Colas para gasolina disminuyen en todo el país

LA HUMANIDAD · 18 JUNIO, 2020 15:31

Colas para gasolina disminuyen en todo el país

Texto por Isabella Reimí │@isabellareimi Fotos por Cortesía

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Durante este tercera semana de implementación de la nueva estrategia para la distribución de la gasolina, las colas se redujeron de kilómetros a pocos metros. Tanto en la capital como en el interior del país usuarios declaran a Efecto Cocuyo que pueden comprar combustible con mayor rapidez, sin embargo, en algunas regiones el proceso de pago se ralentiza por el escaso acceso a Internet.

En Bolívar “las colas han bajado esta semana por la flexibilización de la cuarentena”, comentó Alan Tafur desde el municipio Angostura de Ciudad Bolívar.  

De acuerdo al esquema 7×7 (siete días de cuarentena estricta y siete días de flexibilización) este jueves 18 de junio, como toda la semana, se han relajado las medidas del confinamiento y se extendieron los horarios en los que el gobierno de Maduro ha permitido la presencia de personas en la calle.

La semana pasada, durante la restricción del horario de comercios esenciales, incluyendo el de combustible, los usuarios esperaban de 10 y hasta 12 horas frente a las bombas gasolineras en esta misma ciudad. Hoy, según Tafur se hacen colas de 300 y hasta 400 carros, y cada vecino pasa en promedio hasta 40 minutos en fila.

“La gente no se ha abstenido de nada. Hay muchos carros”, comenta Tafur vía telefónica desde las calles de su municipio. Sin embargo, espera que, en los próximos siete días de confinamiento estricto la próxima semana, las colas aumenten y disminuya la movilidad.

Portuguesa, el centro llanero

En las ciudades Araure y Acarigua, del estado Portuguesa “ya la gente no duerme en las bombas”, dijo Pablo Rangel haciendo referencia a las personas que tenían que pernoctar en sus carros para poder surtir sus vehículos de combustible.

El martes pudo llenar su tanque con gasolina subsidiada tras solo quince minutos de espera. Esta semana se generaron colas de hasta 30 carros en Acarigua, donde reside Rangel, y las estaciones donde la gasolina se vende a 0,50 dólares el litro permanecieron vacías.

La semana pasada en este estado de la región llanera también se hacían colas hasta de dos días, de personas que esperaban los pocos números que administraban los funcionarios de las estaciones de servicio, y que se agotaban cuando no había suficiente combustible.

Por eso los lugareños habían llegado hasta el extremo de pagar el combustible hasta cuatro dólares el litro en el mercado negro, ocho veces más alto que el precio de la gasolina “premium”.

“Cualquiera que haya sido la razón, hay gasolina. Esto reduce las colas y el acampamiento de miles de ciudadanos en cercanías a las bombas”, esclareció.

Sin embargo, esta tranquilidad es momentánea. A Rangel le preocupa que los 120 litros mensuales que regula el estado para la administración de gasolina a 5.000 bolívares el litro sea insuficiente, y el docente no puede pagar con su salario la gasolina a 0,50 dólares.

En Oriente: Nueva Esparta y Anzoátegui

En Nueva Esparta la espera también ha disminuido y después del medio día “no hay cola” en los municipios Marcano y Gómez, dijo Simón Calderón, margariteño y cabecilla de la red Juventud Insular.

Durante la primera semana de la nueva estrategia de distribución, Nueva Esparta estuvo gravemente afectada, ya que a la isla no había llegado la gasolina iraní, sino que en dos días administró todo el combustible nacional que quedaba en el puerto Guamache.

A partir de la segunda semana se generaron colas kilométricas en este estado, pero “ya ha bajado la cantidad de gente que estaba sin gasolina” y por lo tanto también las colas de la subsidiada y la premium.

María Victoria Mago, desde Barcelona, estado Anzoátegui, también garantizó que en su ciudad el tiempo de espera en cola había disminuido a menos de una hora. En semanas anteriores los vecinos tenían que pararse a las 4:00 de la mañana para asistir a la bomba más cercana y sin embargo no siempre conseguían comprar el combustible.

Delta Amacuro

Amador Medina, desde Tucupita, dijo que “la cola avanza rápido cuando hay internet”, pero se mantiene cuando las telecomunicaciones fallan. La cobranza de la gasolina subsidiada se hace mediante el sistema biopago, un punto de venta afiliado al Banco Bicentenario que registra la huella dactilar de cada usuario.

Lizeta Hernández, gobernadora de Delta Amacuro, había explicado a los ciudadanos de su estado que el internet ha estado fallando las últimas semanas “por algunos ajustes en la fibra óptica al Sur de Monagas”, estado fronterizo.

Cuando el internet falla cada persona se puede demorar de cuatro a cinco horas en la fila frente a la estación.

Al occidente del país: Táchira y Zulia

En la ciudad de San Antonio, fronteriza con Cúcuta,no se hacen colas y se consigue la gasolina subsidiada, dijo Ana Buitriago, que vive en esta región tachirense. Este jueves se encuentra en San Cristóbal, capital del estado; ahí todavía permanecen las largas colas.

También en el municipio Machiques de Perijá, estado Zulia, la cola persiste. Margarita Lapeira, quien vive frente a la E/S La Ranchería, hizo la cola para la gasolina desde las 4:00 de la mañana y la terminó a las 11:00, casi al mediodía.

“La cola comenzó en la madrugada desde las 5:00 de la mana y todavía siguen echando gasolina”, dijo Lapeira quien una semana antes había relatado una experiencia parecida.

Después de un mes aproximadamente en el que todo el territorio nacional padeció ante la escasez de combustible el 1 de junio se reactivó la distribución en estaciones de servicio selecta tras la decisión del gobierno de Nicolás Maduro de importar gasolina iraní.

Esa primera semana en la que entraron en vigencia las nuevas tarifas para el combustible se hicieron colas de horas en todo el país. Mientras que en la capital al pasar de los días iba disminuyendo la permanencia de carros en las colas frente a las bombas, en regiones del interior del país la espera aumentó hasta dos y tres días.

Sin embargo, a partir de esta primera semana se ha estabilizado la administración del producto importado.