Andrés Caleca y la mesa: Es como caminar sobre vidrio, pero aspiramos a una transición democrática
“No será posible una transición hacia la democracia con el Poder Judicial como está”, dijo dirigente de MPV en apoyo a la renovación total del TSJ

Para finales de 2025 y en plena incertidumbre por lo que pudieran ser las consecuencias finales del despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, el dirigente del Movimiento por Venezuela (MPV) y expresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Andrés Caleca, se mostraba un poco pesimista sobre el futuro inmediato del país.
Hoy la visión ha variado, habiendo transcurrido el 3 de enero y sin subestimar las heridas del doble terremoto del 24 de junio que, subraya, tardarán en sanar. En entrevista con Efecto Cocuyo, el excandidato a las elecciones primarias opositoras de 2023 coincide en ver la mesa de diálogo entre el interinato y la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) de 2015, y los primeros acuerdos firmados este 12 de agosto, una oportunidad para encaminar al país hacia una transición a la democracia, “si las cosas se hacen bien”.
Lo que no ha variado es su llamado a la unidad de las fuerzas democráticas – aunque no todas estén representadas en el mecanismo de diálogo- para presionar por un cambio democrático, pues, advierte, no se sabe hasta dónde cederá el chavismo en la negociación, aunque esté tutelado y si EEUU estará dispuesto a hacer algo al respecto, según sus intereses.
Apoyo al esfuerzo
-¿Cuál es su valoración de la instalación de la mesa de diálogo entre el chavismo y la oposición a través de la AN de 2015?
-En principio se habló de que era la Asamblea del 2015 versus la Asamblea del 2025 en la mesa, pero al final no fue así. Es entre el gobierno interino y la Comisión Delegada de la AN de 2015.
La delegación del gobierno la coordina el presidente del Parlamento de 2025; pero no en calidad de ese cargo, sino en calidad de hermano de Delcy Rodríguez, me imagino. En ese sentido, la negociación adquiere un matiz diferente porque se está tratando no solo con la AN con mayoría del chavismo sino con el régimen en su conjunto.
Tampoco es la AN de 2015 porque no está toda la representación de ese Parlamento, sino la Comisión Delegada. El secretario general del MPV, Simón Calzadilla, fue diputado de 2015 y uno de los vicepresidentes de la Asamblea, pero no está en esa mesa al igual que otros diputados.
Pero apoyamos ese esfuerzo en el contexto del programa del plan de tres fases de EEUU, expresado por el secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, el cual respaldamos desde el inicio por considerar que es absolutamente lógico que Venezuela requiere una estabilización económica, una recuperación -agudizada por los terremotos- la reconciliación nacional y luego una transición que esperamos todos que sea hacia la democracia.
-¿Se comienza a despejar el camino hacia la transición democrática?
-Eso no está seguro, es un proceso difícil, complejo, muy delicado, que requiere una conducción conjunta de una transición.Las transiciones generalmente no son impuestas por una sola parte. Hay veces que sí, que el régimen por su propia naturaleza, sus contradicciones internas, la impulsa.
Aquí tenemos un caso inédito de intervención de una potencia extranjera que ha puesto el proceso en marcha. Ese proceso estaba congelado absolutamente a partir del golpe de Estado y gigantesco fraude del 28 de julio del 2024. Es totalmente inédito, no sé si en el mundo, pero sí en Venezuela, donde todas las transiciones que ha habido a lo largo de la historia, han sido dirigidas por las Fuerzas Armadas. Esta vez ha sido una potencia extranjera la que está impulsando el proceso, veremos cómo termina.
La literatura sobre el tema de la transición es sumamente desalentadora, lo puede decir mejor John Magdaleno, el mayor experto en el tema que tiene Venezuela, pero cuando se analizan los intentos de transición a la democracia ocurridos en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, poco más del 60% ha fracasado, no conducen efectivamente a una democracia. Son procesos sumamente complejos, es una bomba de relojería que si se maneja mal te explota en la cara.
Cualquier atisbo de negociación y de acuerdo entre las partes es una buena señal y nosotros la respaldamos, más si ahora se involucra todo el régimen en su conjunto, el Ejecutivo, el Legislativo y el partido gobernante que es una de las características del régimen chavista. Es de suponer que la Fuerza Armada y los aparatos represivos del Estado también están representados en ese proceso. Es alentador lo que ha ocurrido en las últimas semanas, la instalación de la mesa y un acuerdo parcial alcanzado para iniciar un proceso.
Apoyamos ese esfuerzo en el contexto del programa del plan de tres fases de EEUU, expresado por el secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio
-¿Cómo evalúa los primeros acuerdos firmados?
Como dije, es un proceso que apenas comienza. Por un lado, de atención a los damnificados y las consecuencias del doble terremoto y, por otra parte, lo más importante del punto de vista institucional: el acuerdo de comenzar prácticamente desde cero y de manera conjunta la remoción del Poder Judicial del país.
