Nueve comunicadores fallecen en la guerra de Ucrania

INTERNACIONALES · 3 ABRIL, 2022 10:28

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Foto por RSF

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La invasión rusa de Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022, se ha cobrado la vida de ocho comunicadores profesionales y la de un periodista ciudadano. De la lista de fallecidos seis son ucranianos, incluido el periodista ciudadano, y tres son informadores extranjeros.

La última víctima ha sido Maks Levin, fotoperiodista ucraniano que había trabajado como fotógrafo y camarógrafo para varios medios nacionales e internacionales. Levin, que había desaparecido el 13 de marzo cerca de Kiev, fue encontrado sin vida el 2 de abril con dos disparos realizados, presuntamente, por el ejército ruso.

El primer informador muerto en la guerra de Ucrania fue el cámara de televisión ucraniano Yevgeni Sakun, que había colaborado con distintos medios internacionales y que, actualmente, trabajaba para el canal de televisión local Kiev LIVE. La muerte se produjo el 3 de marzo de 2022 durante el bombardeo del ejército ruso contra la torre de retransmisiones televisivas de Kiev, la capital de Ucrania. Un ataque que también costó la vida a cinco militares y a cinco civiles.

La segunda baja fue la del periodista ucraniano Viktor Dudar, que se había enrolado como voluntario en el ejército de Ucrania. Murió el 6 de marzo en combates cerca de la ciudad portuaria sureña de Mykolaiv, según comunicó la comisionada de derechos humanos del Parlamento ucraniano, Lyudmyla Denisova.

El Sindicato de Periodistas de Ucrania informó que el ucraniano Viktor Dedov, operador jefe de la cadena de televisión SigmaTV falleció el 11 de marzo durante el cerco a la ciudad de Mariúpol como consecuencia del impacto de dos morteros en el edificio de viviendas donde habitaba.

El primer informador de origen no ucraniano durante la guerra en la antigua república soviética ha sido el periodista y cineasta estadounidense Brent Renaud, abatido por las tropas rusas durante un tiroteo el 13 de marzo en Irpin, localidad ucraniana al oeste de Kiev. En la acción resultó también herido el fotoperiodista colombiano-americano Juan Arredondo.

Dos trabajadores de la cadena de televisión estadounidense Fox News, el camarógrafo irlandés Pierre Zakrzewski y la productora ucraniana Oleksandra Kuvshinova, perdieron la vida el 15 de marzo al ser atacado su vehículo en Horenka, a las afueras de Kiev. Una acción en la que resultó herido su compañero, Benjamin Hall.

Las dos últimas muertes han sido la de la periodista disidente rusa Oksana Baulina, que murió el 23 de marzo mientras grababa imágenes de la destrucción provocada por las tropas rusas en un centro comercial de Kiev.

La informadora rusa, que se había visto obligada a abandonar su país por sus trabajos en la fundación de Navalni, trabajaba  actualmente para The Insider, una página en internet crítica con el Kremlin. Algunas informaciones sugieren que la informadora pudo ser víctima de un ataque selectivo por parte del ejército ruso tras ser geolocalizada por la señal de su teléfono móvil.

Finalmente, el 2 de abril fue localizado cerca de la aldea de Guta Mezhyguirska el cuerpo sin vida de un fotoperiodista ucraniano Maks Levin desaparecido el 13 de marzo en una zona de combate cerca de Kiev. El cadáver del periodista, que trabajaba para medios nacionales e internacionales, incluidos Reuters, BBC y Associated Press, había recibido dos impactos de bala, presuntamente realizados por miembros del ejército ruso, según denunció la fiscalía general de Ucrania.

A esta lista hay que sumar la muerte de Dilerbek Shakirov el 26 de febrero en el pueblo Zelenivka, en el extraradio de la ciudad de Jersón. Shakirov era un periodista ciudadano que colaboraba en el semanario «Navkolo tebe” (A tu alrededor) y su muerte fue confirmada por la fiscal general ucraniana, Iryna Venediktova.

Amenazas y secuestros

Entre amenazas de muerte, secuestros y desapariciones forzadas, los soldados rusos se han vuelto cada vez más inventivos en sus intentos de hacer cooperar a los periodistas ucranianos cuando la guerra entra en su segundo mes.

El 23 de marzo se tomó como rehén al padre de la periodista Svitlana Zalizetska, de 75 años, en la ciudad de Melitopol, al sureste del país. Como condición para su liberación, pedían que Zalizetska -directora del principal periódico de la ciudad, Golovna Gazeta Melitopola, y del diario digital RIA-Melitopol– informase al ejército ruso. La periodista se negó y su padre fue puesto en libertad.

No es la primera vez que los soldados rusos toman como rehenes a un periodista o a un familiar. El 8 de marzo, en Berdiansk, ciudad costera situada a 120 km al este de Melitopol, los soldados rusos asaltaron un edificio en el que se encontraban la radio Novosti Berdiansk, el periódico Berdianskiye Vedomosti y un canal de televisión local, Youg TV.

En pocos minutos tomaron el control de la emisora de radio y del canal de televisión, y después del canal de Telegram de Novosti Berdiansk y de la cuenta de Instagram. Y tomaron como rehenes a unos 50 empleados de estos medios de comunicación que estaban presentes.

El 12 de marzo, la periodista de Hromadske Radio , Viktoria Roshchina , desapareció en Berdyansk. Fue liberada el 22 de marzo, tras ser obligada a grabar un video en el que afirmaba que las fuerzas armadas rusas “le salvaron la vida” y que la habían “tratado bien”. El periodista Oleg Baturin y un mediador de Radio France que desea permanecer en el anonimato fueron secuestrados respectivamente en Kakhovka (región de Kherson) y cerca de Kiev, y torturados por las fuerzas rusas antes de ser liberados.

Los periodistas en los territorios ocupados también reciben a veces “visitas” de las fuerzas rusas y son detenidos temporalmente. El 21 de marzo en Melitopol, tres periodistas de Melitopolskie Vedomosti -Yulia Olkhovskaïa , Lyoubov Chaika , Mikhaïlo Kumok- y la editora en jefe Evgenia Boriane , fueron arrestados en su casa y llevados por la fuerza a un lugar desconocido antes de ser liberados unas horas después. luego.

También en la región de Kherson, las fuerzas rusas amenazaron de muerte a la corresponsal de la agencia nacional de noticias Ukrinform , Irina Staroselets , que participa activamente en la cobertura del conflicto: “los rusos siguen llamándome y advirtiendo de lo que me van a hacer”. Los activistas prorrusos también pueden estar detrás de las amenazas. A principios de marzo, publicaron en Internet el número de teléfono móvil, la dirección y los datos del pasaporte de Anastasia Volkova, periodista del canal LOT TV , en la región de Lugansk, y pidieron su castigo por criticar al Kremlin.

Hasta la fecha, otros nueve han sido heridos por arma de fuego. Ucrania ocupa el puesto 97 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021 de RSF y Rusia ocupa el puesto 150.

Con información de Efe/Reporteros Sin Fronteras