Dos trinitarios estarían entre tripulantes de última lancha hundida por EEUU en el Caribe

Autoridades de Trinidad y Tobago afirman estar investigando si en realidad hay dos connacionales involucrados

Familiares y vecinos han identificado a dos hombres originarios de Trinidad y Tobago como posibles víctimas del más reciente ataque aéreo estadounidense contra una embarcación en el Caribe, a la que Washington señaló de ser narcotraficantes.

El incidente, ocurrido el 14 de octubre en aguas internacionales, dejó seis personas muertas, según el propio presidente Donald Trump.

“La inteligencia confirmó que el barco estaba traficando narcóticos y estaba asociado con redes narcoterroristas ilícitas”, afirmó el líder de la Casa Blanca.

Este es el quinto golpe de este tipo desde septiembre, con un saldo acumulado de al menos 27 fallecidos en operaciones similares frente a las costas venezolanas, justificadas por Washington como medidas para proteger a EE.UU. del flujo de drogas procedentes supuestamente desde Venezuela.

Quiénes son las posibles víctimas

La policía de Trinidad y Tobago confirmó que está verificando si hay connacionales entre las víctimas, pero residentes del pueblo pesquero de Las Cuevas, en la costa norte, aseguraron al diario trinitense The Guardian que dos locales, Chad “Charpo” Joseph, de 26 años, y Rishi Samaroo, estaban a bordo del buque hundido.

Samaroo, quien cumplió sentencia por su participación en el asesinato de un vendedor ambulante en 2009 y fue liberado en 2021, no ha sido confirmado oficialmente como fallecido.

La madre de Joseph, Lenore Burnley, negó vehementemente cualquier involucramiento de su hijo en el narcotráfico durante una entrevista con medios locales y la agencia de noticias AFP.

“No estaba metido en drogas. Solo quería pasar tiempo con su familia en Venezuela y volver a casa”, relató Burnley por teléfono, lamentando la ausencia de un cuerpo para sepultar.

Según ella, contactos familiares en Venezuela, a solo 11 kilómetros de Trinidad, le informaron que Joseph se encontraba en el barco.

“Según el derecho marítimo, si ves un barco, debes detenerlo e interceptarlo, no solo volarlo. Esa es nuestra ley marítima trinitense y creo que todo pescador y todo ser humano lo sabe”, agregó, cuestionando la proporcionalidad del ataque.

La abuela de Joseph, Christine Clement, también rechazó las acusaciones y calificó el bombardeo de “maldad pura”, exigiendo justicia para la familia. Joseph planeaba regresar tras tres meses visitando parientes en Venezuela.