Llega a Carenero gasolina para surtir Caracas, afirma sindicalista petrolero

ECONOMÍA · 19 SEPTIEMBRE, 2020 15:47

Llega a Carenero gasolina para surtir Caracas, afirma sindicalista petrolero

Texto por Manuel Tomillo C. | @ManuelTomilloC

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Conforme pasan los días la crisis por la escasez de gasolina en Venezuela se agudiza. No obstante, para las autoridades del gobierno de Nicolás Maduro, que anunció la implementación de un supuesto plan de contigencia aún no clarificado, pareciera que la prioridad se focaliza en Caracas y en la estaciones con venta en dólares.

Este viernes en la noche arribó al puerto de Carenero el buque tanquero Manuela Saénz, con un cargamento de más de 100.000 barriles de gasolina, que serán distribuidos entre Caracas y parte del estado Anzoátegui.

Así lo aseveró el director ejecutivo de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros (Futpv), Eudis Girot, quien detalló que de la carga de combustible de 91 octanos, 80.000 serán descargados en el llenadero de la ciudad de Guatire, estado Miranda, y 20.000 irán a Puerto La Cruz.

Abastecer a la capital del país ha sido una prioridad para el gobierno venezolano en medio de la ya prolongada crisis por escasez de gasolina, mientras en el interior se multiplican las protestas por la falta casi total de combustibles.

Nada de reactivación

Según un reporte del portal especializado Petroguía, el nuevo esquema de venta de la gasolina de Venezuela, anunciado a fines de mayo, culminó su fase de transición de 90 días el 31 de agosto sin que la administración de Maduro haya logrado la plena reactivación de las refinerías nacionales y sin que se cuenten con los recursos para un subsidio directo a hogares que permita eliminar la tarifa gratuita a transportistas y la de 5.000 bolívares por litro.

Actualmente, en Cardón, la única refinería que mantiene cierta operatividad, se estima estar refinando entre 10 a 15 MBD (miles de barriles por día), de un crudo muy liviano que se extrae mar adentro, y que requiere menos procesos para convertirse en gasolina. Sin embargo, sin los aditivos necesarios, es de un octanaje muy bajo que produce daño a los vehículos.

De acuerdo con la firma Wealth Management Consulting, se estima que se están distribuyendo en el país entre 5 y 10 MBD de gasolina, llevando el 80 % o más hacia Caracas, lo que deja al interior del país con muy poco combustible.

Cuando la escasez de gasolina se manifiesta en Caracas es cuando los analistas petroleros comienzan a preocuparse de que se produzca un colapso energético en todo el país. El deterioro de infraestructuras, la corrupción y los conflictos políticos que han resultado en sanciones hacia Venezuela han sido una formula para el desastre de la industria petrolera venezolana en 2020.

El portal alemán DW consultó con el analista energético Rudi Cressa cómo han sido estos cambios, ya que antes del 2009 Venezuela no solo era capaz de abastecer de combustible a todo el territorio nacional, sino que también lo exportaba.

Cressa explica que la principal causa de la escasez han sido el “deterioro, la falta de inversión y de mantenimiento de las refinerías”. Entretanto, las importaciones de combustible han cubierto casi la totalidad del consumo interno.

“Hasta el mes de febrero de 2020, cerca del 80% de las importaciones de combustible eran realizadas a través de Rosneft Trading, empresa rusa que fue sancionada por el Departamento del Tesoro de Los Estados Unidos” explica Cressa.

En marzo y abril el Estado logró controlar parcialmente la escasez de combustible imponiendo severas restricciones de movilización como medidas para prevenir el contagio del COVID-19. Las medidas lograron disminuir el consumo hasta que el Estado consiguió un aliado a 14.000 km de distancia, en Irán, para proveer las importaciones de combustible.

Sin embargo, las sanciones de EEUU “han generado presiones sobre las empresas navieras subcontratadas y sobre aquellas embarcaciones que no posean la bandera de la nación persa. Esto es una limitante adicional, ya que hace que el suministro dependa de la disponibilidad de buques con bandera iraní y el viaje de ida y vuelta podría tomar cerca de dos meses”, explica Cressa.

No se resuelve nada

Con el combustible iraní en las estaciones de servicio venezolano se establecieron nuevos precios. Algunas estaciones cobraban el precio internacional en dólares y otras la venden en bolívares a un costo preferencial equivalente a medio dólar. Para Cressa, esta medida generó “incentivos para la corrupción y reventa, que además derivó en una priorización del suministro en las estaciones ‘premium’ y largas colas recurrentes en las estaciones con precios subsidiados”.

Para el economista Rafael Quiróz, citado por Efe, existen diferencias entre la escasez agravada de combustible que vimos a principios de este año y la que se está produciendo actualmente.

Cuando arribaron en mayo los tanqueros iraníes a Venezuela, Quiroz pronosticó que el combustible alcanzaría solamente por dos semanas. La baja movilidad producto de las restricciones por la cuarentena del COVID-19 ha contribuido a que se haya prolongado el abastecimiento hasta ahora, pero “también influyó el hecho de que el Estado tenía inventario de reservas en ese entonces. La diferencia es que ahora todos esos inventarios están prácticamente agotados y solo dependemos de las importaciones de Irán”, asegura Quiróz.

Aún así hay esperanzas de que se normalice el suministro con la reciente llegada de tres buques de combustible de Irán y que las refinerías puedan producir el mínimo necesario para abastecer el parque automotor nacional.

Para el analista Rudi Cressaz, “la recuperación de las refinerías podría requerir entre 2 y 4 años, además de recursos financieros y humanos que en este momento no se encuentran disponibles”.