Reconstrucción del Registro Electoral: uno de los principales retos de cara a nuevas elecciones en Venezuela 

Expertos señalan que principal característica del RE es la desactualización

Reconstrucción del Registro Electoral: uno de los principales retos de cara a nuevas elecciones en Venezuela
Vente Venezuela considera que el Registro Electoral está “destrozado”

La designación de un Consejo Nacional Electoral (CNE) imparcial o al menos “plural” por parte del Parlamento, es la primera condición que debe cumplirse para realizar elecciones libres y transparentes en Venezuela. 

Pero hay otra tarea que organizaciones políticas y observadores electorales (ONG) consideran esencial de cara a una próxima convocatoria, aún sin fecha cercana,  a comicios presidenciales y de otro tipo (parlamentarias, regionales y municipales) en el país: la reconstrucción del Registro Electoral (RE). 

Aunque luzca cuesta arriba incorporar a alrededor de 11 millones de venezolanos al padrón electoral (6 millones no inscritos y 5 millones que no pueden votar en el exterior, según estimaciones), expertos en el tema electoral consultados por Efecto Cocuyo, sostienen que con voluntad política, a partir de un nuevo CNE que cumpla con la Constitución, se puede avanzar en la adecuación del RE en lo urgente, en un plazo determinado, alrededor de 10 meses. Posteriormente, afirman, se puede profundizar con otros cambios. 

En momentos en que los partidos políticos, bajo el liderazgo de Maria Corina Machado presionan por posicionar el debate electoral y abrir caminos a nuevas presidenciales, en un contexto de tutelaje de Estados Unidos, ONG como Voto Joven advierten que la mitad de las oficinas regionales del CNE -una por cada capital de estado- no están funcionando. Allí es donde las personas pueden acudir para inscribirse o actualizar datos en el RE. La otra mitad de las juntas funciona a medias.

Aunado a ello, desde las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, en las que el CNE declaró ganador a Nicolás Maduro sin presentar las actas de votación, la página web del ente comicial sigue inactiva. En los comicios de 2025, el organismo dio enlaces alternos para que los votantes pudieran verificar su centro de votación.

Brecha profunda 

“La brecha de 2021, con jóvenes mayores de 18 años no inscritos, datos desactualizados por la migración interna producto de la emergencia humanitaria a lo que se suman los  venezolanos en el extranjero, se mantuvo. Es la radiografía previa a 2024 que luego se exacerbó después del 28 de julio, cuando las oficinas regionales del CNE dejaron de funcionar. La brecha se profundizó con alrededor de un millón extra de jóvenes que no se inscribieron en el RE”, señaló la coordinadora nacional de Voto Joven, Wanda Cedeño. 

La defensora de derechos humanos recalcó que el RE actual no es una “representación sólida” de la sociedad porque no toma en cuenta a la diáspora, los desplazamientos internos en la búsqueda de mejores condiciones de vida ni en qué municipios se concentra el mayor número de electores.  

Con una página web que debió mostrar el desglose de los resultados de las elecciones presidenciales de 2024, inactiva, el CNE convocó comicios parlamentarios y regionales el 25 de mayo y municipales el 27 de julio. El padrón electoral estimado por el ente comicial, sin tomar en cuenta la migración, fue de 21.485.669 votantes, no hubo jornadas especiales de registro por primera vez ni actualización de datos.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) calcula actualmente en 7,9 millones de venezolanos fuera del país. De dicho número se calcula que 5 millones están aptos para votar pero se han visto impedidos. 

El periodista especializado en el tema electoral y director de Votoscopio, Eugenio Martinez, coincide en que la principal característica del RE venezolano es la desactualización.

“Adicionalmente, el RE que es una base de datos blanda, es decir, que se nutre de la información de otras bases de datos, de otros archivos, arrastra todos los problemas que tiene el sistema de identificación de Venezuela, como la falta de un censo poblacional. El último censo fue en 2010 y se ha debido hacer uno en 2020, pero el gobierno no lo ejecutó, entonces no tienes información demográfica confiable como para poder valorar la consistencia demográfica del registro electoral”, expresó Martinez.

Advirtió que se trata de algo más complejo que el RE que pudiera ser depurado (de fallecidos) pero si persisten fallas en el sistema de identificación por la falta de información demográfica confiable, el padrón electoral volverá a quedar desfasado en cuestión de dos meses. 

“En la última elección de 2024 nuestros expertos constataron que el RE está mal hecho y debe ser revisado. Hubo irregularidades como gente que no debía votar, subregistro, no hubo facilidades para los venezolanos en el exterior y solo pudo votar una cantidad microscópica -solo 1%, 69.000 personas podían votar-. Hay un panorama complicado que resolver, no es sólo llamar a elecciones que yo estimo para el segundo semestre de 2027, porque persiste un clima político hostil”, apuntó un observador electoral que aún prefiere mantener el anonimato.

