó Marlene Sifontes, secretaria de Sunep-Inparques.

Aclaró que algunos años atrás existían personal capacitado para controlar la presencia de roedores sin utilizar veneno (para no dañar otras especies). Al menos doce hombres y mujeres especialistas laboraban en el área de fauna, dijo. 

«Con la crisis de la pandemia, prácticamente todos se han retirado porque los salarios son muy bajos, hay maltrato hacia el personal y no tienen equipos. Del personal técnico especializado en fauna solamente queda uno: una sola persona es muy difícil que limpie todas las partes en exhibición», apuntó Sifontes a Efecto Cocuyo. 

En los videos se puede observar cómo un roedor se come la comida de las aves en el parque. La situación también fue registrada y publicada en abril por algunos visitantes.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las ratas son transmisoras de más de 15 enfermedades e infecciones. 

«La transmisión de estas infecciones al humano es indirecta. Algunas por medio de orina o heces infectadas, otras por medio de pulgas y piojos», indica el organismo. 

Oficinas convertidas en dormitorios

Sifontes denunció que Inparques está convirtiendo la dirección de recreación en dormitorios para los trabajadores que se encuentran reparando el buque Leander y que pertenecen a una empresa externa. 

«En la oficina de proyectos especiales estaban todos los expedientes de todos los parques de recreación. Los espacios de un ente público las están habilitando para que sean los cuartos de una compañía privada. ¿Cómo se justifica eso cuando el aviario está lleno de ratas?», señaló.  

Indicó que los obreros y el personal del Parque del Este dejaron de tener comedor y se encuentran trabajando sin condiciones óptimas, mientras que el Ministerio de Ecosocialismo, encabezado por Josué Lorca Vega, «voltea la vista». 

Sobre ello, el Observatorio de Ecología Política de Venezuela (OEP) denunció que los trabajadores de ese espacio laboran en situación de precariedad.

«El mantenimiento del parque se encuentra en decadencia, sin personal especializado o experto, realizándose sin supervisión de personal cualificado, sin asesores, se han malogrado árboles como los de mahomo, por malas prácticas en las podas. Los trabajadores, en la plena situación de precariedad son utilizados para múltiples tareas, sin especificar su labor, generando desorden y malas prácticas en el mantenimiento del mismo», puntualizó el OEP.

La negligencia de Inparques

En 2018, Sunep-Inparques solicitó al Estado medidas precautelativas para el Parque del Este y el Zoológico de Caricuao, ubicado al suroeste de la capital. Sin embargo, Sifontes explica que ambos espacios naturales recreacionales siguen sin estar protegidos para 2022.

La presencia de mascotas en el Parque Generalísimo Francisco de Miranda, el poco mantenimiento fitosanitario, la muerte de varios árboles y el paso de camiones cisternas causan daños al lugar, reiteró.

«Todos los archivos donde reposa la historia y expedientes de todos los parques de recreación a nivel nacional los metieron en la oficina de la dirección de Administración de Áreas de Recreación, un sitio donde no hay siquiera personal porque el techo se está cayendo», dijo. 

El Parque del Este tiene ya 61 años de pie. Fue inaugurado en 1961, bajo el nombre de Parque «Rómulo Gallegos», pasó a llamarse «Rómulo Betancourt» en 1983 y así fue conocido hasta 2002, cuando adquirió el nombre actual. Hoy en día, es uno de los espacios públicos más concurridos por los habitantes de Caracas.