Caen los árboles en Caracas: ambientalistas alertan que tala descontrolada traerá consecuencias a futuro

LA HUMANIDAD · 31 OCTUBRE, 2021 10:43

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Albany Andara Meza | @AlbanyAndara


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El viejo ficus centenario de Los Chorros ya no está. En su lugar queda el cadáver de lo que alguna vez fue un tronco fuerte, de ramas llenas con diminutas hojas brillantes. A un lado del distribuidor La California, alguien notó la ausencia del respetable samán que vigilaba la vía. Otro de la misma especie fue víctima de la tala en El Hatillo, para darle paso a una enorme tienda departamental. Los rastros de antiguos árboles que antes adornaban los pasajes caraqueños entristecen a una ciudad que poco a poco pierde la primavera. 

Caen los árboles en Caracas. Pero no por causas naturales, sino por la tala descontrolada que afecta a la capital de Venezuela desde hace años y que es cada vez más evidente. Habitantes de la urbe denuncian la agresiva deforestación que se está llevando a cabo en las calles, históricamente verdes. 

Vecinos de Los Chorros explican que el árbol se encontraba en mal estado y por eso hubo que cortarlo. Eso evidencia una de las problemáticas señaladas por ambientalistas: la falta de cuidado del arbolado caraqueño.

«Actualmente se están realizando talas y podas crueles de parte de entes gubernamentales. Hay un rechazo al árbol, lo están dañando en todas las parroquias», expresó Yrama Capote, presidente del Grupo Ecológico San Pedro, a Efecto Cocuyo. 

En octubre de 2021, los reportes de la tala en redes sociales se multiplicaron, en cuanto los vecinos vieron desaparecer ejemplares que llevaban años plantados cerca de algunas avenidas y carreteras. Expertos alertan que la situación traerá consecuencias a futuro, que se traducen principalmente en la destrucción del ecosistema urbano y la subida progresiva de la temperatura. Es decir, que en Caracas hará más calor mientras menos árboles se mantengan de pie. 

«Estamos en pleno octubre, con una ola de calor. Cuando hace 20 años Caracas era una ciudad más fresca», agregó Capote. 

«Las instituciones y alcaldías no están protegiendo los árboles. Están sirviendo de operadores en contra de la vegetación urbana. Es una realidad aunque los alcaldes estén diciendo lo contrario», indicó Cheo Carvajal, director de Ciudad Laboratorio. 

Los municipios caraqueños donde hay una mayor cantidad de denuncias son Baruta, Chacao y Libertador. Carvajal comentó que hay motivos diversos por los que ocurre la tala: para evitar barrer las hojas y los frutos que caen al suelo, despejar fachadas de edificios, construir estructuras o abrir pasos y vistas, por ejemplo. Sin embargo, agregó que el proceso de podar o cortar troncos y ramas habitualmente se realiza sin que existan evaluaciones previas de parte de los entes encargados. 

«En el municipio Libertador los árboles son patrimonio forestal. Sin embargo, cuando hacen una edificación es seguro que los talarán sin criterio», denunció Yraima Capote. 

La problemática se vuelve incluso más grave cuando no hay reposición del árbol cortado. Capote señala que cada vez que se tala un ejemplar hay que sembrar ocho más. En la Ley de Bosques se ordena que al menos uno. No obstante, en Caracas no hay reforestación responsable por parte del Estado hasta la fecha. Solo cuadrillas de obreros con sierras. 

El árbol que ya no está

En septiembre y octubre de 2021 varios árboles se han talado en diferentes autopistas de la capital, siendo sustituidos en su lugar por palmeras. Empezando en el Distribuidor Metropolitano y recorriendo la Francisco Fajardo, la principal arteria vial de Caracas, se observan hileras de palmas que fueron puestas esencialmente con un sentido estético. 

Curiosamente, en Estados Unidos ocurre el proceso al revés. Este mismo año, en Florida se está pensando reemplazar centenares de palmeras con árboles de hoja ancha alrededor de cientos de millas, para combatir el cambio climático. 

«Las palmeras no secuestran carbono al mismo ritmo que otros árboles y no brindan sombra, no refrescan las calles y aceras para ayudar a contrarrestar el efecto de isla de calor urbano que ofrece el dosel arbóreo», explicó Penni Redford, gerente de cambio climático y resiliencia de la ciudad de West Palm Beach, a CNN en español. 

En la altura de las Mercedes y El Rosal, algunos tramos contienen nuevas palmeras que hace un mes no estaban allí. Suplantan varias especies de árboles cortados por obreros. En el municipio Baruta, troncos y ramas se apilan en El Peñón, en la calle que va hacia Caracas Sport Club. El grupo activista Ciudad Verde ha alertado de la aguda deforestación dentro de los límites baruteños, donde los tocones aún permanecen en zonas de Prados del Este. 

Vecinos del municipio Sucre, al este caraqueño, denuncian la poda indiscriminada de ejemplares en Boleíta Norte y en la avenida principal de Los Ruices, donde un apamate resultó severamente dañado a principios de octubre. 

Dentro del municipio Libertador, una Caoba se encontraba en pedazos en el suelo de la calle Ventuari de Los Chaguaramos para el 14 de octubre. La información fue difundida por Cheo Carvajal en redes sociales. 

Aunque Carvajal advierte que es complejo contar por completo cuántos árboles han caído por la tala en Caracas en lo que va de 2021, al menos 309 árboles han desaparecido en cuatro de los cinco municipios del Área Metropolitana según datos recopilados por Ciudad Laboratorio entre el 20 de mayo y el 17 de junio de este año. Solo en el municipio Chacao se registraron 34 eliminados, 44 amenazados y 24 podas severas.