No tenemos duda de la importancia y la significación del Poder Judicial. No será posible una transición hacia la democracia con el Poder Judicial como está. En este régimen chavista después de 27 años, el Poder Judicial se convirtió en una pieza clave para mantener el control y el cierre de cualquier posibilidad de cambio, de alternancia política del país.
No solo porque se ha convertido en un instrumento de represión terrible, hasta el último juez del país involucrado en la represión de los ciudadanos, sino porque el 28 de julio se cometió un gran fraude electoral avalado por el TSJ. En esas condiciones no es posible abrir ninguna rendija de cambio político en el país.
Pero también hay otros problemas gigantescos que deben atenderse y que tienen que ver con el bolsillo de los venezolanos. La situación económica es insostenible, ya lo era antes de los terremotos y ahora se ha agudizado. Por eso en el MPV insistimos en la estabilización económica para que se produzca una mejora sustancial en las condiciones de vida de la población. Es una condición indispensable, para que el país pueda pensar en paz en un proceso electoral que suponga una apertura democrática.
Los presos políticos no pueden esperar
-¿Por qué cambiar primero el TSJ y no el CNE , que es una de las demandas más inmediatas?
No se hace nada con abordar el tema del CNE primero si antes no resuelves el del TSJ, como lo demostraron las elecciones del 28 de julio. El que avaló, certificó el fraude electoral fue el TSJ, el CNE no publicó las actas electorales y el TSJ no se lo ordenó. El TSJ teóricamente, porque fue una farsa, analizó las actas y certificó el supuesto triunfo (de Maduro) en Sala Electoral y Sala Plena.
No hay ninguna posibilidad de pensar en unas elecciones en Venezuela, no solo con este CNE, sino con este TSJ, la modificación del sistema de justicia es imprescindible. Que se pudiera haber iniciado conjuntamente (renovar el CNE), sí, eso es lo que quisiéramos todos, que todo fuera rápido, pero los procesos de transición no son así, eso es una negociación, son dos partes negociando, bueno en este caso hay tres. No está sentado en la mesa (EEUU) pero hay un tutelaje real de la situación en Venezuela; no solo del gobierno, también de la oposición.
Esto tiene sus tiempos, lo ha dicho el tutor, la oposición en boca de Dinorah Figuera, lo hemos dicho nosotros como partido y la oposicion en general con algunas excepciones. Esto es un proceso que será complicado, que no será fácil ni inmediato, es una transición. Aquí no hubo una ocupación militar para imponer un gobierno distinto, la potencia invasora optó por no ocupar el territorio y apoyar un gobierno de Delcy Rodríguez que debe desmantelarse. ¿Cuánto costará eso? ¿Cuánto tardará? No lo sabemos, estamos empezando.
Nos parece imprescindible resolver el problema del Poder Judicial en Venezuela, pero con la misma celeridad y con la misma profundidad debe afrontarse el tema de la designación de un directorio del Banco Central de Venezuela (BCV), que sea capaz de manejar una situación tan compleja como la que tenemos y que brille por su independencia de un Ejecutivo que es voraz y totalmente ignorante en materia económica. Hace como un mes introdujimos un recurso de amparo en el TSJ con ese objetivo.
-¿La liberación de los presos políticos debe ser inmediata en este inicio del diálogo?
El tema de los presos políticos sigue estando en la palestra. Se ha dado una explicación de que el cambio del TSJ y la modificación de la legislación que rodea al sistema judicial venezolano va a conducir a la liberación de los presos políticos, eso es un exabrupto si es que es así, la liberación de los presos políticos no puede esperar por nada de eso.
Deben ser liberados de manera inmediata los más de 300 presos políticos que aún están en las cárceles o en prisión domiciliaria en Venezuela.
-¿Estamos en presencia de un simple diálogo o los primeros acuerdos indican que sí es una negociación?
Hasta ahora vemos un acuerdo, obviamente negociado. Lo que está por verse es el cumplimiento de ese acuerdo, con apenas dos elementos (oro en Inglaterra y TSJ). Hay que ver si todo el procedimiento anunciado en torno al TSJ camina, porque se acordó renovarlo todo y no solo nombrar a un grupo de magistrados, revisar el Comité de Postulaciones y empezar de cero el proceso de selección, además con una comisión que vigilará el proceso.
¿Esto pasará de un diálogo a una negociación exitosa? Es lo que hay que ver, son apenas los primeros pasos y hay que ver si avanzan en la dirección correcta. La experiencia histórica es que son procesos complejos que tienen avances y retrocesos y aquí tenemos un caso inédito con un tutor, mediador, más que facilitador.
Tenemos una mesa que incluso ha sido designada por EEUU, gran parte de la oposicion se reunió en Panamá y fijaron una hoja de ruta, pero eso no fue tomado en cuenta. EEUU prefirió la AN de 2015 porque es la última institucion elegida democráticamente pero que tampoco está funcionando toda, es una Comisión Delegada.
