Nuevo diferimiento en el caso Linda Loaiza: más de 25 años de espera por justicia
La abogada y defensora denunció otro obstáculo en su sonado caso

La abogada y defensora de derechos humanos Linda Loaiza López Soto denunció este martes un nuevo diferimiento en la audiencia prevista por su caso ante la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas. El acto, convocado para revisar las apelaciones contra la absolución por el delito de violación de su agresor, Luis Carrera Almoina, se suma a un proceso judicial que lleva más de un cuarto de siglo sin resolución definitiva sobre ese cargo.
“Un nuevo diferimiento se suma a un proceso que lleva más de 25 años esperando justicia. Para las víctimas de graves violaciones de derechos humanos, cada espera prolonga las heridas y la búsqueda de verdad y justicia”, escribió López en su cuenta de X (@lindaloaiza24), acompañando el mensaje con una fotografía tomada en un pasillo del Palacio de Justicia.
La audiencia había sido fijada para este 11 de agosto de 2026, en cumplimiento de una sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de diciembre de 2016 (n.º 1992), que ordenó a una sala distinta de la Corte de Apelaciones conocer nuevamente los recursos presentados por el Ministerio Público y por la propia víctima contra la absolución por violación. Esa orden permaneció prácticamente estancada durante una década.
Un caso sonado e injusto
El 27 de marzo de 2001, cuando tenía 18 años y estudiaba veterinaria, Linda Loaiza fue secuestrada en Caracas por Luis Antonio Carrera Almoina (conocido como “El Monstruo de Los Palos Grandes”). Permaneció cautiva durante 114 días en un apartamento de Los Palos Grandes, donde, según su denuncia y las conclusiones de instancias internacionales, fue sometida a torturas, mutilaciones, violencia física y psicológica, y esclavitud sexual.
Fue rescatada el 19 de julio de 2001 en graves condiciones de salud y ha necesitado múltiples cirugías reconstructivas.
En el proceso penal interno, Carrera Almoina fue condenado en 2006 a seis años y un mes de prisión por privación ilegítima de libertad y lesiones gravísimas, pero absuelto del delito de violación (y de otros cargos) y recuperó la libertad en 2008. Las apelaciones contra esa absolución quedaron pendientes durante años.
Linda Loaiza llevó el caso al sistema interamericano. En 2018, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declaró la responsabilidad internacional del Estado venezolano por las violaciones a sus derechos (incluyendo integridad personal, prohibición de la tortura, garantías judiciales y protección frente a la violencia de género, conforme a la Convención de Belém do Pará).
La sentencia ordenó continuar el proceso penal interno, sancionar a los responsables y adoptar medidas de reparación y no repetición. Según Loaiza, el Estado no ha cumplido esas obligaciones.
Este caso se convirtió en el primero de violencia de género en el que una víctima venezolana logró una condena internacional contra el Estado. López, hoy abogada especializada en derechos humanos, ha insistido durante años en que “el paso del tiempo no convierte la impunidad en justicia”.
El nuevo aplazamiento de este 11 de agosto vuelve a dejar en suspenso la revisión de las apelaciones, en un proceso marcado por demoras, recusaciones y cuestionamientos sobre la debida diligencia judicial.
