HRW denuncia violencia sexual y «ejecuciones sumarias» durante control ruso en Ucrania

INTERNACIONALES · 3 ABRIL, 2022 11:56

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Efe | @EFEnoticias

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La organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) denunció este domingo, 3 de abril, en un informe que en las zonas de Ucrania bajo control ruso se han cometido «ejecuciones sumarias» y «otros graves abusos» que podrían constituir crímenes de guerra.

La ONG afirma haber documentado entre el 27 de febrero y el 14 de marzo varios casos en que las fuerzas rusas cometieron lo que constituirían crímenes de guerra contra civiles en zonas ocupadas en las regiones de Chernígov, Járkov y Kiev.

Según un comunicado de la organización, dichos casos incluyen una violación, dos ejecuciones sumarias, de seis hombres en una ocasión y de uno en otra, y otras instancias de violencia y amenazas contra civiles.

Las ejecuciones sumarias documentadas en base a entrevistas con testigos se produjeron el 4 de marzo en Bucha, al noroeste de la capital, y el 27 de febrero en Staryi Bykiv, en la región de Chernígov (norte).

En este último caso, una vecina de una localidad próxima que habló con testigos presenciales contó a HRW que mientras la gente se refugiaba en los sótanos debido al fuego de mortero y los soldados fueron casa por casa y se llevaron a hombres supuestamente para interrogarles.

«Los encontramos tirados con agujeros de bala en las cabezas. Tenían las manos atadas a la espalda,» contó a la organización «Viktoria», la madre de uno de los seis jóvenes ejecutados, que agregó que los soldados no le dejaron recoger el cuerpo durante varios días.

En Bucha, un suburbio de Kiev, una mujer entrevistada por HRW recordó que las fuerzas rusas juntaron a vecinos en la plaza e inspeccionaron los documentos de identidad y teléfonos móviles de los presentes, además de preguntar quién pertenecía a las fuerzas de defensa territorial.

Más tarde trajeron a cinco hombres y les ordenaron arrodillarse en el suelo. «Le dispararon a uno de ellos en la cabeza,» declaró la mujer, que agregó que el comandante ruso dijo al resto de vecinos: «Estamos aquí para limpiaros de esta escoria».

Por otro lado, una mujer de 31 años la región de Járkov (noreste) contó a la ONG que un soldado ruso la violó en repetidas ocasiones en la escuela en la que se refugiaba con su familia, y además la golpeó y realizó cortes en su cara y cuello con un cuchillo.

«Todo el tiempo me apuntó a la sien o a la cara con su arma. Dos veces disparó al techo y dijo que era para darme más motivación,» contó a HRW la mujer, identificada como «Olga» que se encontraba en el refugio de la escuela con su hija de cinco años.

La mujer más tarde caminó con su familia de la localidad de Malaya Rohan a Chernígov, donde recibió asistencia médica y contactó a las autoridades para denunciar los hechos.

HRW agregó que ha recibido otras alegaciones de violencia sexual por parte de soldados rusos en la región de Chernígov y en Mariúpol (sur), pero no ha podido verificarlas de forma independiente.

«Los casos de violación, asesinato y otros actos violentos contra la población custodiada por las fuerzas rusas deberían ser investigados como crímenes de guerra,» declaró el director de HRW para Europa, Hugh Williamson.

«Rusia tiene la obligación legal de investigar de forma imparcial los supuestos crímenes de guerra de sus soldados,» agregó.

Masacre en Bucha

Tras la retirada de las fuerzas rusas de los suburbios del norte de Kiev, los medios ucranianos han informado del hallazgo de decenas de cuerpos sin vida maniatados, abandonados en las calles, en lo que parecen haber sido ejecuciones sumarias.

El alcalde de Bucha, Anatoli Fedoruk, afirmó ayer que las autoridades locales recogieron de las calles 280 cuerpos y los enterraron en una fosa común. 

Esto ha conmocionado este domingo a Ucrania y al conjunto de Europa, cuando las imágenes de los medios de comunicación arrojaron luz sobre la dimensión de una matanza de la que Rusia niega toda responsabilidad.

El ministro ucraniano de Exteriores, Dmytro Kuleba, afirmó que es la peor «masacre» en Europa desde la II Guerra Mundial, y agregó que «aún recolectamos y buscamos cuerpos, pero ya hemos contado cientos,» de acuerdo con la agencia Interfax.

El alcalde de Bucha, una ciudad de 35.000 habitantes al noroeste de la capital ucraniana, anunció ayer que, después de la «liberación» de la zona el pasado 31 de marzo, 280 cadáveres habían sido enterrados ya en una fosa común, ante la imposibilidad de usar el cementerio municipal.

Familias enteras asesinadas

«Algunos estaban tirados en la acera, otros al lado de un coche o de una bicicleta,» afirmó en un video difundido por Facebook el regidor, Anatoli Fedoruk, que indicó que los soldados rusos habían acabado con «familias enteras de niños, mujeres, abuelas, hombres».

En imágenes difundidas por el Gobierno ucraniano pueden verse docenas de cuerpos con ropas civiles -muchos de ellos maniatados- que siguen en las calles mientras se producen las labores de desminado, así como cadáveres semicubiertos de tierra, una visión que confirmaron reporteros de medios internacionales que accedieron a la zona, bajo toque de queda hasta el próximo martes 5 de abril.

La reportera de «Kyiv Independent» Anastasia Lapatina afirmó que además se habían encontrado los cuerpos desnudos de cinco mujeres, mientras que el periodista Stanislav Asiejev comentó que el emplazamiento de muchos cadáveres sugería que los rusos habían ido casa por casa ejecutando de forma «sistemática» a los hombres en edad de combatir.

La cifra total de víctimas podría ascender todavía de forma significativa, ya que según datos de los servicios sanitarios locales, al menos varias docenas de cuerpos fueron sepultados en fosas comunes en marzo, antes de que se retiraran las tropas rusas.

Misión de la CPI

Kuleba solicitó este domingo que la Corte Penal Internacional (CPI) y otras organizaciones envíen una misión a Bucha y al resto de suburbios que han estado bajo control ruso para recabar pruebas de posibles crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

El Ministerio ya ha enviado la petición oficial a la CPI, según fuentes ucranianas.

Las autoridades en Kiev han reaccionado con horror a los hallazgos que se han producido en Bucha, que según han manifestado tenían como objetivo eliminar al mayor número posible de civiles, y han instado a los Gobiernos europeos a redoblar la presión sobre Moscú.

En este sentido, el asesor presidencial Mijailo Podolyak culpó a la reticencia de los líderes europeos a la hora de «provocar a Rusia» de las atrocidades «inefables» en Bucha, Irpin y Hostomel, que comparó con Srebrenica y Treblinka y preguntó si «organizarían otra cumbre en la que expresar preocupación y menear la cabeza».