A pesar de eso apoyamos este proceso porque si no nos quedamos estancados. El peligro de que una transición no conduzca a ninguna salida democrática es grandísimo, hay muchos ejemplos en el mundo. En nuestro caso dependemos de un tercero, de EEUU, que ha sido un aliado fundamental de las fuerzas democráticas venezolanas, pero que tiene sus propios intereses.
Este proceso es como caminar sobre vidrio, sumamente delicado. La oposicion venezolana debe tener una gran madurez y el chavismo también porque corre el riesgo de desaparecer y terminar todos presos como están Maduro y Cilia Flores. Aspiramos a que se resuelva en paz, una transición electoral, pacífica, democrática y constitucional que ha sido nuestra política permanente.
Deben ser liberados de manera inmediata los más de 300 presos políticos que aún están en las cárceles o en prisión domiciliaria en Venezuela
Menos pesimista
-¿Este proceso depende solo de EEUU?
No. La presencia de EEUU en este proceso venezolano es fundamental, al punto de que si no hubiese ocurrido el 3 de enero, si no extraen a Maduro que usurpaba la presidencia, no sin antes intentar negociar con él, pero no acepto, nada de esto estuviera ocurriendo.
Así como EEUU decidió intervenir militarmente en Venezuela, también decidió que el proceso de transición se manejara desde Venezuela, con tres fases vigiladas por ellos, pero en definitiva está en manos de la oposicion venezolana y de Delcy Rodriguez, de manera que no solo depende de lo que haga EEUU. Nosotros también tenemos que hacer las cosas bien en la dirección que creemos.
Que la transición sea a la democracia, porque lo que puede ocurrir también es que sea una transición hacia un régimen autoritario de otra naturaleza, que se queda Delcy Rodriguez y quedamos en la misma. Todos tenemos un papel que jugar aquí. Todos tenemos que jugar una política de patria, cómo salvamos a este país, cómo lo encaminamos, sin una guerra civil, sin muertos, ni nada por el estilo
Hacer las cosas bien es que podamos acordar el avance hacia una estabilización económica, recuperación de la economía y hacia una transición a la democracia, mediante la reconciliación nacional, en paz electoralmente y en el marco de la Constitución. Es el reto que tenemos. Todos los procesos de transición hacia la democracia han supuesto la reconciliación entre los actores que no significa impunidad frente a los crímenes de lesa humanidad ni la gran corrupción.
-¿En el transcurso de las conversaciones esperaría la incorporación de otros factores políticos a la mesa?
La ampliación de una comisión de negociación siempre es un problema ¿Qué tamaño puede tener una comisión de negociación? Si conviertes la negociación en una asamblea eso va al fracaso. Las comisiones de negociación suelen ser pequeñas y tener la representatividad adecuada.
Aquí hay un problema que se discute y es la representatividad de esta delegación, porque no es toda la AN de 2015, es la Comisión Delegada, con militantes de dos partidos y la oposicion venezolana es mucho más que dos partidos. Eso es lo que hay.
Pero queda en manos de la Comisión Delegada, sin necesidad de meter allí a un gentío que puede ser improductivo en un proceso de negociación, atender la opinión del resto, abrirse al país democratico. No es estar dando declaraciones y asambleas por todo el país, sino abrirse a la opinión de todos, de los partidos que integran la oposicion venezolana y del resto de la sociedad democrática, academias, universidades, colegios profesionales, ONG.
No es que todos van a estar sentados en la mesa, pero sí pueden ser consultados. Yo hubiera preferido otra gente en la mesa pero eso fue lo que se acordó con el argumento de que la AN de 2015 es la única institucion que el tutor reconoce como legítima, no le falta razón. La oposicion alli lo ha hecho bien hasta ahora, sin aspavientos, sin show, con discreción y ha empezado a recibir a algunos sectores. Ojalá siga así y haya resultados concretos.
Este proceso depende sobre todo de la palabra. Veremos cuánto está dispuesto a ceder el chavismo y cumplir de lo que firma, cuánto está dispuesto a desmantelar de ese sistema autoritario y ladrón que montaron en Venezuela durante 27 años. Cuánto está dispuesto el chavismo a democratizarse como fuerza política. Todo eso está por verse.
En este régimen chavista después de 27 años, el Poder Judicial se convirtió en una pieza clave para mantener el control y el cierre de cualquier posibilidad de cambio, de alternancia política del país.
-¿Hay razones para ser optimistas frente a este nuevo proceso de conversaciones?
La tragedia que suponen los terremotos desde el punto de vista humano y económico nos va a pesar durante mucho tiempo, la recuperación no será fácil y se suma a lo difícil que ya era antes del 24 de junio. Hoy soy menos pesimista, creo que las cosas pudieran caminar, pero sí estoy convencido de que el peligro es altísimo. Se requiere mucha visión de Estado, de país para superar los problemas.
Si no logramos superar los intereses grupales, pequeños, de cada sector, si no logramos avanzar con una mirada a mediano y largo plazo de lo que significa recuperar la República y la democracia, el proceso está en peligro.
