¿Construcción expedita de viviendas tras terremotos? Lo que opinan expertos

Arquitecto e ingenieros advierten que se requiere planificación para no reincidir en errores del pasado

¿Construcción expedita de viviendas tras terremotos? Lo que opinan expertos
En refugios hay personas que lo perdieron todo y quienes aguardan por inspecciones y reparaciones en sus viviendas

Tras la devastación que dejó el doblete sísmico del 24 de junio en zonas de La Guaira y causó graves daños en Caracas, Miranda y otros estados como Falcón, la gobernante encargada Delcy Rodríguez nombró una comisión presidencial, encabezada el jefe del Parlamento, Jorge Rodriguez, con la tarea de organizar “campamentos transitorios” para los damnificados y coordinar la elaboración y planificación de proyectos de construcción de viviendas en un “lapso muy corto”.

Una semana después la interina activa la recién creada Misión Venezuela Renace, que, según se explicó, reúne las “capacidades” operativas de la Gran Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor, la Corporación Juntos Todo es Posible y la Misión Venezuela Bella para ejecutar obras civiles “expeditas”(para finales de año es la promesa). La prioridad es el estado de La Guaira por registrar los mayores daños estructurales (más de 100 edificaciones, principalmente residenciales, destruidas). 

Al igual que ocurrió con anteriores desastres naturales como el deslave de Vargas de 1999 y la vaguada de 2010, existe el temor, por parte de expertos, que nuevamente la premura esté divorciada de la calidad de lo que se entrega, que la promesa se alargue en el tiempo por la cantidad de personas que lo perdieron todo (17.907 damnificados hasta el 7 de julio) y que las reubicaciones de familias no atiendan a una planificación que evite que los afectados vuelvan a las zonas de riesgo.   

El aspecto económico también pesa en la viabilidad de la reconstrucción. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo calculó 6.700 millones de dólares los daños preliminares y Ecoanalítica en 8.000 millones de dólares. De acuerdo con la firma, la reconstrucción requerirá al menos el doble, por lo que se requiere ayuda internacional y del sector privado.

Replantear la planificación urbana 

“Si se piensa reconstruir La Guaira, porque es muy complejo declarar un estado completo como inhabitable, lo primero que debe hacerse es dejar de construir en zonas donde está más que demostrado por estudios técnicos que son terrenos muy vulnerables a muchísimos factores, como corrientes fluviales. Lo segundo, es que no solo en La Guaira sino en Venezuela, como país sísmico, deben adecuarse los tipos de construcción, los materiales, las normativas que puedan evitar que tantas edificaciones colapsen completamente como sucedio en algunas zonas”, señaló el arquitecto e ingeniero civil Richard Guillén. 

Como muchos otros ingenieros voluntarios, el experto egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), participa en inspecciones en edificaciones de Caracas tras el doble terremoto. De entrada también advierte, en declaraciones a Efecto Cocuyo, que la ciudad capital no tiene más espacio para seguir construyendo viviendas, a menos que se siga haciendo de manera descontrolada.

“Cualquier urbanismo, ciudad, que se piense levantar debe obedecer a una planificación. Suelos que se pueden aprovechar para la construcción de viviendas por ser roca sólida están en zonas como Higuerote, Barlovento, los Valles del Tuy, otras zonas de oriente como Barcelona. Tambien en Aragua, Carabobo y otras de occidente, pero se requiere estudio y planificación, hay que replantear la planificación urbana con estructuras antisismicas”, subrayó Guillén.

Para expertos y analistas, el interinato comienza mal la tarea de reconstrucción si deja la toma de decisiones en manos de funcionarios sin experiencia en el área y con récord de desempeño ineficiente en los cargos que han ocupado con anterioridad. Instan a que esta vez, a diferencia de la etapa posterior al deslave de Vargas en 1999, de verdad se escuche a los expertos urbanistas, en planificación, ingenieros, arquitectos y se atiendan las recomendaciones.

La urbanista Zulma Bolívar, docente de la UCV, advirtió en CNN en español que se requiere mucha información como el impacto real del terremoto en los suelos, antes de decidir dónde se construye y dónde no y que es “peligroso” aprobar planes temporales o espasmódicos. Recalcó que construir rápido no es lo mismo que hacerlo bien, por lo que la promesa de la preisdente interina pudiera “quedar vacía”.

No solo es vivienda, también son lugares de trabajo, hay que dar a las familias la oportunidad de recuperarse. Tiene que ser social, económica, política, físico-espacial. Sería un gran error no escuchar las demandas ciudadanas reales y que empiecen a trasladar a familias enteras a donde no conocen a nadie, no tienen redes, oportunidades de trabajo”, dijo.

Guillén añade que la planificación también debe tomar en cuenta otros riesgos además de lo sísmico, como las inundaciones, con lo que se debe evitar que los damnificados sean trasladados a zonas con otras vulnerabilidades, además de estudios de impacto ambiental. Recordó que personas que perdieron la vida durante los terremotos eran sobrevivientes del deslave de 1999 que fueron reubicados en otras zonas del país como el Zulia y Nueva Esparta y regresaron por falta de oportunidades.

