Familiares dieron respiración manual a pacientes con COVID-19 en Maturín, tras apagón que afectó a hospital centinela - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 29 ABRIL, 2021 12:48

Familiares dieron respiración manual a pacientes con COVID-19 en Maturín, tras apagón que afectó a hospital centinela

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

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Por una hora, entre las 5:00 y las 6:00 de la mañana de este jueves 29 de abril, el Hospital Universitario “Dr. Manuel Núñez Tovar” (Humnt) de Maturín estuvo sin energía eléctrica. Esto generó el colapso en el área de emergencia del hospital centinela para pacientes con COVID-19, donde los familiares dieron respiración manual a los enfermos.

El acompañante de un paciente contó a Efecto Cocuyo que vio al menos a dos familiares darle respiración manual con equipos conocidos como ambú (del inglés Airway Mask Bag Unit)​​ a las personas recluidas en esta área del centro asistencial.

“Gracias a Dios estaban los ambú para respiración manual, que se la dieron los mismos familiares porque había entrega de guardia a esa hora”.

Hubo un colapso por falla de energía

La persona describe un momento de colapso en el principal hospital que tiene Monagas, que en marzo de 2020 lo designaron como el centinela para los casos de COVID-19 en esta región del oriente del país.

“Fue un momento de colapso, la emergencia del hospital está abarrotada con pacientes COVID-19. Hay entre 15 y 20 enfermos. Por el apagón uno solo estuvo afectado por la gravedad de su cuadro, pero se pudo estabilizar y no falleció”, dijo la persona que fue testigo de las fallas de las plantas eléctricas del Humnt.

Tras una fuerte lluvia en horas de la madrugada, el servicio eléctrico se interrumpió en el centro asistencial. Aunque tiene tres plantas para situaciones de este tipo, la que debe brindar el respaldo de energía a la emergencia y algunos pisos del Humnt no funcionó.

“El oxígeno comenzó a descender. Algunos pacientes críticos que tienen saturación menor a 50, esas máquinas al dejar de funcionar pueden provocar que los pacientes entren en paro respiratorio”, explicó una fuente del centro asistencial.

Otra realidad es que ante la falta de flujómetros, que se usan para el suministro de oxígeno a los enfermos COVID-19, cuando muere una persona hay familiares de otros internos del Humnt que se pelean por obtener ese equipo para sus allegados.

Tratamientos a medias

El familiar que habló con Efecto Cocuyo también se quejó de la falta de suministro de tratamiento continuo para los pacientes con COVID-19. Llegan a medias, por lo que las personas deben correr con los gastos de sus enfermos.

No llegan completos los tratamientos. Un paciente COVID-19 necesita por lo menos cinco ampollas de meropenem, cinco de vancomicina, anticoagulantes y vitamínicos, pero aquí no los dan completos”, subrayó.

Dijo que por ejemplo la exoparina, un anticoagulante, tiene un costo de 25 dólares cada una, mientras que el meropenem lo debe suministrar tres veces al día. Sólo un fármaco de este tipo cuesta actualmente en Maturín 32 millones de bolívares.

“El hospital da de una a dos ampollas, no da todo el tratamiento que se le suministra al paciente. No cumplen con el aseo diariamente, es solo una vez al día. Tiene que haber una desinfección cinco seis veces al día y se hace una sola vez”, afirmó.

Foto: Referencial