Familiares de los jóvenes detenidos en El Helicoide viven horas de angustia - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 30 JUNIO, 2017 20:27

Familiares de los jóvenes detenidos en El Helicoide viven horas de angustia

Texto por Erick González

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Cuando el reloj marcaba las 11:45 de la mañana, el grupo de padres apostados frente a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide gritó: “¡Ahí vienen, son ellos!”.

Entonces apareció, a toda velocidad, una unidad de traslado de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) con los estudiantes que este jueves 29 de junio fueron detenidos en El Rosal, mientras participaban en la marcha convocada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) hacia el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Los jóvenes saludaron desde el vehículo de la PNB, mientras sus padres, familiares y amigos les expresaban apoyo en medio de lágrimas. Se habían mantenido serenos hasta ese momento, pero la alegría de verlos y la tristeza de saberlos privados de libertad les movió las entrañas.

Tres mujeres se abrazaron mientras intentaban calmar el llanto, otros parientes caminaban en círculos mostrando gestos de dolor. Varios se quedaban inmóviles, mirando incrédulamente cómo ingresaba en el edificio el vehículo de la policía; algunas damas se dejaron caer sobre el techo de los carros estacionados en el lugar, con sus rostros sollozantes.

Mientras se calmaban, llegó un oficial de la PNB de apellido García, quien le habló a los familiares, tratando de inspirar confianza. Dijo que los muchachos estaban bien, que este sábado 1 de julio serían presentados en tribunales civiles. Se despidió con la promesa de buscar mayor información.

Aproximadamente a las 12:00 m, el camión cargado de jóvenes volvió a sorprender a los familiares cuando abandonaba las instalaciones del Sebin. En ese momento, surgió la confusión y la incertidumbre. “¿Para dónde los llevan?” preguntó una de las mamás presentes. “No sé”, respondió otra. “Ya vamos a averiguar”, indicó uno de los señores.

Comenzaron a hacer llamadas. “Acababan de llegar, los tenían en la medicatura forense porque le estaban haciendo los exámenes; ahora los volvieron a sacar y no sabemos a dónde los llevaron”, explicaba una mujer del grupo de familiares a otra persona vía telefónica. “El sargento García nos acaba de decir que a los tribunales los llevarían mañana, ¿entonces, para donde los llevan ahorita?”, se preguntaba otra de las presentes.

Los minutos pasaron, los celulares seguían activados. La desinformación los preocupaba a todos pero no los paralizaba. Hablaban con todos, menos con la prensa: con los estudiantes, con la gente del Foro Penal que les acompañaba, hablaban entre ellos. A las 12:20 pm apareció nuevamente el vehículo de la PNB con el grupo de estudiantes.

Estamos bien”, gritaron los jóvenes. “Te amamos”, gritó de vuelta una de las mujeres. Nuevamente el llanto se hizo presente, pero la duda se disipó. Ahora tenían la certeza de que los jóvenes estaban allí.

Fueron 35 minutos de angustia y llanto, que se sumaron a las largas horas de espera que llevan los familiares frente al Helicoide, aguardando información sobre sus parientes detenidos y deseosos de libertad plena para los suyos, lo que esperan alcanzar este sábado 1 de julio cuando los jóvenes sean llevados al Palacio de Justicia.

A las 12:40 pm, cuatro funcionarios de la PNB acompañados nuevamente por García se acercaron a los familiares, solicitaron los almuerzos de los jóvenes, permitieron que los familiares escribieran breves notas para los privados de libertad y escogieron a dos mujeres para llevar las comidas y los mensajes.

Las mujeres entraron y salieron en 15 minutos, aproximadamente. A su regreso se supo que eran las madres de dos de los detenidos. Dijeron que estaban bien, que los notaron “llorosos” por la emoción de haber visto a sus familiares, que habían recibido buen trato. Que ellas los bendijeron en nombre de todos sus padres, los hicieron reír y que les animaron a continuar su lucha.

Estas palabras calmaron a los presentes. Se organizaron para llevarles la cena a las 6:00 de la tarde. También comprarían toallas húmedas para hacérselas llegar a los jóvenes detenidos, pues sólo eso podrán enviarles además de la comida y algunas medicinas. “Se está estudiando la posibilidad de que las estudiantes detenidas puedan bañarse, pero solo ellas, los caballeros no”, dijo Juan Flores, dirigente de Voluntad Popular, quien estaba mediando entre los familiares de los detenidos y los funcionarios de la PNB.

Así, a las 1:15 pm comenzaron a retirarse, con la promesa de encontrarse a las 6:00 pm para recoger todas las comidas y enviárselas a través de dos papás que ya fueron seleccionados por funcionario García para ingresarlas.

El único contacto con los medios durante la jornada fue a las 10:30 de la mañana. Daniel Ascanio, presidente de la Federación de Centros de Estudiantes de la Universidad Simón Bolívar (USB), informó que durante la jornada de protesta del jueves 29 de junio, habían sido detenidos 29 estudiantes en Caracas. De ellos, 19 pertenecen a la USB. En todo el país habrían detenido a más de 60 estudiantes, según indicó.

El diputado Teodoro Campo, en compañía de varios abogados asesores de la comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional, asistió al lugar para verificar que a los jóvenes se les estén garantizando los derechos humanos. Denunció ante la prensa que se les había impedido el acceso. “Si todo está bien, ¿por qué no nos dejan entrar? ¿esconden algo?”, se preguntó el parlamentario.