Reparar lo destruido 

El coordinador electoral de Vente Venezuela, organización política que lidera Machado, Humberto Villalobos, declaró recientemente que el RE está “destrozado” y que es urgente repararlo. El dirigente plantea ejecutar una revisión independiente y un empadronamiento propio en los próximos meses, mediante tecnología de alta seguridad, mientras se está a la espera de la convocatoria a elecciones por parte de un nuevo Poder Electoral. 

Durante sus encuentros con la diáspora en países como EEUU, España y Chile, la Premio Nobel de la Paz 2025, ha asegurado que se trabaja arduamente para que en las próximas presidenciales puedan votar.  

Es primordial una auditoría extensa y profunda del RE para en principio excluir a los fallecidos, modificar la normativa del CNE que impide que migrantes venezolanos puedan registrarse porque pide estatus migratorio regular y una tarjeta de residencia con más de 5 años, muchos no pudieron cumplir con ese requisito por sus condiciones. Deben abrirse consulados donde no los hay y el Estado debe restituir el derecho a la identidad de muchos migrantes que deben tener acceso a la cédula de identidad y pasaporte”, subrayó Cedeño. 

Voto Joven también ha señalado que desde 2020, toda la base de datos electoral de Venezuela, que incluye el registro de votantes, es gestionada por la empresa argentina de software, EXCLÈ, sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EEUU (OFAC) en 2020 y acusada por parlamentarios venezolanos de recopilación indebida de datos biométricos en 2021.

Otra situación que debe revertirse para la adecuación del RE, según la ONG dedicada a la veeduría electoral, es la inactividad de las juntas regionales del CNE, especialmente en lo que se refiere al padrón de votantes. Cedeño indicó que han podido verificar el funcionamiento parcial de las oficinas en al menos 12 estados, donde los horarios (de 8:00 a.m a 4:00 p.m) están supeditados a condiciones como los cortes eléctricos. 

De esa cifra, apuntó, sólo la mitad recibe instrucciones del RE, por lo que si una persona acude a una oficina del CNE a inscribirse o actualizar sus datos cualquier día de lunes a viernes, no tiene garantizada la atención que debería ser permanente.

Ha sido una demanda constante de esta y otras ONG que el CNE realice de manera regularmente operativos especiales de registro de votantes y actualización de datos en los 335 municipios y no solo en las capitales de estados, así como para los votantes residentes en el extranjero. 

“Se deberían habilitar centros de registro (puntos móviles además de las oficinas) en proporción a la densidad de población y durante un periodo de tiempo prolongado: al menos 180 días, plazo que, según datos recientes, resulta necesario para que todos los votantes no registrados se inscriban”, señaló Voto Joven en un documento titulado Costos y desafíos del registro de votantes juveniles en Venezuela.  

La ONG señala las dificultades de movilización, como los costos de pasajes y falta de transporte, que enfrentan habitantes de zonas de difícil acceso del país para trasladarse a las capitales de los estados y poder inscribirse o actualizar datos en el RE.

Voluntad política y tecnología 

El observador electoral que prefirió el anonimato insistió en que no solo se trata de escoger a una nueva directiva del CNE sino que esta sea capaz, aguas abajo, de ordenar el funcionamiento de las juntas regionales y otros cambios como los relacionados con los centros de votación, para revertir las arbitrariedades en las que por muchos años incurrió el chavismo. 

Soluciones tecnológicas para actualizar el RE fuera de Venezuela abundan, ahora, implementar esas soluciones requiere de tiempo, de dinero y de voluntad política. Es muy complicado hablar de cómo actualizar el RE si antes no tienes designada a una autoridad del CNE y si adicionalmente el organismo va a contar o no con la colaboración del Ministerio de Interior y Justicia con el sistema de identificación y con la Cancillería venezolana”, apuntó Martinez.

Subrayó que se precisa de nuevos rectores que estén comprometidos con permitir que todos los venezolanos puedan ejercer su derecho al voto dentro y fuera del país. Agregó que si lo primero a convocarse es una elección presidencial la actualización del RE en el exterior debe ser una prioridad. Como otro cambio más a futuro mencionó una reforma para que la diáspora también pueda elegir una representación en el Parlamento.

Como parte de las soluciones tecnológicas, Voto Joven menciona la automatización que permita la integración del RE con el Registro Civil y facilitar la inscripción de nuevos votantes, así como la digitalización para que las personas puedan inscribirse en el padrón electoral en línea o actualizar sus datos. 

“Es complejo un RE perfecto pero sincerar la data es un primer paso, con avances tecnológicos, auditores independientes, eliminar la normativa con trabas para votantes en el extranjero, así como acercar los puntos de registro a la gente para eliminar también el miedo y la desconfianza generada luego de las elecciones presidenciales, superar el costo emocional de retomar el ejercicio de la ciudadanía luego de tanta represión”, añadió Cedeno.

Para inscribirse en el RE se requiere asistir personalmente a las oficinas del CNE o puntos que se habiliten, ser mayor de  18 años o cumplir 18 años antes del día de las elecciones; cédula de identidad laminada vigente o vencida, proporcionar una dirección válida para la asignación del centro electoral y cuando corresponda, para los votantes en el exterior, un documento legal de residencia fuera del país emitido por el país anfitrión.