El sismo de este martes es una réplica del evento del 24 de junio, advierten los expertos

Geólogos explican que la Tierra aún se encuentra en movimiento y reacomodo

EFE

Un nuevo temblor sacudió la madrugada de este martes 18 de agosto a Caracas y al estado Vargas. El movimiento telúrico generó alarma en la población por su cercanía a los centros urbanos, aunque las autoridades no reportaron daños ni afectaciones materiales.

Especialistas en geología y sismología explicaron la naturaleza de este evento. Feliciano De Santis, presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos (SVG), precisó que el evento corresponde a una réplica directa del doble terremoto registrado el pasado 24 de junio.

En entrevista con Unión Radio, De Santis señaló que “este tipo de movimientos continuará de tres a cuatro meses tras el evento principal, e incluso podrían registrarse eventos adicionales de forma posterior”.

Explicó que el proceso responde al “reacomodo natural del segmento de la falla sísmica que sufrió la ruptura en junio” y que la poca profundidad del epicentro incrementó la percepción del sacudón en la superficie, por lo que el geólogo reiteró el llamado a la calma y enfatizó la necesidad de fortalecer la cultura sísmica en el país.

Por su parte, la ingeniera geóloga Luiraima Salazar aportó datos de seguimiento a las mediciones internacionales y locales. Detalló que las agencias registraron cifras preliminares variadas: “Funvisis reportó una magnitud de 4.0 (Mw), el Servicio Geológico Colombiano (SGC) anotó 4.8 y el sistema de alertas de Android reportó 4.6”.

Salazar destacó que los datos aportados por el SGC y la ubicación del epicentro coinciden cercanamente con las trazas reportadas por el GFZ el pasado 24 de junio. De acuerdo con la especialista, el temblor ocurrió dentro del dominio cortical perturbado por el sismo principal de junio, lo que confirma que corresponde a “una réplica por reajuste tectónico dentro de una secuencia post-sísmica en proceso decreciente que se mantenía activa únicamente con microeventos menores a magnitud 2.9”.

Frente a este escenario, De Santis subrayó la importancia de aplicar las normas sísmicas vigentes (Norma Covenin 1756) y mantener un estricto control de supervisión en la construcción de infraestructura, especialmente en zonas de campos cercanos a las fallas activas.