Búsqueda, rescate y recomendaciones, qué se sabe del naufragio de la embarcación Thor

LA HUMANIDAD · 22 SEPTIEMBRE, 2021 12:41

Ver más de

Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


¿Cómo valoras esta información?

19
QUÉ CHÉVERE
3
QUÉ INDIGNANTE
7
QUÉ CHIMBO

Cuatro personas rescatadas en el mar, una de ellas fallecida, y cinco más siguen desaparecidas. Desde que la embarcación Thor zozobró, cuando iba rumbo a la isla La Tortuga, el equipo de rescate comenzó la búsqueda de sobrevivientes y, oficialmente, continúan las labores, a pesar de que existen pocas probabilidades de encontrar con vida a los náufragos.

Voluntarios, el equipo de guardacostas, el SAR, bomberos y funcionarios policiales se han unido a la búsqueda de las cinco personas desaparecidas que iban en la lancha, pero hasta este 22 de septiembre no hay rastros de Vianney Carolina Dos Santos Morales, Alejandro Osorio Graterol, José Javier Marcano Narváez, Remis David Camblor y Juan Manuel Suárez.

Solo un salvavidas y un botellón de agua mineral es lo que han encontrado, pero se desconoce si pertenecen o no a la embarcación siniestrada.

Pero, ¿ha sido exitosa la búsqueda de los tripulantes del Thor? Esta pregunta la responde Enrique Martín Cuervo, especialista en operaciones de búsqueda y salvamento desde el año 1974.

“Una sola persona que tú rescates con vida es suficiente para decir que hiciste un trabajo adecuado, pero el problema aquí no es calificar si la búsqueda fue efectiva o no, aquí lo que se tiene que calificar es si la persona que llevaba el mando de la embarcación cumplió con los protocolos”, responde el especialista, en conversación con el equipo de Efecto Cocuyo.

Desde el punto de vista técnico, Martín Cuervo califica la búsqueda que ha desarrollado el equipo de guardacostas como correcta, pero señala que se complicó porque los datos recabados hasta el momento indicarían que la lancha pasó de largo y nunca llegó a su destino final, que era La Tortuga.

Para el experto y extrabajador del equipo de Salvamento y Rescate (SAR), fue un “milagro” que se pudieran rescatar a las cuatro personas del Thor, tres de ellas con vida. Fue un avión que volaba hacia el archipiélago de Los Roques, que no estaba en el equipo de búsqueda, el que avistó a más de 14 mil pies de altura a José David Camblor, de 6 años; a María Beatriz Camblor, de 2 años; a Verónica Martínez, de 25 años de edad y el cadáver de Mariely Beatriz Chacón Marroquín, de 41 años de edad, madre de los dos niños.

“Lo califico como un milagro, porque un solo avión pasando de Los Roques hacia el Aeropuerto Caracas, a 14 mil pies, y ve como algo blanco que está como a 20 millas náuticas de su posición, estaba más alto que el pico Naiguatá. En consecuencia la tripulación vio algo blanco y eso le llamó la atención, enviaron otro avión a chequear y, ¡bingo!, los encontraron con vida”, dice el experto.

Martín Cuervo cree que en el naufragio del Thor hay responsabilidades compartidas, tanto del capitán de la embarcación como de las autoridades que deben velar porque estas lanchas tengan y cumplan con los protocolos y equipamiento para salir a navegar en altamar.

“Hay cinco desparecidos y cuatro rescatados; aunque una murió, la operación de salvamento fue buena”, reitera.

Pocas probabilidades  de supervivencia

En la opinión y experiencia del extrabajador del equipo SAR, quien también ha liderado operaciones de salvamento en Venezuela y otros países, es casi imposible que después de 20 días las personas que falta por rescatar aparezcan con vida.

Martín Cuervo señala que lo que se está desarrollando actualmente es una actividad que el equipo de  Guardacostas coordinó con Protección Civil, para colaborar con quienes continúan haciendo la búsqueda, a las que se han sumado otras organizaciones como la Organización Nacional de Salvamento y Seguridad Marítima de los Espacios Acuáticos de Venezuela (Onsa), que organizan las investigaciones en la playa.

Y aunque no hay una declaración oficial al respecto, dice: “Ya la búsqueda está suspendida, ya no hay operaciones SAR para esta búsqueda. ¿Por qué? porque los tiempos de posibilidad de supervivencia, que es lo primero que tú haces y la posibilidad de flotabilidad de elementos que puedas servir, de ser importante para este proceso ya no existen”.

Con sus años y la experiencia de trabajo, está seguro de que es  totalmente “inútil” buscar hoy en día con un avión sobre el mar, ya que a su juicio es imposible que se logren encontrar a estas personas, salvo que un milagro ocurra.