Al este capitalino, Carvajal contó 44 árboles eliminados, 44 en franca amenaza, y al menos 27 podas en el municipio Sucre. En el área metropolitana se cumple la premisa del título de una famosa obra de Alejandro Casona: Los árboles mueren de pie, en cuánto no se distingue entre los sanos y los que verdaderamente necesitan ser retirados. 

¿Qué pasa cuando se talan los árboles de una ciudad? 

Los árboles son seres vivos y cortarlos sin razón es considerado un crimen condenado en la Ley de Bosques del país. Sin embargo, las demás consecuencias que hay detrás de la caída de cada samán, ficus, jabillo y caoba pueden llenar una larga lista. Para hacerse un idea de cuáles son, primero hay que entender la importancia que tiene un árbol en un centro urbano. 

Desde el Grupo Ecológico San Pedro y la organización Clima 21 enumeran los beneficios que traen los árboles a una ciudad como Caracas: 

1️⃣ Disminuyen la temperatura, ofrecen sombra y aminoran el ruido de la ciudad. 

2️⃣ Absorben el dióxido de carbono y liberan oxígeno. 

3️⃣ Son el refugio de fauna silvestre (aves, perezas, ardillas, etc.).

4️⃣ Contribuyen a detener la proliferación de polvo.

5️⃣ Purifican el aire.

Al reducirse la cantidad de árboles en las urbes por la tala, el calor aumenta al igual que la contaminación. Según la bióloga Lya Neuberger, representante de la Fundación Desarrollo Sustentable de Venezuela, el problema no es solo que la ciudad se vuelva más caliente en pocos años.

«Muchos insectos y vectores de enfermedades que normalmente no se encuentran aquí porque las condiciones no son propias van a poder desarrollarse en Caracas con mayor facilidad al cambiar el clima y el ecosistema», explicó a Efecto Cocuyo. 

Criterios para talar un árbol 

Jesús Delgado, investigador del Centro de Estudios Integrales del Ambiente de la UCV y profesor en el sector de acondicionamiento ambiental de la Facultad de Arquitectura, indicó que le resulta alarmante que una de las especies más taladas en Caracas es la caoba, la mejor madera en Venezuela para hacer muebles. 

«En los últimos dos meses ha habido una tala muy agresiva, porque acaban directamente con el árbol. Lo talan hasta las raíces y al árbol le cuesta crecer. Lo que si voy a agregar es que la especies que están talando son seleccionadas: las mejores para la madera, y eso ya está cayendo al nivel de sospecha», comentó. 

Actualmente, existen especies protegidas en Caracas que no deben ser taladas a menos que se tenga un causal que sea imposible de ignorar, según indicó el Grupo Ecológico San Pedro. Estas son la caoba, el cedro, el mijao, el pardillo negro, el saqui saqui y el araguaney (árbol nacional).

De acuerdo con la bióloga Isabel Novo, el criterio para talar debe partir de un análisis de las razones para quitar el árbol de su lugar, que debe ser aprobado por el Ministerio de Ecosocialismo (antes Ministerio del Ambiente). En el caso de aquellos ejemplares que se encuentren en peligro, la prioridad siempre debe ser salvarlos antes de cortarlos. 

«Los árboles, unos más que otros, requieren un mantenimiento fitosanitario, de manera que se mantengan en buenas condiciones, y no constituyan un riesgo. Es importante considerar el estado fisiológico, estructural, fitopatológico y radicular, e identificar los elementos (personas o bienes materiales) con posibilidad de ser afectados por el colapso o caída de un árbol. Cuando se justifique cortar un árbol, se debería reemplazar por otros árboles que sean adecuados al lugar donde se realice la poda», explicó. 

 

Otra grave problemática que es criticada por ambientalistas es la falta de preparación de los obreros a quienes se les encargan las talas o de las personas que deciden quitar el árbol.

«Hay problemas de equipamiento. Y, por no ser las autoridades quienes vienen, la gente lo hace sin material, conocimientos o medidas de seguridad», destacó el profesor Delgado. 

Soluciones responsables y una participación ciudadana

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que en las ciudades debe haber un árbol por cada tres personas. En Caracas hay un aproximado de cuatro millones de habitantes para este año, pero no existe una data oficial de cuántos árboles quedan. Por ello, según Cheo Carvajal, eliminarlos es casi un acto simbólico, entendiendo que cumplen funciones diversas en en la capital. 

Los activistas afirman que es indispensable que las autoridades procedan con responsabilidad ambiental y se organice un plan de arborización en la urbe. Sin embargo, para Isabel Novo no es una cuestión solamente del Estado. 

«El arbolado de las ciudades no debe ser responsabilidad exclusiva de los organismos gubernamentales, ya que las comunidades organizadas pueden cumplir una labor muy importante en la creación de conciencia pública sobre el valor de los árboles, en la importancia de cuidarlos, así como en el monitoreo de la situación del arbolado urbano», indicó a Efecto Cocuyo

Por su parte, Yraima Capote llama al voluntariado para reforestar algunas áreas caraqueñas afectadas por la tala. Legalmente, el grupo San Pedro está autorizado para plantar árboles en varias zonas del municipio Libertador sin pedir permisos a la Alcaldía de Caracas, debido a las Medidas judiciales precautelativas de carácter ambiental mediante la que se aseguran los arboles de la parroquia San Pedro, que datan del 3 de marzo de 2010

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