Para los expertos en la reubicación también pesa el colapso de los servicios por falta de inversión que no se ha solucionado y la no culminación de obras de transporte (metro, ferrocarril) que impiden el desarrollo en eventuales zonas de reubicación de víctimas de los terremotos. 

Aprovechar la ayuda internacional 

Además de la ayuda en labores de rescate y ayuda humanitaria, países como Estados Unidos e Israel, han ofrecido a Venezuela apoyo para la reconstrucción.

Este 8 de julio, se conoció que  expertos israelíes del Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) entregaron al interinato un plan técnico detallado para la rehabilitación de La Guaira. La delegación, encabezada por el general de brigada Elad Edri, trabaja en evaluaciones estructurales de edificios residenciales y de infraestructura crítica junto a las autoridades locales.

El documento del grupo israeli contempla, entre otras etapas, la reconstrucción de infraestructuras más resilientes bajo estándares modernos de ingeniería y planificación urbana. Israel basa esta propuesta en su amplia experiencia en gestión de desastres y rehabilitación de zonas afectadas.

Pero para el litoral central ya existían recomendaciones específicas para la construcción en la región costera que no se atendieron. Tras el deslave que arrasó a La Guaira en 1999 se hizo el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Área de Protección y Recuperación Ambiental del Estado Vargas (200) y el Plan de Ordenación Urbanística del Estado Vargas (POU). Hubo una “autoridad única de Vargas” que recayó en Carlos Genatios, a la que se le encomendaron planes de reconstrucción, mitigación de riesgos y desarrollo para la región afectada.

“Nosotros habíamos establecido una cantidad de zonas donde no se debía construir y había construcciones para el momento de los terremotos. Después de 1999, Vargas creció mucho, se hicieron desarrollos habitacionales entre ellos los de la Misión Vivienda que se cayeron, lo que significa que quizás se hicieron sin tomar en cuenta los elementos necesarios, sismorresistentes. Eso hay que determinarlo, los materiales usados, las dimensiones de los miembros estructurales y con eso se puede saber si se construyeron adecuadamente”, dijo Genatios en una entrevista reciente con VPI TV. 

El ingeniero y exministro de Ciencia y Tecnología volvió a recordar que no se debe construir cerca de quebradas como de hecho se ha hecho en muchas zonas populares de La Guaira y el país, con altos riesgos de inundaciones. 

Para Guillén es hora de aceptar y aprovechar la ayuda internacional disponible que quizás en otro momento no hubiera sido permitida. Mientras se brindan soluciones habitacionales adecuadas en el tiempo necesario, indicó que el apoyo internacional puede ser usado en la creación de puntos transitorios para los damnificados, para después llevarlos a establecerse en zonas planificadas.

“Crear nuevas ciudades, asentamientos, no es un tema a la ligera sino de mediano y largo plazo. Hay muchas soluciones que se pueden aportar desde la arquitectura y la ingeniería, solo hay que estar dispuesto a escucharlas”, dijo.

Otras soluciones 

El ingeniero estructural y profesor de la UCV, Esteban Tenreiro, señala que apenas se está en la fase de inspeccionar las condiciones de habitabilidad de las zonas afectadas por los sismos, lo que pudiera alargar los tiempos para ofrecer soluciones. Explicó que primero hay una inspección rápida (identificación y censo de daños) que podría llevar mes y medio y luego hay otra más detallada para determinar qué tipo de reparaciones requiere o si no queda más que demoler. 

Citó estimaciones de inspecciones a un total de 100.000 edificaciones en las zonas que sufrieron daños, que implican costos tanto en evaluación como en reparaciones. En los refugios hay quienes sufrieron pérdida total de viviendas pero también quienes aguardan por esas inspecciones y reparaciones para volver a sus apartamentos en condiciones seguras.

Desde su punto de vista, las autoridades no deberían solo enfocarse en construir viviendas de manera apresurada que puede llevar a los mismos errores, sino en aplicar otras soluciones como financiar a través de créditos, la compra de casas o apartamentos que están desocupados por la migración.  Recalcó que no se trata de expropiar sino de aceptar la justa oferta de propietarios que están en el exterior y que desean vender, pero no han podido por las condiciones de la economía y el mercado.

“Eso requiere de un censo y de estudios sobre la forma como se puedan otorgar esos créditos, sin intereses, aprovechando la asistencia internacional. Podría hacerse una estadística de cuántos apartamentos están a la venta o por venderse”, dijo a Efecto Cocuyo.

Para Tenreiro, evaluar las causas por las cuales edificios tanto en La Guaira como en Caracas y otras zonas del país afectadas por el doblete sísmico, resistieron magnitudes superiores a 7, puede ser de gran utilidad a la hora de adecuar normas de construcción antisísmicas en el país. 

“Evaluar por qué se cayeron más de 180 edificios es una tarea muy muy costosa y va a llevar mucho tiempo. Yo recomendaría más bien orientarnos hacia los edificios que se mantuvieron de pie,  es importantísimo descubrir cómo es posible porque no se diseñaron para esa fuerza, pero fueron capaces de absorber dos terremotos seguidos, mientras el edificio de al lado se derrumbó. Creo que eso nos dejaría mejores lecciones”, sostuvo.