Piden a Embajada de EEUU interceder para evitar muertes de familiares de presos políticos
“No queremos que otra madre muera buscando o esperando a su hijo”, dijo Francis Quiñones, madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones

Al cumplirse un mes del fallecimiento de Carmen Teresa Navas, mamá de Víctor Quero, activistas y familiares de presos políticos pidieron a la Embajada de Estados Unidos en Caracas que interceda para evitar nuevas muertes de parientes de presos de conciencia en Venezuela.
“No queremos que otra madre muera buscando o esperando a su hijo. Les pedimos a los representantes diplomáticos que, por favor, sean mediadores para que suelten a todos los presos políticos”, dijo Francis Quiñones, madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones, cerca de la embajada estadounidense en Caracas, donde un grupo acampa desde hace 10 días.
Además, los activistas exigieron al Gobierno encargado de Delcy Rodríguez que tome acciones “concretas, efectivas y urgentes” para que “ninguna madre o abuela muera esperando justicia”, reportó la agencia EFE.
Durante la actividad, extendieron sobre el suelo pancartas, afiches y fotografías de presos políticos. La composición reunió materiales de distintos tamaños y formatos, junto con un rosario elaborado con globos.
Varias de las pancartas incluyeron llamados a la libertad de Venezuela y de los presos políticos, que son 389 de acuerdo con el último conteo de la ONG Foro Penal, aunque el Gobierno niega que haya detenidos por estos motivos, sino que asegura que cometieron delitos.
La actividad culminó con el acercamiento de las personas a la entrada de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, donde sostuvieron velas y elevaron oraciones.
Carmen Navas se convirtió en un símbolo de resistencia de los familiares de los presos políticos tras fallecer en mayo pasado, días después de que las autoridades confirmaran la muerte de su hijo Víctor Quero, ocurrida diez meses atrás bajo custodia del Estado y de la que ella no tuvo noticias tras múltiples pedidos de información.
El Ministerio del Servicio Penitenciario informó que Víctor Quero estuvo recluido en la cárcel El Rodeo I, en el estado Miranda (norte, cercano a Caracas), desde el 3 de enero de 2025 y que había sido trasladado a un hospital el 15 de julio del mismo año, tras presentar “hemorragia digestiva superior y síndrome febril agudo”.
Según el comunicado oficial, falleció casi diez días después por “insuficiencia respiratoria aguda secundaria tromboembolismo pulmonar”.
La Fiscalía inició una investigación en mayo y, el pasado 2 de junio, señaló que las pesquisas permitieron “dictaminar que el deceso se produjo por un tromboembolismo pulmonar” y aseguró que no se evidenciaron “lesiones traumáticas” en el cuerpo de Víctor Quero.
Sin embargo, la ONG ha señalado que la investigación debe ser independiente y con ayuda internacional.
EFE