Presidente de Pdvsa dice que acuerdo con EEUU es a 25 años pero es renovable

Obregón sostuvo que los recursos generados se destinarían a programas sociales

Las autoridades petroleras del gobierno interino tratan de impulsar un nuevo esquema de contratos de participación productiva en hidrocarburos (CPPH), amparado en reformas estructurales y en la actualización de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y su reglamento, con el objetivo de atraer inversión privada al sector.

Héctor Obregón, presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), explicó en una entrevista radial con Shirley Varnagy en Circuito Onda que el modelo busca combinar las reservas estimadas del país —alrededor de 303.000 millones de barriles— y el personal local con capital externo.

Según el funcionario, el esquema se basa en una relación de beneficios compartidos: “el inversionista privado obtiene crudo para comercialización y refinación, mientras el Estado percibe regalías, impuestos, tasas y una participación directa”, dijo.

Obregón sostuvo que los recursos generados se destinarían a programas sociales, infraestructura, educación, salud, vivienda y servicios básicos.

En materia operativa, el titular de Pdvsa indicó que la producción ha mostrado una tendencia ascendente en los últimos 24 meses. Señaló que se alcanzaron 1.200.000 barriles diarios en diciembre de 2025 y proyectó superar 1.500.000 barriles diarios en el próximo año con el ingreso de nuevas inversiones.

La ministra de Petróleo, Paula Henao, reportó el domingo un promedio actual de 1.236.000 barriles diarios y una meta de 1,4 millones al cierre de 2026.

Obregón se refirió además al acuerdo petrolero anunciado el 28 de agosto con Estados Unidos, al que calificó de tripartito y renovable. El contrato, firmado en principio por 25 años, contempla la posibilidad de prórrogas de mutuo acuerdo.

“El contrato está firmado 25 años, pero legalmente, de mutuo acuerdo, pueden haber renovaciones contractuales por períodos similares hasta llevarlo al tiempo que corresponda”, afirmó.

Añadió que se espera que el petróleo siga siendo una fuente de ingresos por un período prolongado. Según explicó, el acuerdo involucra a la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP), del empresario Alejandro Betancourt. Obregón precisó que el Estado estadounidense asume una participación accionaria del 35 % en NABEP, por lo que el convenio resulta tripartito.

“Hay un componente que si bien hay un contrato firmado entre una empresa como NABEP y PDVSA, uno de los accionistas de NABEP es el Estado americano”.

La Casa Blanca había referido una concesión de 100 años a NABEP, mientras Delcy Rodríguez había adelantado una vigencia inicial de 25 años sobre más del 20 % de las reservas.

El Gobierno venezolano indica que el convenio abarca el desarrollo de 17 campos con un total de 65.000 millones de barriles y una meta de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios. Henao subrayó que Venezuela mantiene “el control y la propiedad” de su petróleo.

El esquema y el acuerdo se presentan como mecanismos para monetizar reservas y generar ingresos fiscales, en un contexto en el que la producción aún se ubica por debajo de los niveles históricos previos a 1999.