Estudiantes de medicina en la UC han atendido a 8 mil pacientes a través de servicios virtuales

LA HUMANIDAD · 9 NOVIEMBRE, 2020 20:59

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María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin


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Cuando en Venezuela se detectaron los primeros casos de coronavirus y se suspendieron las clases presenciales en todos los niveles educativos, el tiempo se detuvo para las cinco escuelas que conforman la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo (UC), incluyendo Medicina.

Para ese mes de marzo, los estudiantes de Medicina llevaban apenas unas cuatro semanas de clases del período lectivo anual 2020. Bioanálisis estaba por iniciar actividades académicas y la más avanzada era Enfermería, que había completado alrededor de 80 % de su programa. Las carreras técnicas iban por la mitad del semestre.

Ocho meses después, ninguna escuelas ha retomado actividades. Solo en la sede de Maracay de la UC, estado Aragua, desde hace 15 semanas se logró activar un plan especial en el que unos 220 estudiantes de quinto año de Medicina están viendo clases presenciales, con la participación de 30 profesores. También desarrollan actividades de sala hospitalaria y guardias una vez cada seis días.

El decano  José Alejandro Corado recalcó que esto ha sido posible gracias al apoyo de instituciones públicas y privadas, algunas que han dotado de material de bioseguridad a docentes y alumnos en pregrado y posgrado. Celebró que hasta el momento no se ha reportado ningún contagio de coronavirus en ese núcleo.

Compromiso de atención

El profesor universitario y decano precisó que la facultad tiene alrededor de 7.500 estudiantes, de los cuales 5.190 cursan Medicina en Valencia (Carabobo) y Maracay. Cuentan además con 588 profesores activos, unos 350 trabajadores administrativos y alrededor de 120 obreros.

Pese a la paralización de actividades académicos, detalló que la casa de estudios y los estudiantes de la facultad han desarrollado servicios de asistencia virtual durante la pandemia del COVID-19. Una es para orientar sobre el diagnóstico médico, otra de atención psiquiátrica y psicológica, y una tercera focalizada en la la atención de los profesionales de la salud.

Entre 65 y 70 estudiantes de tercero a quinto año de Medicina que, a la fecha, colaboran en la atención de estos programas. Hasta la fechan han atendido a más de 8.000 pacientes.

Sin conexión

Una encuesta realizada por la facultad, este mes de noviembre, expone parte de la problemática que ha retrasado a los futuros profesionales de la salud: entre 20 y 30 % de los docentes no tiene acceso a Internet. Además, alrededor del 10 y 15 % no cuentan con las herramientas tecnológicas necesarias para desarrollar una educación a distancia.

Los resultados de esta misma consulta dirigida a los estudiantes aún no se conocían este lunes 9 de noviembre, pero el doctor Corado estimó que el déficit de conectividad y recursos será igual o mayor.

Con este balance prevé iniciar reuniones con los jefes de departamento para intentar elaborar un plan general de docencia que permita avanzar en las distintas carreras. Insistió en que debe llegarse a un acuerdo «global» entre estudiantes y profesores: «No le puedo imponer a nadie que venga», dijo sobre las clases presenciales en pandemia.

Lo más importante, agregó, es garantizar «equidad y justicia» en el derecho a la educación.

Corado lamentó el retraso que tiene el país en cuanto a tecnología y estimó que se podría retomar actividades académicas hacia el primer trimestre del 2021. Respecto a los nuevos ingresos para las carreras que componen la Facultad de  Ciencias de la Salud dijo: «quizá se pueden inscribir, pero no van a poder comenzar».

Explicó que «tenemos un contingente de estudiantes de primero, segundo, tercero y cuarto año que deben avanzar para que el curso anterior prosiga los estudios».

El académico planteó que más allá de soluciones puntuales es necesario continuar luchando para que se produzcan el cambio que requiere el país, y así poder tener una universidad cónsona con lo que piden estudiantes y profesores.