Axios: Alejandro Betancourt, el “barón petrolero” venezolano que ahora tiene el respaldo del Pentágono

Portal describe cómo el polémico empresario se puso del lado de Trump en el pacto petrolero

El “histórico acuerdo petrolero” entre Estados Unidos y Venezuela, impulsado por el presidente Donald Trump, gira en torno a Alejandro Betancourt, un polémico empresario caraqueño de 46 años con un pasado controvertido y una larga trayectoria de apoyo a intereses estadounidenses, incluido el operativo que terminó con la captura de Nicolás Maduro.

Según un reportaje del portal informativo Axios publicado este 1 de septiembre de 2026, Betancourt dirige la compañía que entra en una asociación inédita con el Pentágono.

El pacto otorga a Estados Unidos acceso a importantes campos petroleros venezolanos en un momento de bajas reservas estadounidenses.

“Sin Betancourt, no hay acuerdo de seguridad energética. Y Maduro podría seguir en el poder si no fuera por él”, afirmó un funcionario estadounidense a Axios.

Rol en la transición post-Maduro

Durante las exigencias de Trump para que Maduro abandonara el poder, Betancourt desempeñó un papel clave sondeando a la vicepresidenta Delcy Rodríguez sobre su disposición a asumir el gobierno. Mantuvo contacto regular con Mauricio Claver-Carone, el intermediario no oficial de Trump para Venezuela.

El 3 de enero de 2026, día de la captura de Maduro por fuerzas militares estadounidenses, Claver-Carone se comunicaba por teléfono con Betancourt, quien a su vez hablaba con Rodríguez. Según un aliado del empresario, Rodríguez creyó inicialmente que Estados Unidos había matado a Maduro y se sintió traicionada; Betancourt la calmó y la convenció de dialogar con el secretario de Estado Marco Rubio para asumir el control del país.

La relación de Betancourt con el gobierno estadounidense se remonta al primer mandato de Trump, cuando Claver-Carone dirigía asuntos del hemisferio occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. En 2019, Betancourt actuó como intermediario entre la oposición venezolana (incluido Juan Guaidó) y figuras políticas y militares para promover una transición, e incluso viajó a Moscú para entregar una carta pidiendo a Rusia que dejara de apoyar a Maduro.

Maduro sobrevivió a ese intento, ordenó la detención de Betancourt y le confiscó activos y su empresa petrolera. En 2023, Rodríguez convenció a Maduro de reincorporarlo por su reputación como “hombre de rescates” en el sector petrolero, con la condición de que se distanciara de la oposición.

Betancourt enfrentó una investigación internacional por lavado de dinero de 1.200 millones de dólares, que en 2019 llevó a la acusación de su primo y otros venezolanos en Miami. Uno de sus abogados entonces, Rudy Giuliani, se reunió con altos funcionarios del Departamento de Justicia para argumentar que Betancourt no conocía el delito.

Nunca fue acusado formalmente. Seis años después, autoridades suizas reactivaron el caso y lograron un registro en su castillo español El Alamín y su oficina en Madrid. Esta primavera, funcionarios estadounidenses, incluida la entonces fiscal general Pam Bondi, pidieron a Suiza que pausara la investigación por la importancia de Betancourt en la política exterior.

Tras la intervención, Suiza informó a un tribunal británico que no estaba lista para proceder, lo que permitió a Betancourt viajar en junio y cerrar el acuerdo.

Detalles del acuerdo

Hacia mediados de agosto se alcanzó un acuerdo de palabra entre Betancourt, Rodríguez y funcionarios del Departamento de Estado y de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono. Según los términos:

  • Venezuela recibe entre el 16% y el 40% de la producción, según el campo, más impuestos.
  • Estados Unidos no invierte dinero, obtiene una participación del 35% y el 20% del petróleo después de impuestos al costo de producción (alrededor de 30 dólares por barril).
  • La empresa de Betancourt, North American Blue Energy Partners, accede a 17 campos con el respaldo implícito del ejército estadounidense.

“Ningún otro petrolero puede decir que tiene al Pentágono de su lado”, dijo un funcionario estadounidense. Expertos energéticos han criticado el pacto como potencialmente inviable y poco probable que reduzca pronto los precios de la gasolina.

Algunos venezolanos lo califican de “cleptocrático” y tildan a Betancourt de “bolichico”.

Su abogado, Jon Sale, defendió a su cliente: “Ha sido investigado por los suizos y por el DOJ durante mucho tiempo sobre hechos muy antiguos. No solo nunca ha sido condenado, sino que ni siquiera ha sido acusado de ninguna actividad criminal. Está en una posición única para este momento histórico”.