Familiares siguen apostados en la Zona 7 de Boleíta en espera de más excarcelaciones

Los familiares, muchos provenientes de estados como Portuguesa, Bolívar, Zulia, Barinas, pernoctan en las aceras, vehículos o improvisados refugios

Una atmósfera tensa de espera y angustia se vive desde hace días a las afueras de la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), en la llamada Zona 7 de Boleíta, Caracas.

Decenas de familiares de presos políticos permanecen apostados día y noche frente al portón de la instalación, para exigir la liberación inmediata y total de sus seres queridos, tras el anuncio oficial de excarcelaciones masivas.

El pasado 8 de enero, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el gobierno —bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez— excarcelaría a “un número importante” de personas detenidas por motivos políticos. Sin embargo, el proceso ha avanzado a cuentagotas y con escasa transparencia, lo que genera incertidumbre y desesperación entre las familias.

Según reportes de organizaciones como el Foro Penal y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (ClippVe), hasta la madrugada del 12 de enero se han confirmado alrededor de 41 excarcelaciones en total (incluyendo 24 en la noche del 11 al 12, principalmente de centros como Las Crisálidas y Rodeo I). No obstante, cientos de detenidos —más de 800 según conteos previos— siguen privados de libertad, muchos en la propia Zona 7, El Helicoide, Rodeo I y otros penales.

Vigilia ininterrumpida y clamor humano

Los familiares, muchos provenientes de estados como Portuguesa, Bolívar, Zulia, Barinas y otros del interior del país, pernoctan en las aceras, vehículos o improvisados refugios. Expuestos al frío nocturno, con limitados recursos para comida e hidratación, sostienen velas, entonan oraciones, cantan el Himno Nacional y consignas como “#QueSeanTodos” o “#LibertadParaTodosLosPresosPoliticos”.

“Esto dejó de ser vida, es preguntarme todos los días si mi hijo come, si duerme, si lo maltratan”, relató una familiar a Efecto Cocuyo. Otros piden apoyo solidario: agua, alimentos y compañía para resistir la espera.

Vecinos y ciudadanos de zonas aledañas, como Petare, han acercado provisiones en muestra de solidaridad.

La Zona 7 ha sido señalada históricamente como centro de detenciones masivas tras las protestas poselectorales de 2024, con denuncias recurrentes de torturas, tratos crueles, desapariciones forzadas y malas condiciones de reclusión, especialmente para jóvenes y adolescentes.