Ucab prevé 6,5% de crecimiento en 2026, pero alerta: sin estabilidad política no habrá recuperación sostenida
Informe de Coyuntura del IIES-UCAB señala que, pese a la extracción de Maduro y terremotos, la economía venezolana muestra signos de expansión

Una investigación de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) proyecta crecimiento del PIB en 6,5% para lo que queda de 2026, impulsado por flexibilización petrolera, tras un primer semestre marcado por dos “cisnes negros”.
El más reciente Informe de Coyuntura del IIES-UCAB señala que, pese a la remoción de Nicolás Maduro el 3 de enero y la tragedia de los terremotos en Caracas y Vargas, en junio, la economía venezolana muestra signos de expansión en todos los sectores, aunque persistentemente lastrada por alta inflación, falta de divisas e inestabilidad institucional.
El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (IIES-Ucab) presentó su reporte macroeconómico correspondiente a septiembre de 2026. El análisis dibuja un escenario dinámico y complejo: la economía venezolana cerrará con un crecimiento del PIB real del 6,5 %, extendido a todos los sectores productivos, apoyado por la flexibilización de las sanciones petroleras impuestas por Estados Unidos y un entorno global de precios altos de los hidrocarburos.
Sin embargo, el informe advierte que persisten rigideces estructurales severas, un rebrote de la inflación y una marcada vulnerabilidad socioeconómica donde 7 de cada 10 hogares se mantienen en situación de pobreza.
Sin embargo, el informe advierte sobre importantes limitaciones. La inflación y la depreciación del tipo de cambio continúan en niveles muy elevados, incluso con una menor presión fiscal sobre los agregados monetarios. Los mayores ingresos petroleros no han permitido fortalecer las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela, debido al nuevo esquema de control de recursos. Además, siete de cada diez hogares permanecen en situación de pobreza y cerca de un tercio enfrenta pobreza extrema. El mayor dinamismo productivo aún no se traduce en un fortalecimiento significativo del poder adquisitivo de los hogares ni en cambios estructurales en el mercado laboral.
El impacto de dos «cisnes negros»
El primer semestre de 2026 estuvo determinado por dos eventos imprevisibles de gran magnitud que reconfiguraron las perspectivas nacionales:
3 de enero (Intervención de EEUU y giro político): La remoción de Nicolás Maduro tras una intervención militar de EE. UU. alteró de forma permanente la estructura político-institucional. Este choque derivó en una flexibilización parcial de las sanciones petroleras, el otorgamiento de nuevas licencias para operar en el país, el incremento de precios por la crisis en Medio Oriente y un régimen de administración de ingresos energéticos bajo el control del Departamento del Tesoro estadounidense. Este choque impactó de forma positiva las expectativas económicas.
24 de junio (Tragedia sísmica): Un doblete sísmico de gran magnitud golpeó el centro-norte costero, con especial severidad en el estado La Guaira. Hasta el cierre de agosto, el evento registró un saldo de 6.300 fallecidos, 73.300 heridos y 24.000 damnificados. Aunque el reporte aclara que no afectó sensiblemente la dinámica económica nacional a gran escala, puso de manifiesto la baja capacidad de respuesta pública y alteró la agenda de reformas de estabilización.
Balance macroeconómico: luces y sombras
A pesar del trágico evento de junio, las fuerzas expansivas del sector petrolero han permitido proyectar indicadores positivos para el cierre del año, aunque con serias presiones de fondo, según el informe de la Ucab.
| Indicador / Área | Comportamiento proyectado para 2026 |
| PIB Real | Crecimiento estimado del 6,5 %, impulsado por el sector petrolero e interno. |
| Inflación | Se proyecta un retorno a niveles críticos (387,4 % para el cierre de año), tras rebrotes en junio y julio. |
| Pobreza | Siete de cada diez hogares siguen en pobreza; un tercio en pobreza extrema. |
| Sector Externo | Cuenta corriente superavitaria que atenuará la presión sobre el diferencial cambiario. |
| Reservas del BCV | Sin fortalecimiento significativo, debido al nuevo esquema de administración de ingresos por EE. UU. |
A nivel institucional, el reporte valora positivamente que el Banco Central de Venezuela (BCV) haya reanudado la publicación de estadísticas de inflación, PIB y balanza de pagos, aunque denuncia que persiste el opaco manejo de las finanzas y gestión del sector público.
Un polémico acuerdo petrolero en el horizonte
El IIES-Ucab dedica un apartado al anuncio realizado a finales de agosto por representantes de EE. UU., incluyendo al presidente Donald Trump, y del Gobierno interino venezolano. Se trata de un convenio para desarrollar yacimientos que otorgaría a EE. UU. el control de la explotación y comercialización de 63.000 millones de barriles (el 20 % de las reservas probadas del país).
El reporte señala que, según fuentes no oficiales, el proyecto se estructuraría mediante una joint venture entre una dependencia del Pentágono y un grupo local de inversionistas. El IIES-Ucab califica de “difícil de prever” su viabilidad y efectos debido a la escasa información, los cuestionamientos de legalidad y legitimidad interna, y la volatilidad político-electoral en Washington.
Entorno internacional incierto
En el plano global, el IIES-UCAB destaca la desaceleración del comercio mundial (que pasará del 5 % en 2025 al 3,5 % en 2026) motivada por:
- La crisis energética y las tensiones en el estrecho de Ormuz.
- La incertidumbre asociada a la adopción de la inteligencia artificial en los mercados laborales.
- Presiones inflacionarias globales (estimadas en 4,7 % para 2026).
En este contexto, las economías exportadoras de energía fuera de la zona de conflicto —como Venezuela, Brasil o Colombia— se han visto parcialmente favorecidas por el repunte en las cotizaciones de los hidrocarburos.
El informe concluye subrayando que cualquier intento de consolidar un crecimiento sostenible en Venezuela requerirá, inevitablemente, reformas estructurales profundas respaldadas por estabilidad política y la legitimidad de un gobierno reconocido tanto en el ámbito interno como internacional.