Alberto Marulanda, preso político en Ramo Verde, requiere urgente tratamiento médico - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 22 FEBRERO, 2020 09:00

Alberto Marulanda, preso político en Ramo Verde, requiere urgente tratamiento médico

Texto por Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo

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El doctor José Alberto Marulanda Bedoya, de 54 años de edad, está preso en Ramo Verde desde mayo de 2018. El régimen de Nicolás Maduro lo encarceló por ser la pareja sentimental de una oficial de la Armada Nacional, a quien se le acusa de participar en un levantamiento militar contra el líder chavista.

Desde el 20 de mayo de 2018 el doctor Marulanda ha dejado de atender a cientos de pacientes en el Hospital Universitario de Caracas (HUC), donde se desempeñaba como cirujano y coordinador del posgrado Cirugía de la Mano de la Escuela de Medicina de la Universidad Central Venezuela (UCV). En su experiencia acumula 25 años de carrera y también se especializó en ortopedia infantil.

El galeno fue detenido por funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim), en un restaurante del municipio El Hatillo. Todo esto mientras en el país se realizaban las cuestionadas elecciones presidenciales donde anunciaron que fue reelecto Maduro como presidente. Marulanda fue llevado a la sede del Dgcim en Boleíta, al oeste de Caracas, donde sus captores le aplicaron inclementes tratos crueles.

Familiares preocupados por la salud mental del doctor Marulanda a un año de su detención

En su momento el abogado Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, denunció que el médico sufrió torturas: “Esta persona no solo fue detenida por fines políticos, fue torturada, fue guindada a un tubo con esposas, esto ocasionó que sus manos se durmieran, no tiene sensibilidad en las manos”.

A casi dos años de la detención de Marulanda, este jueves 20 de febrero, su hija Victoria asegura que como consecuencias de las torturas el médico tiene una lesión en la columna vertebral; esta lesión no fue atendida en su momento y por esta razón requiere de una intervención quirúrgica, pero hasta la fecha el cirujano no ha recibido atención médica.

Las manos del doctor Marulanda aún no han recuperado la totalidad de su sensibilidad. El médico del HUC aún tiene dificultades para moverlas.

“Mi papá tiene días buenos y malos, ha tenido en dos ocasiones evaluaciones psiquiátricas por parte del Hospital Militar (Dr. Carlos Arvelo) donde se le ha reafirmado la condición de depresión”, aseguró a Efecto Cocuyo Victoria Marulanda.

La hija mayor del galeno cuenta que esos estudios que le han hecho al doctor, en el hospital Militar, han arrojado que hay un riesgo de que Marulanda pueda atentar contra su vida. A pesar de este diagnóstico, el médico nunca ha sido referido para realizar su terapia psicológica.

“Se  le recomendó que hiciera terapia tres veces a la semana con respecto a la rehabilitación con las manos, y terapias de consulta con la psiquiatra las cuales no se han cumplido”, explicó Victoria Marulanda.

Torturas

Después de las brutales golpizas y formas de torturas que denunció la defensa del doctor Marulanda, el hombre no ha vuelto a ser castigado físicamente. Su hija cuenta que en la cárcel militar de Ramo Verde, ubicada en el estado Miranda, la tortura es psicológica.

“El terror psicológico se le aplica a los presos en Ramo Verde”, aseguró Victoria. La joven reveló que en diversas ocasiones funcionarios de la Dgcim realizan visitas espontáneas a la cárcel y revisan las pertenencias del doctor. “Se llevan los objetos de la enfermería. El procedimiento de ellos (Dgcim) es llegar y levantar todo”, apuntó.

El juicio al doctor Marulanda sigue sin tener fecha de inicio, “no hay avances”, afirma Victoria. Ante este limbo jurídico, sus familiares se han dedicado durante estos casi dos años de prisión a denunciar los atropellos que ha tenido el médico con respecto a las garantías de su salud. “No se han cumplido los protocolos no ha recibido la atención medica que requiere”.

A pesar de lo que la defensa y familiares han calificado como una detención arbitraria, sus familiares tienen acceso a las visitas con el galeno los días viernes, sábados y domingos.

Victoria asegura que por tratarse de  una cárcel militar la revisión que se les hace cada vez que visitan o llevan cosas a su papá es bastante rigurosa. “Es lo que toca hacer para poder ver a mi papá”, concluyó.