El rescatista entiende que los familiares tienen deseos de encontrar a sus seres queridos, pero está consciente de que la realidad técnica de una operación de búsqueda y salvamento es otra cosa ya que los recursos son limitados.

“Las búsquedas no pueden ser eternas, son finitas (…) Ya buscaron, encontraron algunas cosas que al parecer no eran de la embarcación; ya los tiempos se han cumplido, ya lo que debería haber llegado a la costa llegó”, dice.

El especialista añade que es muy difícil ver un cuerpo flotando en medio del agua del mar, y esto se complica más por las condiciones que tengan las mareas en los momentos de la búsqueda.

Aunque Cuervo no es el encargado de dar por terminada una búsqueda, explica que la definición de la duración de las búsquedas establecidas dentro del manual del SAR establecen que para suspender una operación de salvamento tienes que haber cumplido una serie de pasos, y que a su juicio en este caso se han cumplido.

“El primer paso por ejemplo es que hayas buscado en todas las áreas determinadas y no hayas encontrado nada, de que las posibilidades de supervivencia desaparezcan, en fin hay una serie de elementos más. Ya a estas alturas todo lo que dice el manual de procedimientos está desarrollado y se cumplió”, indica.

Pone el ejemplo de una operación de búsqueda similar pero en Estados Unidos. Martín Cuervo señala que en el país norteamericano las búsquedas que realizan los guardacostas son de tres días y se suspenden si en ese límite de tiempo no encuentran nada, en la mayoría de los casos.

“Aquí tenemos más de tres días (buscando). Hay que entender eso, por supuesto hay que entender a las familias, hay que entender el dolor, hay que entender todo los que ellos viven, pero también hay que entender que los recursos son limitados”, agrega.

¿Qué recomendaciones hay que seguir para navegar?

Para el experto es importante que todas las embarcaciones lleven una radiobaliza, que es un equipo que permite la ubicación de la embarcación en caso de un siniestro. En el año 2017, el Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (Inea) reforzó una providencia administrativa que indica la cantidad de equipos que tiene que llevar una embarcación antes de zarpar.

“Entre esos equipos aparece por ejemplo la radiobaliza del sistema costa SAR SAR 406, que resiste en agua y cuando se activa la señal va al espacio (satélites), inmediatamente todo el mundo, el mundo, automáticamente todos los centros coordinación de visión van a saber que allí hay una radiobaliza activada, en un centro de coordinación de misión van a saber eso”, explica.

Aunque aún no se han establecido las causas del siniestro del Thor, el experimentado rescatista señala que  esa embarcación debió tener una balsa, equipos de chalecos salvavidas y la radiobaliza, que nunca se activó.

No sé si los sistemas de navegación fallaron o si el capitán de Thor cometió un error, se pregunta.

También es importante saber quién está monitoreando los sistemas de seguridad marítima en el país, ya que con accidentes como esto pareciera que quienes laboran en ese despacho no están cumpliendo con su deber.

“Las embarcaciones tienen que tener su equipo. Hay balizas personales, que también sirven para buzos y salvavidas, y que cuestan alrededor de 80 dólares; entonces. ¿tú compras una embarcación de 16 mil dólares y no puedes comprar una radiobaliza personal de 80 dólares?”, cuestiona.

Equipos de rescate

Al igual que otras instituciones gubernamentales, los equipos de rescate también tienen dificultades para reponer su inventario. A juicio del extrabajador del equipo SAR, a los equipos de rescate en el país les falta “de todo, así de simple”.

Martín Cuervo explica que no hay embarcaciones porque el proveedor del servicio SAR es del Inea, que es un ente militar, perteneciente al comando de guardacostas. Los recursos que le suministran a esta institución han ido decayendo y los equipos se han quedado sin mantenimiento. “No se lo venden porque aquí hay un embargo para todo lo que corresponde a unidades militares”, indica.

Continua: “por ejemplo en el caso Thor, la Armada no voló con ningún helicóptero ni ningún avión de ellos, porque supongo que deben tener pero de reserva, por si ocurre un evento de carácter militar; esa es su prioridad. Los que vuelan son los del SAR civil, que son del Inac y el guardacostas le pide el apoyo y ellos van. Pero esos aviones no son para búsqueda visual, son para búsqueda electrónica y la cámara que tienen está dañada. Y nadie la repara por lo del embargo”, añade.

El experto señala que en el país hay gente entrenada, capacitada y con deseos de servicios, “pero que no hay equipos de calidad para poder trabajar”.

“Esto cambia depende de quien se pierda en el mar porque la búsqueda es proporcional a la importancia de la persona que está a bordo de la aeronave o de la embarcación. Y eso no es de ahorita es desde hace muchos años”, culmina.